Nuestro viaje con nuestra hija pequeña por Israel de este verano nos llevó a conocer durante diez días completos algunos de los lugares más significativos del país tanto a nivel histórico, como a nivel religioso. Durante esos días pudimos conocer Tel Aviv, Jerusalén, Nazareth, Mar Muerto, Acre, Cesárea, Haifa y Safed, así como también nos adentramos en Palestina para visitar Belén

Qué ver en Israel por libre en 10 días

DÍA 1 Llegada a Tel Aviv

Nuestro primer día de viaje lo pasamos de aeropuerto en aeropuerto porque volamos de Madrid a Tel Aviv con Pegasus Airlines, haciendo una escala de dos horas en Estambul, en el aeropuerto de Sabiha Gökçen. Aterrizamos en Israel ya pasada la medianoche.

DÍA 2 Tel Aviv – Old Jaffa. Noche en Tel Aviv

La mañana la dedicamos a visitar Old Jaffa. Fuimos andando por el paseo marítimo desde nuestro alojamiento, ubicado al lado de la playa de Jerusalem Beach, en el centro de Tel Aviv, hasta la antigua ciudad de Jaffa, donde encontramos el histórico puerto de Jaffa, uno de los más antiguos del mundo. La tarde la pasamos tranquilamente disfrutando de una de las fantásticas playas que tiene Tel Aviv.

DÍA 3 Cesárea y Haifa. Noche en Acre

Comenzábamos nuestro roadtrip por Israel, pero antes de recoger nuestro coche de alquiler, caminamos al mercado del Carmel, que se encuentra a 10 minutos andando del alojamiento, para visitarlo, porque es uno de los lugares de interés en la moderna ciudad de Tel Aviv (por cierto, abren todos los días menos en shabat).

Una vez que cogimos el coche de alquiler, nuestra primera parada fue en Cesarea (en latín Caesarea Maritima, en griego Parálios Kaisáreia, Παράλιος Καισάρεια, y originalmente solo Cesarea, Kaisáreia, Καισάρεια), para visitar el yacimiento arqueológico de Cesárea Marítima, ciudad que mandó construir Herodes entre los años 25 y 13 a.C. en honor a César Augusto. En ella, podemos ver el pasado romano de la ciudad, con un fantástico teatro, ruinas bizantinas y de las épocas de las cruzadas.

Seguimos hacia Haifa, que es la tercera ciudad más grande de Israel y que alberga los jardines del Centro Mundial Bahaí, que son Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. Llegamos a ver los jardines cuando estaban a punto de cerrar. Luego dimos una vuelta por el Barrio Alemán. La ruta de este día, la culminamos en Acre, aunque su visita la dejamos para el día siguiente.

DÍA 4 Acre, Safed. Noche en Nazaret

Un día más madrugamos para esquivar en la medida de lo posible las visitas en las horas de más calor. Empezamos andando casi en soledad por Acre, o también llamada Akko, que es famosa por ser la ciudad de cruzados. De hecho, todavía se pueden visitar los túneles que construyeron los templarios.

Tras la visita a Akko, que nos lleva más tiempo del previsto porque es una ciudad que nos ha enganchado ponermos rumbo a Safed, una de las ciudades santas para los judíos y el centro del misticismo judío, de la Cábala.
Después, proseguimos hacia el Mar de Galilea y llegamos casi cuando estaban cerrando a Tabgha, donde hay una iglesias benedictina donde se supone Jesús multiplicó los peces y los panes.

Nuestro último destino del día es Nazaret, pero aunque llegamos antes del ocaso, preferimos dejar su visita para el día siguiente. El calor que hemos pasado nos ha dejado agotados.

DÍA 5 Nazaret y zona del Mar Muerto. Noche en Masada

De nuevo madrugamos para poder visitar el casco histórico de Nazaret con menos calor. Después de ver los principales atractivos de la ciudad que tienen que ver con la religión cristina, fuimos a ver Nazareth Village, un lugar recomendable si viajas con niños a Israel para conocer más sobre la vida en el s iglo I d.C., justo en la época de Jesús de Nazaret.

Luego cogimos la I-90 y pusimos rumbo hacia la zona del Mar Muerto. La idea era haber ido a darnos un baño al llegar, pero llegamos cuando estaban a punto de cerrar la playa donde pensamos ir, así que acabamos aprovechando que el alojamiento tenía piscina y spa.

DÍA 6 Masada y Mar Muerto. Noche en Jerusalén

Antes de que el calor empezara a apretar más, madrugamos para visitar la fortaleza de Masada, un impresionante yacimiento arqueológico en una montaña en pleno desierto de Judea, y desde donde se ve el Mar Muerto. Dicen que desde Masada, se puede ver uno de los amaneceres más bonitos de mundo, pero el problema es que hay que subir a la fortaleza andando y a oscuras, y con la peque lo descartamos.

Al terminar la visita, nos dirigimos a la playa privada de nuestro alojamiento en el Mar Muerto para probar cómo es eso de nadar en esas aguas con tanta sal y embadurnarnos de barro. Tras el chapoteo, nos dirigimos a Jerusalén, donde pasaríamos los últimos días en Israel. Al llegar a la ciudad, devolvimos el coche, aunque lo teníamos alquilado hasta el día siguiente, y dimos un paseo hasta el Santo Sepulcro, en la Ciudad Vieja.

DÍA 7 Jerusalén

Parte de día lo dedicaríamos a descubrir sitios importantes para el cristianismo y otra parte a zonas importantes para los judíos. El día lo comenzamos visitando el Monte los Olivos, a donde llegamos en autobús al punto más alto, y fuimos bajando visitando diferentes iglesias importantes para el cristinismo como la iglesia de la Ascensión, la de Pater Noster o la Iglesia de Todas las Naciones y el huerto de Getsemaní.

Ya dentro de la Ciudad Vieja, fuimos recorriendo la Vía de la Dolorosa hasta llegar al Santo Sepulcro, al que volvimos a entrar para visitarlo con calma. Un rato antes de que cayera el sol, sobre las 19.30 horas, nos dirigimos a donde está el Muro de las Lamentaciones (Western Wall) para verlo y para estar presentes cuando se iniciara el Shabat.

DÍA 8 Excursión a Belén. Noche en Jerusalén

Como ese día era el Shabat, y gran parte de sitios y comercios iban a estar cerrados en Jerusalén, aprovechamos para visitar Belén, en la Autoridad Palestina. Cogimos un autobús que llevaba directo hasta el centro de Belén, el 121, que evita el puesto fronterizo. Luego ya a pie recorrimos Belén y visitamos la Basílica de la Natividad, la Capilla de la Roca de la Leche y dimos un paseo por el casco viejo de la ciudad.

De vuelta en Jerusalén, antes de que se pusiera el sol y acabara el Shabat, dimos un paseo por el barrio judío ultraortodoxo de Mea Shearim.

DÍA 9 Jerusalén

Madrugamos para poder visitar la Explanada de las Mezquitas, que tiene un horario muy limitado, y los infieles solo podemos visitarla entre las 7.30 y las 10.30 horas de domingo a jueves. El resto de la mañana lo pasamos recorriendo la Ciudad Vieja y visitando la zona judía, donde entramos en las cuatro sinagogas sefardíes. Antes de comer, damos un paseo por las azoteas, que está recomendado en la Lonely Planet. Por la tarde nos dirigimos al Zoo Bíblico de Jerusalén, para que no sea todo visitas culturales para la peque.

DÍA 10 Jerusalén

Para este día teníamos entradas compradas para visitar por el día la Torre de David, antigua ciudadela de Jerusalén junto a la Puerta de Jaffa, y para asistir por la noche al espectáculo nocturno que se hace cada noche aquí. La visita diurna y nocturna son totalmente distintas, así que merece la pena hacer las dos.

Luego seguimos las visitas hacia el Cenáculo -donde se produjo la última cena-, la Tumba del Rey David -uno de los lugares sagrados para los judíos- y la iglesia de la Dormición. A mediodía teníamos también entradas compradas para visitar los túneles del Muro con guía en español, una visita muy interesante para conocer más sobre la historia de la ciudad.

DÍA 11 Jerusalén y vuelo por la tarde a Atenas

Nuestro vuelo hacia Grecia (era nuestra siguiente parada en nuestro viaje de verano), salía a las 19.00 horas del aeropuerto de Ben Gurion. Habíamos quedado con el sherut que nos iba a llevar al aeropuerto a las 15.00 horas porque teníamos que estar en el aeropuerto a las 16.00 horas, tres horas antes, por temas de seguridad.

Aún disponíamos de varias horas para visitar algunas de las cosas que teníamos pendientes. En primer lugar, nos dirigimos en el tranvía hacia el Museo del Holocausto. Es gratuito y muy interesante. Lo que no sabíamos antes de ir es que los menores de 10 años no pueden entrar al museo. Al llegar allí con nuestra hija, que tenía entonces 4 años y medio, nos enteramos de que no podía entrar porque es bastante duro lo que se puede ver…

Así que nos tuvimos que turnar en la puerta para entrar, porque ya que habíamos ido hasta allí, nos apetecía mucho verlo. La verdad es que es cierto que puede ser duro… Pero duro si los niños ya saben leer y comprenden lo que están viendo y lo que significa. Pero en el caso de nuestra hija, creemos que no habría entendido nada porque ni sabía leer, ni conoce ese horrible episodio de la historia.

De vuelta al hotel, nos bajamos del tranvía dos paradas antes para visitar el Mercado de Mahane Yehuda.

A tener en cuenta en un viaje por libre por Israel

  • Las carreteras en Israel son buenas y están bien asfaltadas. Los carteles suelen estar escritos en hebreo, árabe e inglés. Hay radares (aunque no vimos tantos como en Grecia), pero están bien indicados.
  • Para aparcar: en las mayorías de ciudades hay parquímetros. Los encontramos en Tel Aviv, Haifa, Acre, Safed y Jerusalén. ¡Ojo si aparcas sin el correspondiente ticket! Nosotros dejamos el coche 5 minutos en Tel Aviv aparcado sin ticket porque no vimos dónde sacarlo (y ni sabíamos que había que ponerlo porque los carteles estaban en hebreo), y nos costó la broma 100 shekels (al cambio viene a ser unos 25 euros).
  • En Jerusalén, es preferible moverse sin coche porque el aparcamiento es difícil y porque las principales cosas a ver están en la Ciudad Vieja, a la que no se puede acceder con vehículo porque es peatonal.
  • Si piensas viajar a Palestina, es aconsejable que vayas en transporte público y no en tu coche de alquiler, que tendrá matrícula israelí. Hemos leído que los palestinos pueden atacar al coche… Incluso en Turismo de Israel en España nos recomendaron que no entráramos en Palestina con coche de alquiler.
  • Circular por la I-90 (carretera que atraviesa territorio palestino): Es totalmente seguro circular por ella. Antes de viajar preguntamos en Turismo de Israel y nos dijeron que no había problema por recorrer esta carretera con nuestro coche israelí. Al parecer es una carretera controlada por el Gobierno israelí, aunque no es tan buena como las que vimos por otras partes del país, pues no está tan bien asfaltada. Por ella, verás coches tanto israelíes como palestinos. Pero no tiene peligro alguno.
  • Si viajas con niños a Israel, no te dejes de leer nuestro post específico para viajar con los más pequeños de la casa a este país.
  • Y si te preocupa la seguridad en Israel, no te pierdas nuestro post sobre este tema.

Conclusiones

  • Nuestro viaje fue en julio, y pillamos una ola de calor, por lo que pasamos mucho calor. Si puedes evitar los meses de verano, será mucho mejor. Por culpa del calor, realizamos las visitas a un ritmo más lento de lo normal (aunque viajando con una niña pequeña, tampoco es que nuestro ritmo sea muy rápido).
  • En Tel Aviv, habríamos necesitado al menos un día más para ver algunas cosas como el Salón de la Independencia en Rothschild, o el pintoresco barrio de Neve Tzedek, donde se pueden ver edificios de arquitectura Bauhaus.
  • Galilea: no pudimos ver con calma esta zona. Habríamos precisado un día más, para ver algunos enclaves que tienen que ver con la religión, que aunque no somos creyentes, nos habría gustado ver como el Monte Tabor (donde está la Basílica de la Transfiguración, una de las iglesias más importante del cristianismo), Cafarnaum (donde está la casa de Pedro y uno de los lugares donde primero predicó Jesús), Tiberiades (que está a orillas del Mar de Galilea) o Caná (donde se celebraron las Bodas de Caná).
  • También hemos echado en falta un par de días o tres para visitar el sur del país y viajar a Eilat, junto al Mar Rojo.
Fotos de Israel
Diario de Israel

Todos los posts que hemos escrito sobre Israel, lo puedes ver en nuestro Diario de Viaje a Israel.

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