Desde finales de noviembre y hasta casi nochebuena, muchas ciudades alemanas se engalanan con ocasión de la Navidad. En sus plazas nos encontramos los típicos mercados navideños tan característicos con sus puestos con vino caliente especiado, sus dulces típicos y los adornos para decorar la casa en estas fiestas. Desde hacía años teníamos ganas de cumplir este sueño viajero y por fin, este año hemos podido escaparnos a conocer los Mercados de Navidad de Fráncfort del Meno y de Heildeberg.

Mercado de Navidad de Fráncfort

Cuando vimos que había una oferta con Iberia Exprés para volar a Fráncfort del Meno en diciembre no nos lo pensamos dos veces y compramos los vuelos para visitar la ciudad aprovechando que la Navidad estaba a la vuelta de la esquina. Habíamos oído que Fráncfort es una ciudad un tanto insulsa y con poco interés turístico, pero a nosotros sí que nos ha gustado. Y es que en diciembre la ciudad ¡está preciosa!

Justo este mes es un buen momento para visitar Fráncfort ya que en el centro de la ciudad se encuentra su Mercado de Navidad. Está considerado como uno de los más antiguos de Alemania y también como uno de los más grandes con unos 200 puestos distribuidos entre el Römerberg, la Paulsplatz y el muelle de Mainkai. Junto a los puestecillos del Römerberg también se instala un enorme árbol de Navidad de unos 30 metros de alto y un Nacimiento con figuras casi a tamaño real.

Mercado de Navidad de Fránkfurt

Mercado de Navidad de Fránkfurt

Aunque hace frío y en fin de semana suele haber muchísima gente en el Mercado de Navidad, pasear entre los puestos es una atracción que no hay que perderse si se visita Fráncfort en diciembre. ¿Pero qué hace distinto este mercado del que se puede encontrar en ciudades españolas? El olor a vino caliente especiado (glühwein), a almendras garrapiñadas, a chocolate caliente o a salchichas a la brasa te envuelven y te hacen vivir el auténtico espíritu navideño alemán, y no tiene nada que ver con el Mercado de la Plaza Mayor de Madrid.

La principal diferencia que hemos visto es precisamente la oferta culinaria y de bebida que hay. No puedes pasar por un mercado de Navidad alemán sin probar el glühwein, el vino caliente que verás a todo el mundo tomar en unas características tazas por las que se paga un depósito de 2,5 euros, y que te devuelven si la entregas al terminar la bebida. Si te gusta mucho la taza, te la puedes quedar como recuerdo. La verdad es que son preciosas. Y si no eres de beber alcohol y quieres entrar en calor, hay también otras bebidas calientes como el chocolate o el kinderpunsch (un ponche para niños).

Asimismo hay una amplia variedad de comidas, en especial para los golosos: crepes, galletas, almendras garrapiñadas de diferentes sabores y unos dulces de merengue con cobertura de chocolate, canela, coco o café, entre otras cosas. Pero si eres más de salado, no faltan las salchichas, en especial la típica de Fráncfort, carne asada que se toma en bocadillos y otros manjares similares.

Si estáis pensando en que pasaréis frío comiendo en medio de la calle, he de decir que algunos puestos tienen mesas altas con estufas de jardín y que otros incluso tienen un pequeño espacio acristalado con mesas y sillas y estufas, con lo que se puede degustar comida alemana de manera cómoda en un Mercado de Navidad. Nosotros al ir con la peque solíamos utilizar estos espacios para comer o cenar y así evitar hacerlo de pie en la calle, pasando frío.

Puesto donde se vende glühwein en el Mercado de Navidad de Heidelberg

Puesto donde se vende glühwein en el Mercado de Navidad de Heidelberg

Junto a la oferta gastronómica, en los Mercados de Navidad es posible encontrar multitud de elementos para decorar la casa en estas fechas: bonitas bolas para el árbol, preciosos soportes para velas, guirnaldas, lamparitas, bolas de nieve y algún que otro producto artesano que comprar como regalo navideño. ¡Dan ganas de comprar de todo! ¡Lástima que viajáramos únicamente con equipaje de mano y no nos cupiera nada en la maleta para traernos algún adorno!

También cada miércoles y sábado a las 18.00 horas, desde Nikolaikirche o iglesia de San Nicolás, una banda de trompetista sube a lo alto para tocar alguna melodía navideña. La verdad es que el día que estuvimos nosotros se oía mas bien poco, aunque supongo que el hecho de que hubiera mucha gente y hubiera mucho ruido hizo que no se apreciara bien lo que tocaban.

¿Y para los niños?

Para los niños, el Mercado de Navidad de Fráncfort es también una atracción. Para empezar, destaca el precioso y gran tiovivo de dos plantas que está instalado en Römerberg y que cautivó por completo a Iris (tanto le gustó que no quería bajarse de uno de sus caballitos). Cada viaje cuesta 2,5 euros y si un adulto sube, aunque sea para agarrar al peque, como fue mi caso, también paga otros 2,5 euros. Además, en Paulsplatz hay otro tiovivo pero no es ni mucho menos tan vistoso como el otro. Y en Hauptwache, hay un pequeño trenecito con una locomotora que imita a las de vapor, que seguro que gustará a los más pequeños.

Tiovivo en el Mercado de Navidad de Frákfurt

Tiovivo en el Mercado de Navidad de Frákfurt

Y si tienes la suerte de recorrer otro año el mercado el 6 de diciembre, no te pierdas la visita de San Nicolás, un personaje que trae regalos a los niños como Papál Noel o los Reyes Magos.

El Mercado de Navidad de Fráncfort está ya a punto de cerrar porque permanecerá abierto hasta el 22 de diciembre, pero el año que viene también estará instalado en las mismas fechas. Su horario es de lunes a sábado de 10.00 a 21.00 horas y los domingos de 11.00 a 21.00 horas.

Cómo llegar

Nosotros viajamos con Iberia Express que vuela hasta el aeropuerto principal de la ciudad, el Frankfurt Main, que está a unos 20 minutos del centro y del Mercado de Navidad. Si llegas a la Terminal 2, tendrás que coger el skyrail, que es un monorraíl gratuito, hasta la terminal 1 y allí enlazar con la estación de trenes donde cogeremos las líneas S8 o S9 hasta Hauptbanhof. En la estación central haremos transbordo hasta las etación Römer/Dom de las líneas S4 y S5.

Mercado de Navidad de Heildeberg

Si nos gustó pasear por el Mercado de Navidad de Fráncfort, el de Heidelberg nos gustó incluso más. Y si tenemos en cuenta que se trata de una ciudad ya de por sí muy bonita (varios amigos nos habían recomendado encarecidamente visitarla), estas fechas le sientan pero que muy bien.

En todo el casco antiguo de Heidelberg brilla el encanto navideño. En varias plazas de la ciudad nos encontramos diversos Mercados de Navidad: en la plaza de Bismarck, en la plaza de la Universidad, así como en la plaza del Mercado, en la de Kornmarkt y junto al castillo.

Mercado de Navidad de Heidelberg

Mercado de Navidad de Heidelberg

Nosotros visitamos la ciudad un domingo, pero hay guías de la ciudad que hacen una visita guiada los sábados de Adviento a los mercados navideños, que, al parecer, es muy interesante.

¿Qué podemos encontrar en los mercados de esta ciudad? Pues básicamente lo mismo que en los de Fráncfort: puestos con comida, con vino y chocolate caliente, artesanía, adornos y diferentes elementos decorativo, gorros de lana, bufandas y guantes, y bolas. También para los niños hay actividades: como un tiovivo en la plaza del Mercado y un trenecito en la de Kornmarkt.

Pero aunque es muy parecido al de Fráncfort, bien merece una visita solo por el entorno en el que se ubican los mercados, siendo el que está donde el castillo el que más nos gustó por su entorno tan pintoresco.

Mercado de Navidad de Heidelberg

Mercado de Navidad de Heidelberg

Al igual que el Mercado de Fráncfort, éste estará abierto también hasta el 22 de diciembre. Su horario de lunes a sábado de 10.00 a 21.00 horas y los domingos de 11.00 a 21.00 horas.

Cómo llegar en transporte público

Hay trenes directos (los IC o EC) entre la estación de Hauptbannhof y la de Heidelberg Hbf (que es la estación principal de la ciudad. Es algo más caro viajar en estos trenes y suele haber uno a la hora nada más. Otra opción más barata y con más amplitud de horarios es coger algún otro tren regional pero que no van directos: hay que hacer uno o dos transbordos y tarda casi el doble de la primera opción. Para saber los horarios de estos trenes, lo mejor es mirarlo en la web de trenes alemanes, dónde además podrás comprar el billete más barato que en la estación… Aunque nosotros lo compramos allí sobre la marcha y menos mal, porque tuvimos un pequeño percance que hizo que perdiéramos el tren que pensábamos coger.

 

¡¡Feliz Navidad!!

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