En nuestra escapada a Edimburgo de diciembre, volvimos enamorados de esta ciudad por muchas razones. Pero no solo los mayores volvimos encantados, también la pequeña viajera disfrutó mucho de la capital de Escocia. Y es que descubrimos una ciudad con un montón de atractivos para viajar con niños. Es una ciudad no muy grande, que se puede recorrer bien a pie y que tiene muchas opciones de ocio para toda la familia.

Qué hacer en Edimburgo con niños

Había leído maravillas de Edimburgo, y por las fotos que había visto, era un destino que tenía ganas de conocer desde hacía años. Pero lo que no sabía es que nos íbamos a encontrar una ciudad fabulosa para descubrir en familia. ¿Qué se puede hacer en Edimburgo con niños?

Castillo de Edimburgo

Los castillos son un clásico que nunca defraudan. Y además, en el caso de Edimburgo, es una visita ineludible tanto si vas o no con niños. Se trata de una fortaleza del siglo XII ubicada en una roca de origen volcánico. Se pueden visitar las mazmorras, ver sus cañones, disfrutar de las vistas de la ciudad desde las alturas y ver las Joyas de la Corona de Escocia, que se conocen con el nombre de «Honours of Scotland, esto es, la Corona, el Cetro y la Espada Ceremonial, que datan del siglo XVI.

Un momento interesante de visitar el castillo es alrededor de las 13.00 horas, cuando se puede escuchar cómo suena uno de los cañones.

La entrada está incluida en el Royal Edinburgh Ticket, del que ya hablamos en nuestra guía para visitar Edimburgo.

Edimburgo con niños: Castillo de Edimburgo

Castillo de Edimburgo

Cámara Oscura (Camera Obscura)

No teníamos intención de visitarlo pero pasamos por la puerta, pues está justo al lado del castillo, y nos pareció que podía ser entretenido. Y la verdad es que nos encantó y nos asombró a los tres por igual.

Tiene varias plantas con juegos, imágenes en 3D, hologramas, ilusiones ópticas, espejos que deforman las imágenes, y como colofón, tiene una cámara oscura en la planta superior que nos permite ver la ciudad desde una perspectiva diferente. Se trata de un invento de los que no hay muchos en el mundo (nosotros ya lo habíamos visto también en Cádiz), que mediante una serie de espejos se puede ver la ciudad… Es complicado de explicar, pero merece la pena verlo.

No es un museo barato, pero merece muchísimo la pena si viajas con niños porque pasaréis un rato muy, pero que muy divertido. Es de hecho, uno de los sitios que más le gustaron a nuestra hija.

Edimburgo con niños: en la Cámara Oscura

Cámara Oscura de Edimburgo

Precios 2018: Adultos 15,50 £/ Estudiantes: 13,50 £/ Niños entre 5 y 15 años: 11,50 £/ Menores de 5 años: gratis.

Museo Nacional de Escocia (National Museum of Scotland)

Es un museo donde no tiene cabida el aburrimiento. Es interactivo, pues tiene un montón de maquinas y artilugios que se pueden tocar, probar y con los que se puede incluso jugar.

Hace un recorrido por la historia de Escocia, el arte, la naturaleza, la ciencia, la cultura… Uno de los objetos expuestos que más llamarán la atención a los mayores es la famosa oveja Dolly que está disecada. Y digo a los mayores, porque probablemente los más pequeños ni la conozcan. Y los niños seguro que alucinarán con las réplicas de dinosaurio que hay. Lo mejor de todo: es totalmente gratuito.

Edimburgo con niños: Museo Nacional de Escocia

Museo Nacional de Escocia

Museo de la Infancia (Museum of Childhood)

Se encuentra en la Royal Mile. Nosotros no pudimos visitarlo porque estaba cerrado por reformas cuando viajamos, pero según hemos leído pinta bien. Tiene una estupenda colección de juguetes y juegos de todos los tiempos y de todo el mundo desde el siglo XVIII hasta la actualidad. Al parecer, muchos de esos juguetes se pueden incluso tocar.

Princess Street Gardens

En pleno centro de la ciudad, un pequeño oasis de paz, donde los pequeños pueden esparcirse un rato. Tiene una zona de ‘playground’, muy chula con columpios, con formas de castillos.

Montar en los autobuses turísticos hop on hop off

Ya os contamos que cuando fuimos a París, usamos este tipo de autobuses para visitar la ciudad. También en Edimburgo hicimos uso de ellos. Hay tres líneas, dos hacen el mismo recorrido, pero en sentido inverso, y la tercera lleva hasta el Britannia, el yate real. Aunque la ciudad es pequeña, es interesante porque te van contando cosas sobre la ciudad. Y si llueve, como nos pasó a nosotros, puede ser una buena opción para seguir haciendo turismo sin mojarte. Cualquiera de las tres rutas parten de Waverley Bridge.

Edimburgo con niños: autobuses turísticos

Autobuses turísticos

Con el Royal Edinburgh Ticket puedes subir ilimitadamente durante 48 horas en cualquiera de las tres rutas. Los menores de 5 años viajan gratis.

Palacio de Holyroodhouse

Se trata de la residencia escocesa oficial de la reina de Isabel II. Si tus hijos sueñan con princesas, es un lugar merece la pena ver porque se pueden visitar varios salones como el Salón del Trono, las habitaciones donde celebra la reina audiencias privadas. Su visita también está incluida en el Royal Edinburgh Ticket.

Edimburgo con niños: Palacio Holyroodhouse

Palacio Holyroodhouse

Yate real Britannia

Es otra de las visitas que a priori no teníamos en mente, pero como está incluida en el Royal Edinburgh Ticket, decidimos ir a visitar el yate real Britannia. Durante años ha sido el yate de la reina Isabel II y con él ha navegado por todo el mundo. Se pueden visitar los dormitorios reales y otras salas como la lavandería, el centro médico o la sala de máquinas. ¡Es bastante interesante!

Edimburgo con niños: Royal Yacht Britannia

Royal Yacht Britannia

Calton Hill

Es uno de los lugares más icónicos de Edimburgo. Allí encontramos uno de los monumentos más representativos de la ciudad y que aparece en todas las fotos: el Monumento a Dugald Stewart. Desde Calton Hill hay unas vistas estupendas de la ciudad. Pero lo mejor es que hay una gran explanada en la que los peques pueden correr y saltar sin peligro alguno.

Mary King’s close

En plena Royal Mile, encontramos Mary King’s close, un conjunto de callejuelas subterráneos del siglo XVII que se puede visitar. Es como hacer un viaje en el tiempo, porque callejones y viviendas permanecen inalterables. Eso sí, solo pueden entrar mayores de 5 años. No es muy apto para niños miedosos o con temor a la oscuridad, aunque nuestra peque es bastante miedica y le terminó gustando la visita, que es guiada, porque te cuentan historias de la vida en Edimburgo en el pasado y no es una visita guiada al uso, sino que es teatralizada.

Normalmente las visitas son inglés, salvo a las 14.45, 16.45 y 18.15 horas que las hay en español. Pero si no te cuadra visitarlo en esos horarios, no pasa nada, tienen audioguías gratuitas en español. Y si tienes suerte, como nosotros, y te toca algún guía español, aunque la visita sea en inglés, seguro que estará dispuesto a contestar tus dudas en español. Al menos, el guía que nos tocó a nosotros lo hizo, a pesar de que la visita era en inglés. Con el ticket de montar en los buses turísticos, te descuentan 1 £.

Precio: Adultos: 15,50 £/ Estudiantes con carné: 13,50 £/ niños entre 5 y 15 años: 9,50 £/ pack familiar (dos adultos y dos niños): 42,50 £.

Greyfriars Bobby

Es uno de los personajes más populares en Edimburgo. Se trata de un perro de la raza Skye Terrier que se hizo conocido en el siglo XIX por permanecer junto a la tumba de su dueño hasta que murió.

Edimburgo con niños: Greyfriars Bobby

Greyfriars Bobby

Harry Potter

Si los peques son fans de Harry Potter, están de suerte porque Edimburgo es la ciudad que vio nacer al mago. Hay varios puntos en la ciudad que no se pueden perder los que adoren esta saga:

  • The Elephant House: es la cafetería donde supuestamente nació Harry Potter y digo supestamente porque en la puerta hay un cartel que habla del «nacimiento», pero lo cierto es que cuando J.K Rowling empezó a escribir las novelas, este lugar aún no existía. Lo que sí es verdad es que parte de sus libros los escribió sentada en una de sus mesas.
Edimburgo con niños: The Elephant House

The Elephant House

  • Victoria Street: es una de las calles más fotografiadas y más fotogénicas de Edimburdo. Dicen que sirvió de inspiración a Rowling para crear el Callejón Diagon.
  • Cementerio de Greyfriars: inspiró a la escritoria para crear una de sus escenas más míticas: en la que Voldemort se bate en duelo con Harry Potter en el libro de Harry Potter y el cáliz de fuego.
  • George Heriot’s School: en ella se inspiró para crear Howgarts, la famosa escuela donde estudia Harry Potter.

Dynamic Earth

Se encuentra muy cerca del Palacio de Holyroodhouse, a los pies de Arthur’s Seat. Es similar a un Museo de la Ciencia. Nosotros no tuvimos tiempo para visitarlo, pero por lo visto es bastante interesante porque es un espacio interactivo. Precios 2018: Adultos: 14 £/ Niños entre 4 y 15 años: 8,80 £.

Gorgie City Farm

Nosotros no fuimos porque descubrimos su existencia después de nuestro viaje, pero pinta bien. Es una granja que está en el distrito de Dalry, muy cerca de Haymarket. La visita es gratuita, aunque a la entrada hay una hucha para que la gente haga sus donativos para su mantenimiento.

Mercado de Navidad

Y si tu estancia es en diciembre, estarás de buena suerte porque podrás ver su fabulosos Mercados de Navidad. No tienen nada que envidiar a los alemanes. De hecho, diría que es uno de los mejores que hemos visto en nuestros viajes (ya hemos visto los de Fráncfort y Heilderberg y el Carcassonne y Toulouse, sin contar el de Madrid que conocemos por cercanía).

Además de encontrar los puestecillos típicos para comprar adornos navideños, tomar vino caliente y comer alguna que otra delicatessen, hay un montón de atracciones de feria para los más pequeños, y también para los grandes. Hay un tiovivo, un trenecito, una pared para escalar, una enorme lanzadera, sillas voladeras que suben hasta alturas de vértigo… Está incluso Santa Claus. ¡¡Recomendable 100%!! Entrar al mercado es gratuito, pero montar en las atracciones tiene coste (cada atracción tiene un precio).

Edimburgo con niños: Mercado de Navidad

Mercado de Navidad de Edimburgo

Dónde alojarse

Para alojarnos, elegimos el Jury Inns, un hotel de tres estrella con una ubicación estupenda: a un paso de la Royal Mile, y a cinco minutos andando de donde dejan los autobuses Airlink del aeropuerto y a dos minutos de la estación de Waverley Railway Station.

Lo reservamos a través de Centraldereservas.com, al igual que ya hiciéramos cuando viajamos a Disneyland París. Es la segunda vez que reservamos con esta web y cada vez nos gusta más, porque tiene precios muy buenos. Si te registras por primera vez a través de este enlace, te daran 10 euros para la primera reserva que hagas en Centraldereservas.com.

Hasta la misma semana del viaje teníamos reservado un apartamento en Haymarket, pero entonces vimos una oferta para este hotel que solo costaba 60 euros más e incluía desayuno, y estaba mucho mejor ubicado que lo que teníamos. Lo único es que no era cancelable, pero como quedaban solo unos días, la cogimos porque era muy buena oferta.

La habitación era triple, bastante grande, con una cama de matrimonio y otra pequeña. Cuenta con plancha, tabla de planchar y secador. El baño tiene bañera y es grande. Hay ‘amenities’ en el baño. En la habitación hay hervidor de agua y sobres de té y cafés. Lo que no nos gustó de la habitación es que había poca luz durante la noche. Pero creo que debe ser una moda, porque últimamente en donde nos hemos alojado, siempre hemos encontrado que la luz artificial es bastante escasa.

El desayuno tiene un amplio horario pues se se sirve de 7.00 a 11.00 horas, y hay platos salados y dulces. Es tipo buffet y encuentras lo típico que se come en los desayunos ingleses. También tienen fruta, yogures, tostadas y bollos. Luego puedes pedir unos platos calientes por un suplemento.

El precio para tres noches con desayuno incluido fue de 360 euros.

Dónde comer

Hay muchas opciones «family friendly» en Edimburgo. En los pubs que estuvimos, todos eran así. Suelen tener menú de niños, con un plato, bebida y postre por unas 7-9 libras.

Edimburgo con niños: Victoria Street

Edimburgo con niños: Victoria Street

Eso sí, fíjate hasta qué hora admiten a los niños, porque a partir de cierta hora de la noche, los pequeños no pueden entrar. Y si estás dentro con la familia cuando llegue esa hora, te invitarán a salir lo antes posible o te pedirán que el niño no se levante de su mesa, salvo para salir ya del local.

Habitualmente los niños pueden estar en los pubs hasta las 20.00 horas, o incluso, en alguno que estuvimos hasta las 22.00 horas.

Uno que nos gustó mucho por precio, por ubicación y por su decoración es The Standing Order, que nos lo recomendó una seguidora de Instagram. Se ubica en 62-66 George Street.

Viajar con bebés

Si viajas con bebés, no recomendamos el uso del cochecito en Edimburgo. No es que no se pueda usar, pero puede ser bastante incómodo porque las calles del centro son adoquinadas. Es preferible usar una mochila ergonómica y portear, como solemos recomendar habitualmente.

Fotos de Edimburgo

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