IMG_2203En nuestras primeras horas en Milán, la ciudad de la moda por antonomasia, nos dedicamos a deambular con calma por sus calles. Visitamos por fuera la iglesia de Santa María delle Grazie, entramos en las Galerías Vittorio Emmanuele II, pasamos por la Scala y el Duomo y terminamos cenando en la zona de Navigli.

DÍA 1
Es muy posible que hayas oído más de una vez que Milán es una ciudad fea… Yo tanto no diría. Lo que si es cierto es que no se puede decir que sea una ciudad bonita de Italia, pero es que el listón en Italia está muy alto y hay ciudades que son una verdadera preciosidad. Así que si la comparamos con Roma, Venecia o Florencia, evidentemente Milán va a salir muy mal parada.

Pero no quita que sea digna de hacerle una visitilla. Entre nuestros destinos soñados no se encontraba esta ciudad de la Lombardía, pero Ryanair hizo que la balanza se decantara hacia allí. Y es que por 32 euros ida y vuelta dos personas, no se podía despreciar una ocasión así.

Salvo que seas un amante apasionado de la pintura y quieras visitar sus pinacotecas, Milán se puede ver en un día, día y medio. Si quieres visitar la pinacoteca de Brera o la Ambrosiana o las colecciones que hay en el Castillo Sforzesco, necesitarás pasar más de un día en esta ciudad. Nosotros no somos muy aficionados a la pintura, así que pasamos de ir a estos museos y pudimos ver la ciudad en día y medio.

Si que nos habría gustado ver el Cenácolo (para los que no sepan qué es, se trata del cuadro de La Última Cena de Leonardo da Vinci), pero no pudo ser. Sacamos los billetes de avión un mes antes y ya entonces entramos en la web http://www.vivaticket.it/ para reservar las entradas, pero ya no quedaba nada para todo el mes de noviembre.

 iglesia de Santa María delle Grazie

iglesia de Santa María delle Grazie

Llegamos a Bérgamo (en realidad Ryanair no vuela a Milán, sino a esta ciudad que está a unos 40 km de  Milán) poco antes de las 15.30 horas del sábado 21 de noviembre. Nada más salir de donde se recogen las maletas, ves varios mostradores de empresas de autobuses que te llevan a Milán a la Stazione Centrale. Algunas te ofrecen 3×2. El precio ronda entre los 8,90 y los 9 euros (año 2009).

Aunque no teníamos claro si volveríamos de Milán directamente al aeropuerto el día de regreso o iríamos primero a Bérgamo cogimos la oferta 3×2 por si acaso. Al salir del aeropuerto está la parada del autobús. Montamos y en unos 50 minutos llegamos a la Stazione Centrale. De ahí, fuimos al hotel que habíamos reservado: Hotel Sempione, que encontramos gracias al foro de Los Viajeros. Tres noches nos costó 189 euros. Es un tres estrellas. Nos gustó mucho, está limpio y bastante cerquita de la Stazione Centrale.

Tras dejar las maletas, pusimos rumbo al Cenácolo. Cogimos el metro en Reppublica hasta Conziliazone. Para ese primer día, decidimos coger el ticket de 24 horas (3 euros) por el que puedes coger todos los transportes que quieras desde que validas el billete hasta 24 horas después. Aunque no teníamos entradas, queríamos intentar ver si había alguna opción de entrar. Pero no, no fue posible. No había nada libre hasta principios de diciembre. Justo al lado se encuentra la iglesia de Santa María delle Grazie.

De ahí, fuimos andando hasta las Galerías Vittorio Emmanuele II, una especie de pasaje comercial, muy mono y elegante, con tiendas caras. Al pasar vimos que había mucha gente haciendo dando vueltas sobre sí mismos en un escudo con un toro que resultó ser el escudo de Turín. No sabíamos muy bien lo que significaba poner el talón en la zona de los huevos del toro y dar vueltas sobre sí mismo, pero terminamos haciéndolo también, jejeje
Galerías Vittorio Emmanuele II

Galerías Vittorio Emmanuele II

Atravesamos las galerías y llegamos al teatro de la Scala. Así por fuera la verdad es que no dice mucho. Como ya eran pasadas las 19.00 horas estaba cerrado. Tras hacer las fotos pertinentes, volvimos a atravesar las Galerías para ir a ver el Duomo, que también estaba cerrado.
Dada la hora que era, decidimos irnos a cenar. Había leído que en la zona de los Navigli (el canal), entre las 18.00 y las 21.00-21.30 horas, con la bebida que tomes, tienes los aperitivi, una especie de buffet con pasta, pizza o canapés fríos que te puedes servir a tu antojo. Bien es cierto que la bebida es más cara de lo normal, pero te puedes poner a las botas a comer. Así que al final, sale barato. Esa primera cena de Milán nos salió por 14 euros los dos (año 2009).
Cogimos de nuevo el metro y nos bajamos en Porta Genova. Al principio no sabíamos por donde tirar, pero vimos grupitos de gente joven, y decidimos seguirles porque imaginábamos que irían a la zona de los Navigli y efectivamente así fue. Anduvimos un poco mirando desde fuera los sitios y nos decidimos al final por uno que ponía que el buffet de aperitivi costaba 7 euros (todos rondan entre los 7 y los 10 euros) y que se llamaba algo de la Stazione.
Navigli

Navigli

Antes de regresar al hotel dimos una vuelta por los Navigli, y nos compramos unos crêpes de nutella como postre. Deambulando por la zona, vimos una parada de tranvía que ponía que llevaba hasta Stazione Central, pasando por Reppublica. Creo recordar que era el 29. Así que nos montamos y regresamos al hotel porque ya eran pasadas las 22.00 horas y al día siguiente queríamos madrugar.

Pin It on Pinterest