Este día teníamos una visita guiada con una guía de la Oficina de Turismo de Praga que nos enseñaría lo más destacado de Staré Město (Ciudad Vieja) y de Malá Strana (Ciudad Pequeña) durante la mañana.

DÍA 6

Nuestra guía, que se llamaba Lucie Dudackova, vino a buscarnos a nuestro hotel y desde allí comenzamos a descubrir un poco más de Praga y su historia.

Praga se formó a partir de cinco ciudades: la Ciudad Vieja (Staré Město), la Ciudad Pequeña (Malá Strana), la Ciudad Nueva (Nové Město), la Ciudad del Castillo (Hradčany) y el Barrio Judío (Josefov). Todas las ciudades surgieron en entre los siglos IX y XII, mientras que la Ciudad Nueva data del siglo XIV. En el siglo XVIII todos estas ciudades se unieron formando la actual Praga.

Staré Město

Entramos en Staré Město a través de la Torre de la Pólvora que ya habíamos tenido ocasión de ver el día anterior y que era una de las puertas de acceso a la Ciudad Vieja. Junto a la Torre de la Pólvora se encuentra la Plaza de la República con la Casa Municipal justo al lado, un edificio que sirve como centro cultural y que fue pintado por un famoso artista checo de art nouveau a finales del siglo XIX: Alfons Mucha. Si os gusta la obra de este pintor, en Praga, en la Ciudad Nueva, hay un museo dedicado a él, aunque nosotros no entramos.

Seguimos caminando y Lucie nos mostró cómo en algunos edificios se puede ver que la ciudad actual se encuentra encima de la ciudad medieval. Pasamos al lado de la Iglesia de Santiago, que es la segunda más grande de Praga y es de estilo gótico, y por Ungelt, la plaza de la Aduana, que se llama así porque antiguamente, en la Edad Media, ahí se encontraba la aduana.

Torre de la Pólvora y Casa Municipal

Torre de la Pólvora y Casa Municipal

Nuestra guía nos contó el por qué en los edificios praguenses hay dos números: los números en azul es la actual numeración que tienen en las calles y que se utiliza en Correos, mientras que los carteles rojos se corresponden con la numeración antigua que se registró en el catastro en 1923 y que pone el orden en que se construyeron los edificios.

También muchos edificios cuentan con símbolos encima de sus puertas y que solía estar relacionado con la actividad que desempeñaban sus inquilinos. Además, era una manera de identificar las casas. En varias zonas de Praga es posible localizar esos símbolos sobre las puertas: una donde en ese momento nos encontrábamos, en los alrededores de la Plaza de la Ciudad Vieja; otra en la calle Karlova y alrededores en la Ciudad Vieja, y también en la calle Nerudova en la Ciudad Pequeña.

Pasando al lado de la Iglesia de Nuestra Señora de Tyn llegamos a la plaza de la Ciudad Vieja o plaza del Reloj. En medio de la plaza hay una estatua dedicada al protestante checho Jan Hus, uno de los precursores de la reforma protestante en la República Checa. A sus seguidores se les conoce como husitas.

Casa del anillo dorado

Casa del anillo dorado

Praga no fue bombardeada en la Segunda Guerra Mundial y la razón no es otra porque a Hitler, cuando estuvo en la ciudad, le gustó mucho. Lo único que sufrió daños en la ciudad, y fue justo al acabar la guerra, fue el Viejo Ayuntamiento, al que pertenecía la Torre del Reloj.

Entre los planes de Hitler para Praga estaba el crear una especie de museo de la raza extinta, o sea de los judíos, en el Josefov. Por eso, este barrio, al contrario de otros barrios judíos, no fue destruido y se conserva bastante bien. Antes de la guerra en Chequia vivía 120.000 judíos… En la actualidad, en cambio, sólo viven 3.000 en todo el país. Aún así, de las 16 sinagogas que llegó a haber en Josefov, tan solo quedan seis en pie, que son visitables en la actualidad. Solo se mantiene una todavía abierta al culto.

El Barrio Judío o Josefov surgió en la Edad Media que por un concilio se estableció que los judíos vivieran en dicho ese barrio que se convirtió en un guetto. En el siglo XVIII recibieron la libertad para salir del guetto y el barrio dejó de ser lo que era. En honor al rey que lo permitió, José II, a este barrio también se le conoce como Josefov. Los más pobres de la ciudad se fueron a vivir allí y se convirtió incluso en un sitio peligroso. En el siglo XIX se reconstruyó y se convirtió en lo que es hoy en día: un barrio caro con tiendas de marcas caras como las que se pueden encontrar en la calle Serrano de Madrid o el cuadrilátero de oro en Milán. Lucie nos recomendó que visitáramos con calma ese barrio y sus sinagogas, en especial la Española que es muy bonita y según Lucie, se da un aire a la Alhambra.

El Reloj del Antiguo Ayuntamiento o también conocido como Reloj Astronómico data de 1410. Marca tres tiempos: bizantino, checo y alemán. Además, tiene en sus esferas un calendario del siglo XIX en el que aparecen los trabajos que hay que hacer en el campo mes a mes, así como los signos del zodiaco.

Reloj astronómico

Reloj astronómico

Seguimos andando hacia el Puente de Carlos que separa la Ciudad Vieja de la Ciudad Pequeña, pero antes pasamos por el Clementinum que fue la sede del colegio jesuita y de la universidad. Este complejo arquitectónico que es uno de los más grandes de Praga, junto al Castillo, data del siglo XI. Nuestra guía nos recomendó que lo visitáramos con calma luego por nuestra cuenta, pero la verdad es que no tuvimos al final tiempo de volver. En su interior está la Biblioteca Nacional y se celebran conciertos de música clásica.

Yendo hacia el puente de Carlos, emblema de la ciudad, Lucie nos contó lo importante que fue el emperador Carlos IV. Durante su reinado, Praga fue la capital del Imperio Sacro-Germánico. Fundó la universidad de Praga y fue quien mandó construir el puente que estábamos a punto de atravesar en el siglo XIV. También fue el propulsor de la Catedral de San Vito, que se encuentra en la Ciudad del Castillo y que visitaríamos por la tarde.

El Puente de Carlos tiene unos 500 metros de largo por 10 de ancho. En la actualidad es peatonal. Durante muchos años fue el único puente que atravesaba el río Moldava hasta el siglo XIX. Es uno de los puentes más bonitos que hemos visto en su estilo. Tiene 30 estatuas, pero son barrocas, del siglo XVIII. Esas estatuas no son originales, sino copias de las que están en el Museo Nacional de Praga.

Entre las estatuas destaca la de San Juan de Nepucemo, santo checo, patrón de Bohemia, que según cuenta la leyenda, le tiraron al río Moldava por negarse a revelar los secretos de confesión de la reina consorte de Bohemia. Al parecer, si se toca una placa que hay debajo de la estatua, se pide un deseo y se cumple… Así que todos los turistas como tocan la plaquita en cuestión, la tienen casi desgastada, jejejeje Nosotros no dejamos de hacer la turistada 😉

San Juan Nepucemo

San Juan Nepucemo

Malá Strana

Ya a esas horas que pasamos, el puente estaba lleno de turistas… ¡¡Con las ganas que tenía de hacer una foto como las muchas que habíamos visto de esta ciudad antes de venir!! Nuestra guía nos dice que la única manera de sacar esa foto sin gente del puente es hacerlo de madrugada o justo cuando va a amanecer.Al cruzar el puente, nos encontramos ya en Malá Strana, la Ciudad Pequeña, que queda a los pies de Hradčany, la Ciudad del Castillo. Desde ese lado del puente, además, se puede ver la colina Petrin con la Torre Petrin, que es una copia en pequeño de la Torre Eiffel de París y a la que se puede llegar en funicular. Lucie nos recomienda las vistas que hay desde allí de toda la ciudad y de alguno de los 16 puentes con los que cuenta en la actualidad Praga.

Por detrás de la última estatua del lado derecho junto a Malá Strana, hay unas escaleras que nos llevan a la Isla de Kampá, que es una pequeña isla en el río Moldava. Esta islita era conocida antiguamente por los molinos de agua que había. De hecho, en la actualidad queda uno en el Canal de Diablo. En uno de los puentes que une la isla de Kampá con Malá Strana nos encontramos con un montón de candados… Siguiendo la moda que hay ahora en numerosos puentes en todo el mundo donde los enamorados colocan candados… La verdad es que me parece una moda absurda, pero ya los hemos visto en más sitios como en Sevilla o junto al Castillo del Rey Loco.

Candados en la isla de Kampá

Candados en la isla de Kampá

Tras pasar el puente, nos encontramos con el Muro de Lennon, que es de la época comunista, un muro en el que la gente escribía sus reivindicaciones. En aquella época solían pintarlo tan rápido como aparecían las reivindicaciones para borrarlas. Ahora tiene un montón de pintadas e incluso vimos a unos chicos pintando.A la vuelta del muro está la Plaza de los Caballeros de Malta. En esta plaza se ubica la Iglesia de Nuestra Señora de las Cadenas, una de las más antiguas de Praga. En ese momento no entramos, pero luego más tarde, cuando nos separamos de la guía, volveríamos para verla.

A pocos pasos de allí está el corazón de la Malá Strana, la plaza de la Ciudad Pequeña. En ella vemos la Iglesia de San Nicolás (hay otra de San Nicolás en la plaza de la Ciudad Vieja), que es una de las más bonitas barrocas de Praga y que ya no tiene culto. Ahora se utiliza como sala de conciertos de órgano. Mozart tocó en esta iglesia. Se puede subir a su cúpula, aunque nosotros no lo hicimos.

Plaza de la Ciudad Pequeña

Plaza de la Ciudad Pequeña

Muy cerca de allí, pero ya lo vimos más tarde, nos contó la guía que se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria, donde se encuentra la famosa escultura del Niño Jesús de Praga. De la plaza de la Ciudad Pequeña sale la calle de Nerudova, que lleva el nombre de un escritor checo, y en honor al cual, el poeta chileno Pablo Neruda cogió el apellido. Es una calle con edificios muy antiguos y muy bonitos que ya tendríamos ocasión en otro momento de recorrer con calma.

Estábamos a punto de acabar la visita guiada pero antes pasamos por el Palacio Wallestein o Valdstejnsky, que es la actual sede del Senado y que data del siglo XVII. Sus jardines se pueden visitar gratuitamente en cualquier momento. También es posible visitar el interior del palacio pero solo los fines de semana de manera gratuita. Los jardines son muy bonitos y en se dan conciertos en ellos. Nos despedimos de nuestra guía junto al Puente Carlos y nosotros seguimos descubriendo la ciudad por nuestra cuenta con sus recomendaciones.

Más fotos de Praga y de Budapest en Flickr

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