Hacía tiempo que tenía ganas de conocer Carcassonne y el País de los Cátaros, y el pasado puente de diciembre pudimos tachar de la lista de destinos soñados esta zona. Para el útimo viaje del año 2016, queríamos haber ido a Laponia o algún mercadillo navideño alemán o alsaciano, pero por motivos laborales, cuando quisimos mirar los vuelos estaban ya por las nubes. Con cinco días y medio por delante, era el momento perfecto para coger el coche y viajar hasta la región de Languedoc-Rosellon.

Este 2016 ha sido sin duda el año de los viajes en coche. Tras el roadtrip por la Costa Oeste de Estados Unidos, vino el otro con nuestro propio coche a la Costa Brava, y por último este al País de los Cátaros, en el que recorrimos unos 2.000 km -desde que salimos de casa hasta que regresamos-. Una vez más, utilizamos nuestro propio coche porque era la forma más económica y la que más libertad nos daría para recorrer la zona que queríamos visitar.

Ruta

Dado que Carcassonne se encuentra a unos 905 kilómetros de Madrid, decidimos no hacer el trayecto del tirón desde Madrid, sino hacer noche tanto a la ida, como a la vuelta, más o menos a mitad de camino. Hay dos posibles caminos para ir desde Madrid: entrando a Francia por el País Vasco o por Cataluña. Nosotros optamos por la ruta vasca y quedó de esta forma:

DÍA 1. Madrid – Guipúzcoa

Salimos de Madrid después de trabajar. Hicimos noche en un hotel de Orio, en Guipúzcoa, pegado a la autovía para no desviarnos mucho. Pensamos en acercanos a San Sebastián a dar una vuelta y cenar de pinchos… Pero como ya lo conocemos y no queríamos acostarnos muy tarde para al día siguiente madruga, nos quedamos a cenar en Oia, cerca del alojamiento.

DÍA 2. Toulouse

Tras madrugar, llegamos poco antes del mediodía a Toulouse, la llamada Ciudad Rosa por el color de sus edificios antiguos. Dejamos el coche en el parking de Jeanne D’Arc y recorrimos el casco viejo andando. La idea era hacer un visita panorámica para ver lo esencial de la ciudad en unas horas, aunque es una ciudad en la que se puede pasar perfectamente un fin de semana completo.

Comenzamos la vista en la Place Wilson, donde nos encontramos un precioso tiovivo antiguo. Seguimos hacia el Donjon du Capitole, donde está la Oficina de Turismo ubicada en la misma torre del homenaje del Capitole. En la plaza del Capitole, el actual Ayuntamiento, como era diciembre, había instalado un mercado de Navidad.

También visitamos el Convento de los Jacobinos, de los siglos XIII y XIV; y la Iglesia del Taur, dedicada al primer obispo de la ciudad, San Saturnino. Y tras callejear por el centro, concluimos en la Basílica de San Saturnino, construida entre los siglos XI y XIV y declarada patrimonio de la humanidad por la Unesco.

Después de pasar unas horas en Toulouse continuamos hacia Carcassonne y tras el check-in, nos dirigimos hacia la plaza Carnot, donde está instalado el Marché du Noël -el mercado de Navidad de la ciudad-, junto a una gran pista de patinaje sobre hielo, y en cuyos puestecillos terminamos cenando.

DÍA 3. Lagrasse, Villerouge-Termenès, y castillos de Peyrepertuse, Queribus y Aguilar

Este día lo dedicaríamos a recorrer algunos pueblos del denominado País de los Cátaros, del que nos gustó especialmente Lagrasse, que parece anclado en el Medievo, y que está catalogado como uno de Les plus beaux village de Frances, es decir, como uno de los pueblos más bonitos de Francia. Callejeamos un poco por el pueblo y entramos en la Abadía.

Caminando por Lagrasse

Caminando por Lagrasse

Seguimos la ruta hasta llegar a Villerouge-Termenés, donde en medio del pueblo se alza un castillo del siglo XIII. Antes de entrar en el castillo estuvimos comiendo en un pequeño restaurante un plato del día que salió muy bien de precio. El castillo tiene una audioguía que te explica un poco la historia de los cátaros y en concreto, del último buen cátaro.

De allí, fuimos a ver algunos de los castillos que hay por la zona como el de Queribús, que solo lo vimos desde lejos y el de Peyrepertuse, al que teníamos intención de entrar. Dicen que la subida hasta este último es bastante complicada…, pero aún así nos animamos a entrar, pero justo cuando llegábamos acababan de cerrar la taquilla, aunque para cerrar el castillo aún quedaba media hora. En diciembre cierran la taquilla en torno a las 16.00 horas.

Castillo de Peyrepertuse

Castillo de Peyrepertuse

Como en ese mes, oscurece pronto y tenemos que ir por pequeñas carreteras secundarias, decidimos regresar a Carcassonne antes de que sea tarde para poder llegar antes de que se vaya la luz por completo y sea noche cerrada.

Al llegar a Carcassonne, nos da tiempo a pasarnos por las atracciones del Parc du Nöel que hay instaladas en Square André Chénier, justo al lado de la estación de tren y el Canal de Midi. Hay noria, unos trenecitos, tiovivo, para tirarse en trineo y una pequeña montaña rusa, así como puestos con dulces. Me llamó la atención lo prontito que cierran las atracciones y los puestos del mercado… Oficalmente cierran a las 19.00 horas, aunque es fácil encontrar cosas abiertas pasadas las 19.30 horas… En comparación con los mercados alemanes, cierran demasiado pronto…

DÍA 4. Carcassonne

El día lo pasaríamos por completo en Carcassonne, sobre todo visitando con calma la Cité, que es lo que más llama la atención de la ciudad. Encaramada en lo alto de la colina, domina toda la ciudad. La Oficina de Turismo está nada más atravesar las murallas. Y ese fue el lugar por donde empezamos nuestra visita. Al llegar vimos que vendían unas City Pass que incluye una visita guiada en español a la ciudad, y descuentos para comercios. Decidimos comprarlas, solo por la visita. Como era puente de diciembre, las visitas en español estaban solicitadísimas y hasta las 16.00 horas no pudimos apuntarnos a una de ellas.

Cité de Carcassonne

Cité de Carcassonne

Entre tanto, aprovechamos para callejear con calma por la Cité por nuestra cuenta y entrar en el Castillo Comtal, que no se visita en la visita guiada, y recorrer un tramo de las murallas medievales. Antes del recorrido guiado comimos en uno de los muchos restaurantes que hay en la Cité y probamos el famoso cassoulet, un plato típico de la zona.

Tras la visita guiada, nos dirigimos a la zona que se llama la Bastide de Saint Louis, que es donde estaba todo lo de Navidad montado y dimos una vuelta, viendo por fuera algunos de los lugares que marcaba el mapa que nos dieron en turismo como interesantes, y para terminar nos despedimos del mercado de Navidad.

DÍA 5. Mirepoix y Foix

Dejamos Carcassonne para comenzar el regreso a Madrid, aunque no llegaríamos hasta el día siguiente, porque todavía nos quedaba ese día para seguir descubriendo Francia.

La idea era dormir en Saint Jean de Luz, cerca de la frontera con España, más o menos a mitad de camino entre Carcassonne y Madrid. Pero antes de llegar hasta allí, aún seguiríamos descubriendo el País de los Cátaros y sus alrededores.

La primera parada fue en Mirepoix. Es un pueblecito pequeño, que se ve en poquito tiempo, pero es muy bonito y bien merece la pena hacer una parada. Tiene una colorida plaza con casas de madera y adobe muy chula.

Mirepoix

Mirepoix

Muy cerca y de camino hacia nuestro siguiente destino, que era Foix, está Montsegur y la iglesia rupestre de Vals, y que al parecer merecen la pena, pero no nos paramos porque había que llegar a cenar a Saint Jean de Luz.

Donde sí paramos fue en Camon, que también había leído recomendaciones, pero cuando llegamos, la Oficina de Turismo estaba cerrada -al parecer no la volvían abrir hasta abril de 2017-, y nos acercamos al castillo, pero también estaba cerrado, por lo que continuamos el viaje hasta Foix.

Foix está muy cerca de los Pirineos y es uno de los últimos pueblos en el que podemos ver castillos cátaros. El castillo de los Condes de Foix está en lo alto de la colina, dominando todo el pueblo. Pero antes de llegar hasta allí, comimos en un restaurante, Le Jeu d l’Oie, unos menús del día. El castillo, en sí, nos decepcionó un poco porque no tiene mucho que ver, pero hay que reconocer que las vistas desde allí son chulas.

Castillo de Foix

Castillo de Foix

Tras la visita al castillo, dimos una pequeña vuelta por el casco viejo, y pusimos rumbo a Saint Jean de Luz. Todavía nos quedaban más de tres horas para llegar hasta allí.

DÍA 6. Retorno a Madrid

Este día, nos levantamos con calma, y tras el desayuno, pusimos rumbo a Madrid. Nos planteamos haber entrado en San Sebastián a dar un paseo, aunque ya lo conocíamos de otro viaje, pero al ser fin de puente, preferimos no parar en ningún sitio salvo para comer en Aranda de Duero, para evitar pillar demasiado atasco al entrar en Madrid.

Alojamiento

En este viaje, nos hemos alojado en tres hoteles, dos de ellos de la cadena Ibis Budget. El resultado de elegir tantos es porque como comentaba antes, no quisimos hacer el viaje del tirón desde Carcassonne a Madrid.

  • En Orio, Guipúzcoa:

Hotel Txanka Erreka: Para la primera noche, elegimos este hotel por su ubicación, al lado de la autovía y por su precio (51,20 €, lo más barato que encontramos en la zona, reservando ese mismo día sobre la marcha). En San Sebastián, los precios de los alojamientos son un poco caros.

Este hotel en Orio nos pareció perfecto, incluso si se quiere visitar la preciosa Donosti. Es un hotelito muy nuevo, está muy limpio y un niño menor, de 3 años, como Iris, se puede alojar gratis utilizando las camas existentes. En el hotel, hay una pequeña cafetería para el desayuno, que no está incluido en el precio. Aunque no lo pudimos catar porque comenzaban a darlos a las 8.00 horas y nosotros nos fuimos antes.

Cité de Carcassonne

Cité de Carcassonne

  • Carcassonne

Hotel Ibis Budget Carcassonne Aéroport: Aquí pasamos tres noches. Elegimos este hotel por su fantástico precio (nos costó 109,20€ las tres noches sin desayuno) y porque contaba con aparcamiento gratuito. Además, los menores se alojan gratis. La habitación, aunque pequeñita, contaba con cama de matrimonio y una cama pequeña en litera, donde podía dormir la niña. El hotel está bien y es recomendable solo si tienes coche, porque está muy lejos del centro. Es más, se encuentra en una especie de polígono industrial-comercial.

Lo bueno es que cerca hay varios locales de cadenas de comida rápida y un centro comercial. Está cerca de la carretera que habrá que coger en más de una ocasión para recorrer la zona. Tiene wifi gratis. Y el desayuno, que es tipo buffet, aunque a priori nos pareció caro, resultó ser más barato que desayunar fuera. De hecho, el último día desayunamos en él. Los menores de 6 años no tienen que pagar desayuno. El precio es de 12,10 € por adulto.

  • Saint Jean de Luz

Hotel Ibis Budget Ciboure St Jean-Luz: Dormimos la última noche aquí. Aunque el precio (50,60 €) es el más bajo que encontramos en la zona, no llega a ser tan barato como el de Carcassonne, aunque el hotel y la habitación es igual que el anterior. También cuenta con aparcamiento y wifi gratuito. Está también algo alejado del centro de Saint Jean de Luz, pero en menos de diez minutos andando llegas a la zona a visitar. El desayuno costaba lo mismo y en las mismas condiciones que el de Carcassonne.

Lagrasse

Lagrasse

Seguro

En esta ocasión no llevamos ningún seguro de viaje porque viajamos por Europa y nos cubre la Tarjeta Sanitaria Europea. Además, lo único que reservamos fue el hotel, ya que viajamos con nuestro coche, y lo hicimos con Booking y con cancelación gratuita hasta el mismo día de registro, con lo que si teníamos que cancelar la reserva por algún imprevisto, no nos cobrarían nada.

Presupuesto

Contrariamente a lo que recordábamos de otros viajes por Francia, esta zona nos ha resultado muy barata en general. Comer bien no resulta nada caro en el País de los Cátaros. En la mayoría de restaurantes en los que comimos tenían lo que se llama Formule o Menu du Jour, que suele ser similar a los menús del día que se pueden encontrar en España… Aunque en las formule francesas no se incluye nunca la bebida. Pero el agua, de grifo, es gratis.

En todos los restaurantes tienen menús para niños que incluye una bebida, un plato y un postre por entre 6 y 7 euros, aproximadamente.

En lo que se nos puede ir un poco más el presupuesto es en las carreteras. El combustible es más caro que en España, unos 10-15 céntimos más caro por litro. Y luego hay que sumar los peajes, que desde que cruzas la frontera, hay bastantes.

Presupuesto para dos adultos y un niña de 3 años

  • Peajes: 109,28 €
  • Combustible: 150 €
  • Alojamiento: 211 €
  • Comida: 498,30 €
  • Entradas: 82,70 €

Consejos

Por cierto, si viajas a esta zona, no te olvides de probar el Cassoulet, que es parecido a una fabada pero con pato y salchicha. Tampoco dejes de probar el foie gras o paté de pato, así como el ratatouille -que es una especie de pisto elaborado con tomates, berenjenas, cebolla, calabacín y pimientos- y la crème brûlée -que es igual que la crema catalana-.

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