Seguimos un día más navegando por el Nilo a bordo de la motonave para conocer algunos de los tesoros que esconde Egipto. Visitamos la esclusa de Esna y el Templo de Horus en Edfú. Para terminar el día, por la noche asistimos a la tradicional y turística fiesta de las chilabas.

DÍA 3

Fue el día más tranquilo de todo el viaje. La verdad es que después del palizón del día anterior, se agradecía tener un dia apacible y tranquilo. Nos levantamos a las 8.00 horas y tras desayunar, llegó el momento de intentar vendernos el guía las excursiones que no entraban en el paquete que contratamos. Cogimos un par de ellas: la visita al pueblo Nubio y el espectáculo de luces y sonido del templo de Philae. Luego vimos que al menos la del Templo de Philae la podíamos haber hecho por nuestra cuenta a un precio mucho más reducido…

El resto de la mañana la pasamos en la cubierta del barco disfrutando de la piscina y de las vistas de las orillas del Nilo mientras va navegando la motonave. A media mañana llega uno de los momentos más divertidos del día.

Vendedores en barcas

Vendedores en barcas

Según nos vamos acercando a la esclusa de Esna, vemos como unas barquitas, que parecen pateras se  aproximan a nuestra motonave. Al principio tememos que la motonave las pase por encima, pero luego vemos que está todo controlado. Además, para nuestra sorpresa, los que van en las barquitas empiezan a lanzarnos pequeños proyectiles. ¿Nos atacan? ¡No, ni mucho menos! Son «vendedores ambulantes». Intentan vendernos unas chilabas típicas egipcias. A gritos, compradores y vendedores pactan el precio final.

Nosotros no compramos nada porque justo esa misma mañana habíamos comprado las chilabas que necesitaríamos esa noche para la fiesta de las chilabas. Eso sí, un poco más caras en el mismo barco en la tiendita. Poco después pasamos la esclusa de Esná y seguimos un poco más la navegación.

A las 15.00 horas nos dirigimos con todo el solazo a visitar el Templo de Horus en Edfú. Se trata de uno de los templos mejor conservados de todo Egipto. Nos reciben dos estatuas de halcones. Una vez dentro, podemos ver una reproducción de la barca de la vida o barca sagrada y una estatua de Horus, el dios Halcón.

Egipto: Templo de Horus

Templo de Horus

Justo en la salida del templo, una horda de vendedores muy pesados intentan embaucarnos para que les compremos algo. Resulta difícil no caer en la tentación de las compras, pues nos persiguen desde la salida del templo hasta subir al autobús. Y aún estando en el autobús, por gestos a través de las ventanas siguen insistiendo. Volvemos a la motonave que vuelve a navegar. El resto de la tarde la pasamos en cubierta en la piscina.

Ya por la noche tiene lugar la mítica «fiesta de las chilabas». Todos los viajamos en la motonave, nos ataviamos nuestras chilabas al bajar a cenar. Tras la cena da comienzo la fiesta en la que con juegos intentan amenizar la noche.

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