En nuestro viaje por Grecia, Atenas era uno de los lugares que más ganas tenía de visitar. Mucha gente opina que la capital griega es fea y no suelen recomendar pasar mucho tiempo, solo el justo para visitar su atracción turística estrella, la Acrópolis. Sin embargo, nosotros pasamos tres días en la ciudad y nos gustó mucho. Si te gusta la historia antigua, Atenas es increíblemente atractiva. En este post, vamos a detallar la ruta que hicimos nosotros.

Qué ver y hacer en Atenas en 3 días con niños

Día 1

En primer lugar, nos dirigimos a la plaza Sintagma, que es de donde están la cabecera de los buses turísticos y donde tenemos que recoger nuestros billetes para subir a dichos buses, tras mostrar nuestra Athens City Pass. Queremos coger uno de estos buses para ir a la Acrópolis.

Existen dos entradas: la principal, al oeste, y la secundaria, al sureste. Nosotros entramos por la principal porque es la más directa. En cambio, la sureste, tendrás que subir unos 500 metros andando.

A la entrada principal de la Acrópolis no tiene ninguna estación próxima. Hay varias opciones, pero desde todas ellas tendrás que subir un tramo andando. Quizá la estación más cercana es la de Monastiraki, que queda a unos 700 metros. Otras opciones son la de la Acrópolis, que tendrás que subir unos 900 metros hasta la principal -la secundaria queda muy cerca-, y la de Thissio, pero es un kilómetro de subida. Para no empezar a cansarnos antes de empezar la visita, decidimos coger el bus turístico que deja en la entrada principal.

Atenas: Partenon en la Acrópolis

Partenon en la Acrópolis

La Acrópolis es lugar más turístico de la ciudad. En verano, suele haber bastantes colas para sacar la entrada y luego entrar. Pero si tienes tu Athens City Pass, podrás saltarte las colas y entrar directamente sin esperas…

Pero no te salvará de las hordas de turistas que habrá en su interior. Se nota, además, que es parada de cruceros, porque verás numerosos grupos de cruceristas con su guía correspondiente. La verdad es que puede ser un tanto agobiante. De hecho, recomiendan evitar las horas de máxima afluencia que es entre las 10.00 y las 14.00 horas.

Nosotros, que somos así de chulos y no atendemos a recomendaciones, llegamos como a las 10.00 horas, y descubrimos que fue muy mala idea, porque había mucha gente. Lo ideal es ir a primera hora -abren a las 8.00 horas-, o ya por la tarde.

Al salir de la Acrópolis, estuvimos comiendo en una cafetería que estaba casi en frente de la entrada principal, el Kariatides. Comimos algo rápido para seguir visitando cosas. La siguiente parada fue en el Antigua Ágora, donde entre otros edificios, encontramos el Templo de Hefesto y la Stoa de Átalo.

Atenas: las Cariátides en la Acrópolis

Cariátides en la Acrópolis

Al salir del Antigua Ágora, nos dirigimos al Ágora Romano, pero cierran a las 17.00 horas y nos tuvimos que conformar con verlo a través de las rejas. Antes del atardecer, nos dedicamos a pasear por el barrio de Plaka, uno de los barrios más pintorescos de Atenas, y la plaza Monastiraki, el centro neurálgico del barrio, y donde también estaba nuestro alojamiento.

Para ver el atardecer, nos dirigimos a la colina Licabeto. Para ello cogemos el metro hasta Evangeliso, luego vamos andando hasta la estación de Cablecar, en el que subiremos hasta la colina Licabeto.  Este lugar es un mirador estupendo panorámico. Se encuentra a 278 metros del suelo, y se ve perfectamente la Acrópolis. Es un lugar muy popular, así que si quieres coger sitio y sentarte con vistas a la Acrópolis al atardecer, hay que ir pronto.

Ese día cenamos en O Thanasis, un restaurante en la zona de Monastiraki, donde comimos muy bien y a muy buen precio.

Atenas: la Acrópolis vista desde la colina Licabeto

La Acrópolis vista desde la colina Licabeto

Día 2

Este día lo vamos a dedicar principalmente a ver museos. Para empezar, cogemos el bus turístico para dirigirnos al Museo de la Acrópolis, una visita fundamental para completar la visita del día anterior en la Acrópolis. Llegamos a primera hora y no pillamos cola, pero al salir a media mañana, ya había largas colas para entrar.

De allí, vamos andando al Templo de Zeus, también conocido como el Olimpeion. En las épocas helenística y romana era el templo más grande de Grecia.

Atenas: Templo de Zeus

Templo de Zeus

Seguimos hasta el Estadio Olímpico, pero al que no entramos porque la entrada no está incluida en la Athens City Pass, y lo principal del estadio, se ve desde fuera. Junto al Estadio cogemos el bus turístico para ir a la Plaza Sintagma, para ver el cambio de guardia, aunque antes comemos en una cafetería a pocos pasos, en el Handmade Café.

Tras ver el cambio de guardia que se realiza cada hora en punto en la plaza Sintagma frente al Parlamento griego, cogemos de nuevo el bus turístico para hacer una rápida visita al Museo Arqueológico. Aquí encontraremos la mayor parte de los tesoros arqueológicos encontrados en Grecia.

Atenas: Cambio de guardia en la plaza Sintagma

Cambio de guardia en la plaza Sintagma

Y aunque no somos creyentes ni monárquicos, después del museo fuimos a visitar dos iglesias relacionadas con la Casa Real española: primero fuimos a la Catedral Metropolitana, que es el templo ortodoxo donde se casaron los actuales reyes eméritos don Juan Carlos y doña Sofía, y que está cerca de la estación de Monastiraki, y después nos desplazamos andando a la iglesia de San Dionisos, el templo católico donde después se volvieron a casar.

La tarde la culminaríamos disfrutando del atardecer desde otro mirador. En esta ocasión, regresamos en bus a las inmediaciones de la Acrópolis para subir andando hasta la colina de Filipappos. Desde que aquí se tienen unas vistas estupendas de la Acrópolis. Y lo mejor de todo: no es un lugar tan saturado como Licabeto.

Atenas: Atardecer desde la colina Filippapos

Atardecer desde la colina Filippapos

Luego volvimos dando un paseo hasta Monastiraki para cenar. Repetimos en O Thanasis.

Día 3

Es nuestro último día en la ciudad, que dejaremos en ferry. Aunque compramos los billetes de ferry antes de viajar a Grecia, tenemos que recogerlos en las oficinas de la naviera Minoan Line, que está en Omonia.

Nuestra primera visita del día sería al Ágora Romana, que no pudimos visitar el primer día por estar cerrado. Este ágora se estableció bajo la dominación romana de la ciudad. Se encuentra en el barrio de Plaka, muy cerca de la plaza de Monastiraki.

Atenas: Ágora Romana

Ágora Romana

De allí, continuamos las visitas por la Biblioteca de Adriano, que es un edificio que se construyó por orden del emperador romano para albergar su extensa colección de libros, además de funcionar como sala de lectura y centro de convenciones.

Comimos muy cerca de Monastiraki, en el restaurante Maiandros, que tiene carta en español. Comimos bien, aunque un poco más caro que por las noches en O Thanasis. Dedicamos el resto de la tarde a pasear con calma por Plaka y también por Anafiotika, un barrio de Atenas, situado a los pies de la Acrópolis, justo por encima del barrio de Plaka. Y que su interés reside en que las casas fueron construidas por gentes procedentes de la isla de Anafi, en las Cícladas. Leí que tenían un aspecto similar al típico de las Cícladas, de color blanco y azul, pero a mí personalmente no me lo pareció.

De ahí, regresamos al apartamento a coger nuestras maletas y poner rumbo hacia el puerto de El Pireo que es de donde salía nuestro ferry a la siguiente parada de nuestro viaje: Creta.

Consejos para moverse por Atenas

Moverse en coche por Atenas no es nada práctico. Resulta complicado aparcar cerca de las atracciones turísticas. De hecho, en muchas ocasiones apenas hay plazas de aparcamiento en lugares como puede ser la Acrópolis. Así que nuestro mejor consejo es que te muevas en transporte público o en los autobuses turísticos. Si dispones de la Athens City Pass, podrás utilizar ambas opciones. Nosotros, de hecho, fue como nos movimos por Atenas… Además de ir andando a muchos sitios.

Atenas: Museo de la Acrópolis

Museo de la Acrópolis

Dónde alojarse

Nosotros queríamos alojarnos en el barrio de Plaka, cerca de Monastiraki y además, queríamos un alojamiento con lavadora porque en nuestros viajes largos de verano, en los que pasamos un mes fuera, necesitábamos hacer la colada a mitad de viaje, que coincidía con nuestra estancia en Atena.

Así que al final nos alojamos en un apartamento muy cuco de Airbnb a muy pocos pasos del metro de Monastiraki. Fue nuestra primera experiencia en esta plataforma y quedamos muy contentos. El precio, además, era muy bueno, comparado con hoteles en la zona. Si quieres reservar a través de Airbnb, si te registras a través de nuestro enlace, te dan 25 € de descuento para la primera reserva que hagas.

Atenas: Monastiraki

Monastiraki

Dónde comer

De los sitios que probamos, podemos recomendar dos de ellos porque nos gustaron mucho:

  • O Thanasis: se encuentra en Mitropoleos, 69, a pocos pasos de la estación de metro de Monastiraki. Están muy ricos los souvlakis y los gyros. De precio está fenomenal.
  • Maiandros: se ubica en Adrianou, 47, también muy cerca de la estación de metro de Monastiraki. De precio es un poco más alto que el anterior, pero también se come muy bien. Tienen carta en español. La moussaka está espectacular.

Cómo llegar del aeropuerto al centro de Atenas y del centro al Pireo

Nosotros viajamos con coche por el Peleponeso y al llegar a Atenas devolvimos el coche. Alquilamos el vehículo en Goldcar, pero la única oficina en Atenas está junto al aeropuerto, a uno 20 km del centro.

Para ir del aeropuerto al centro de Atenas, es sencillo y hay varias formas:

  • Metro: la línea 3 del metro, la azul, enlaza el aeropuerto con la plaza Sintagma en unos 40 minutos. El horario es de  6.30 a 23.30 horas. El precio es de 10 euros por trayecto para adultos (aunque si compras 2 billetes son 18 euros y 24 € si compras tres) y de 5 euros para menores de 18 años y mayores de 65, y gratis para menores de 5 años.
  • Autobús express: Hay varias rutas y todas funcionan las 24 horas. El trayecto sale por 6 €. Los menores de 5 años viajan gratis. Entre 6 y 18 años y mayores de 65 años, pagan la mitad. Las rutas que hay son:
    • Χ93 : hasta la Estación Kifissos KTEL (autobuses de larga distancia). Tarda unos 65 minutos en hacer el recorrido completo.
    • X95 : hasta  la plaza Syntagma (es el que cogimos nosotros). Tarda una hora en llegar al centro de Atenas.
    • Χ96 : hasta el puerto de Pireo. Tambien enlaza con la línea 1 de Metro en las estaciones de N. Faliro y Peiraias; con el tren urbano en Peiraias; y con el tranvía en Plateia Glyfadas, Edem y Flisvos. Tarda unos 90 minutos en hacer el recorrido completo.
    • Χ97 : hasta la estación de Metro Eliniko en la línea 2. Tarda unos 45 minutos.
Atenas: Barrio de Plaka

Barrio de Plaka

Para ir al puerto del Pireo desde el centro de Atenas también es muy simple:

  • Bus X80: funciona solo entre mayo y septiembre y tarda una media hora en ir de la plaza Sintagma al Pireo. Cuesta 4,50 euros.
  • Bus 40: funciona todo el año, pero tarda mucho porque hace muchísimas paradas.
  • Metro: es la opción que escogimos nosotros.  La línea 1 (color verde) llega hasta el Pireo. La parada más céntrica para cogerlo es Monastiraki. Es la opción más económica para llegar, solo cuesta 1,40 € o si tienes la Athens City Pass, está incluido en el precio. Tarda unos 20 minutos. Pero luego desde la estación al puerto hay unos 10-15 minutos andando.

Atenas con niños pequeños

Como siempre decimos, si viajas con niños pequeños o bebés a Atenas, deja la sillita o carro en casa o el alojamiento y utiliza mejor una mochila ergonómica para portear. En la ciudad se visitan mucho yacimientos, y como es normal, no es demasido cómodo que digamos hacerlo con una silla. Especialmente incómodo con carro resulta la Acrópolis.

Una opción cómoda, como ya hemos dicho más arriba, para desplazarse, sobre todo si viajas con niños es hacerlo en un autobús turístico. Con sus dos plantas, y desde la de arriba, se tienen buenas vistas de la ciudad. Además, como va parando en los enclaves turísticos, pues es cómodo para ir con niños.

El Museo de la Acrópolis está muy bien preparado para visitarlo con niños. Cuenta con actividades para ellos, como una especie de búsqueda del tesoro. Tienen que ir mirando un mapa y buscando esculturas diversas por todo el museo. Es una manera muy entretenida de visitar el museo con los más pequeños.

Si vas en verano, ten en cuenta que en Atenas hace bastante calor. Trata que las visitas a yacimientos no sean en las horas centrales del día… O si no te queda más remedio, lleva un gorro, protección solar y mucha agua.

Pin It on Pinterest