La capital de Irlanda, Dublín, es una ciudad ideal para una escapada de fin de semana o de puente para viajar en en familia. Cuando se viaja con niños no hace falta que el viaje se organice únicamente pensando en los peques. Aunque sí es cierto que es recomendable incluir alguna cosa que ellos puedan disfrutar. A medida que Iris va creciendo, va demandando más actividades de su gusto. Y en nuestro último viaje a Dublín llevamos apuntadas algunas ideas de planes con niños y que pusimos en práctica.

Qué hacer con niños en Dublín:

  • Stephen Green y Merrion Square

Son dos parques en el centro de la ciudad y en ambos hay playgrounds, es decir, una zona de columpios y toboganes y otras estructuras para que los niños se entretengan.

El playground de Merrion Square nos encantó porque tenía como una especie de gigante con zonas para trepar y toboganes. Además, también hay columpios tanto para niños mayores como para más pequeños para que no se caigan. Está al lado de la estatua dedicada a Oscar Wilde.

Playground de Merrion Square

Playground de Merrion Square

El de Stephen Green no es tan chulo como el de Merrion, pero lo bueno que tiene es que su playground es bastante grande y tiene zonas para niños pequeñitos como Iris y otras para más mayores. Como fuimos en domingo por la mañana, estaba lleno de familias dublinesas con sus retoños. Sin embargo, lo que más llamó a la atención a nuestra peque en el parque fue su estanque con patos y gaviotas.

Estanque de St. Stephen Green

Estanque de St. Stephen Green

  • Dublinia

Dublinia fue nuestro gran descubrimiento y de hecho, en principio no teníamos mucha intención de visitarlo pero comenzó a llover muy fuerte y justo nos pilló al lado, por lo que decidimos entrar a verlo y nos llevamos una grata sopresa. Es un museo para conocer la historia de Dublín durante la época en la que estuvo bajo dominio de los vikingos y en la Edad Media. Lo bueno del museo es que es muy interactivo, que todo se puede tocar y seguro que a los peques les encantará.

Dublinia

Dublinia

La exposición tiene recreación de escenas con figuras a tamaño real y se divide en tres partes: el Dublín vikingo, el Dublín medieval y los Cazadores de historia. En la parte de los vikingos uno se puede probar sus ropas incluso, y ver cómo eran las casas que habitaban. En la parte medieval, se puede pasear por las calles del Dublín de hace unos cuantos siglos. Y en la de cazadores de historias, se puede ver cómo es el trabajo de los arqueólogos. A nosotros nos pareció un museo muy chulo y entretenido para los peques.

  • Zoo

Es un clásico que nunca falla. Ya os hemos recomendado en otras ocasiones visitar alguno en Nueva York, en Praga y en Budapest. El de Dublín está en el Phoenix Park. No es un zoo muy grande, pero seguro que a los niños les gustará. Es uno de los más antiguos del mundo.

Zoo de Dublín

Zoo de Dublín

Se puede combinar su visita con pasar la tarde haciendo un picnic en el Phoenix Park, el parque más grande de Dublín y de Europa, y que fue creado como reserva de ciervos. Todavía hoy en día es posible encontrarse con algún ciervo. También en este gran parque se encuentra la residencia del presidente de Irlanda.

  • Guiness Storehouse

Aunque a priori puede parecer que la visita a la fábrica de la Guinness no es para niños, creo que sí que puede ser interesante para ellos. Es un espacio bastante interactivo, todo se puede tocar y los peques pueden aprender cómo se fabrica ese líquido, aunque no lo podrán degustar, como es obvio. Otra parte interesante para ellos, será ver Dublín desde las alturas en el Gravity Bar, donde la entrada se podrá canjear por un refresco o un zumo en el caso de los peques y una cerveza guinness para los adultos.

En la Guinness Storehouse

En la Guinness Storehouse

  • Museo de Cera

Nosotros no entramos en él por falta de tiempo, pero parece bastante interesante. Tiene una parte que se llama Children’s Fantasy World dedicada a los personajes que le gustan a los niños. En esta sala se pueden encontrar con los Simpsons o con Harry Potter.

  • La Long Room de la Trinity College

La Long Room es la sala principal de la biblioteca de la la universidad Trinity College. Es una sala impresionante y que seguro que a los fans de Harry Potter les recuerda al mago. La única pega es que no se puede tocar nada, y con niños, es algo bastante complicado.

Long Room del Trinity College

Long Room del Trinity College

A evitar si viajas con niños a Dublín:

  • Museo del Leprechaun

Se trata de un museo que lleva poco tiempo en la ciudad y está dedicado a un personaje mitológico muy querido en Irlanda: el Leprechaun, un especie de duendecillo que viste de verde. Tiene varias salas, entre la que destaca una con muebles gigantes en la que te puedes sentir un Leprechaum. Esa imagen la habíamos visto en muchas webs y nos pareció que podía ser un museo divertido para la niña.

Museo del Leprechaun

Museo del Leprechaun

El problema es que quitando esa sala, el resto es un poco aburrido. Además, el museo solo se puede ver mediante visita guiada que es únicamente en inglés. Un guía cuenta historias y curiosidades de los Leprechaum. Así que salvo que los peques tengan buen nivel de inglés, probablemente no se enterarán de nada y se aburrirán. Las demás salas no tienen nada interesante: pasas por la habitación donde vive el Leprechaum, por un bosque frondoso, y te metes en la olla de las monedas de los Leprechaum…, entre otras cosas… Pero a nosotros nos pareció que no merece la pena.

  • Cárcel Kilmainham (Kilmainham Gaol)

Esta visita, aunque es muy interesante y de visita obligada, no recomendamos hacerla con niños. Se visita también con guía en inglés.

A nosotros nos tocó uno al que no le debe gustar mucho que digamos los peques porque aunque Iris se portó muy bien para ser niña tan pequeña, nada más empezar la visita nos llamó la atención solo porque estaba jugando con su cámara de fotos -y eso que estaba sentadita quieta sin hablar- y hacía un pequeño ruido con ella. Cuando le quise quitar el sonido, volvió a llamarnos la atención… No sé cómo serán los demás guías, pero creo que es una visita que mejor hacerla sin niños, o si los niños son mayorcitos.

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