Este segundo día en Budapest aprovechamos para descubrir el monte Gellert, el Parlamento húngaro y la avenida Andrássy, que está declarada Patrimonio de la Humanidad.

DÍA 3
Un día más, al salir del hotel por la mañana nos saludó el calorazo que hacía ya a esas horas tan tempranas. Para desayunar optamos por unos bollos y un café que compramos en un puesto del metro, que nos salió bastante más barato que el día anterior.

Ese día queríamos recorrer el monte Gellert, al otro lado del Danubio, en la zona de Buda, cruzando el puente de Sisí.

Para ir cogimos el autobús cerca del hotel. Pensábamos que el 112 nos llevaría, pero estando en el bus mirando el plano, un chico nos dijo que ese autobús al pasar el puente de Sisí tiraba hacia otro lado. Nos explicó que teníamos que coger el tranvía y el autobús pasando el puente. ¡Qué amables son estos húngaros! Al bajar del tranvía no localizábamos el bus y preguntamos a una chica que aunque no sabía dónde paraba se puso a preguntar a la gente para indicarnos dónde estaba la parada. ¡Qué amable!

El autobús número 27 nos dejó a los pies de la Ciudadela, que se construyó a mediados del siglo XIX como edificio de vigilancia. En la Segunda Guerra Mundial se utilizó como búnker. En su interior sigue estando el búnker, y al parecer hay buenas vistas de la ciudad, pero nosotros no entramos porque solo nos interesaban las vistas y esas mismas vistas las teníamos desde el mirador que había junto a la Ciudadela. Junto a esta se encuentra la estatua de la Libertad, que fue construida tras la Segunda Guerra Mundial en memoria de la liberación de la ciudad por parte de los soviéticos. Es una estatua bastante grande que se ve desde el lado de Pest.

Vista del Parlamento desde la Ciudadela

Vista del Parlamento desde la Ciudadela

 Luego bajamos tranquilamente por el monte. En la bajada nos encontramos con la escultura del obispo Gellert, que es quien da nombre al monte. Este obispo es quien introdujo el cristianismo en Hungría. Cuenta la leyenda que le arrojaron al Danubio desde este monte.

Aunque aún era pronto para comer, había que comer ya porque a las cuatro volvíamos a tener cita para la visita guiada al Parlamento. ¡A ver si esta vez no teníamos problemas como el día anterior! Al bajar del monte Gellert cruzamos el Puente de la Libertad (Szabadsag) o también llamado de Francisco José porque fue el emperador Francisco José quien lo inauguró.

Este puente me recordó mucho a un puente que vimos en Oporto y también a la Torre Eiffel de París. Aunque el más famoso de los puentes es el de las Cadenas, este no tiene nada que envidiarle. Fue construido en hierro fundido en el siglo XIX y destruido en la Segunda Guerra Mundial y reconstruido después.

Vista del Parlamento desde la Ciudadela

Vista del Parlamento desde la Ciudadela

Para comer, nos dirigimos a la calle Vatci para buscar algún restaurante. Esta calle es peatonal y muy comercial. Comimos en un restaurante de esa calle el menú turístico (pero no apunté el nombre del sitio) y la verdad es que estaba muy bien. Aunque hacía un calor espantoso probamos la sopa goulash que es muy típica de allí, y pollo con paprika y pasta y un crêpe de postre. Con bebida incluida, nos costó 7.854 florines los dos (unos 26 euros al cambio).

Como llegamos pronto al parlamento, que esta vez si que se podía pasar, hicimos tiempo tomándonos unos granizados justo enfrente. Allí nos comentó el chico que nos atendió que Hungría estaba viviendo una ola de calor y por eso estábamos sufriendo temperaturas cercanas a los 40ºC, pero que no era habitual ese calorazo que hacía.

El Parlamento de Budapest es el edificio más bonito de la ciudad, o al menos, a mí me lo pareció, a pesar de que la zona estaba en obras, y es uno de los más representativos de la ciudad. Se construyó a finales del siglo XIX. De lunes a viernes hay visitas guiadas en diferentes idiomas. Nosotros la cogimos en español a las 16.00 horas.

Parlamento de Budapest

Parlamento de Budapest

En la visita se ven algunas estancias del Parlamento, aunque no todas. Se visita solo un ala… Al parecer, el otro ala es gemelo al que se visita. Para empezar, se ve la escalera principal que es impresionante de lo bonita que es. Luego se visita la sala de la cúpula, donde se encuentran la corona de San Esteban. En esta zona está prohibido hacer fotos… Y ni de estrangis me atreví porque la corona está rodeada de militares… ¡¡Cualquiera se arriesga!!

La visita acaba en la sala de la Antigua Cámara Alta, una sala que en la actualidad solo se usa con fines turísticos. En el otro ala, hay una sala idéntica que es la sala del Consejo de los Diputados. A las puertas de la Antigua Cámara Alta hay una cosa curiosa: se trata del lugar donde los diputados dejaban sus puros para entrar en la sala. Ahora ya no se utiliza porque en todo el edificio está prohibido fumar.

Parlamento de Budapest

Parlamento de Budapest

Con esta sala termina la visita. Al salir del Parlamento, nos tomamos unos heladitos porque el calor que hacía no se podía aguantar… ¿He dicho que hacía mucho calor?? ;-)Cogimos el metro y nos dirigimos a la calle Andrássy que está declarada Patrimonio de la Humanidad por las fachadas  y edificios renacentistas que hay en ella. También en esta avenida hay algunas tiendas de marcas caras como las que se pueden encontrar en Serrano en Madrid o el Cuadrilátero de Oro de Milán.En la misma avenida está la Casa del Terror, un museo dedicado a recordar las atrocidades que sufrió Hungría en el siglo XX durante el fascismo y el comunismo. Está en un edificio que eran antiguas dependencias policiales y se conservan las celdas de aislamiento y salas de interrogatorio. Nos habría gustado entrar a verlo, pero cerraban a las 18.00 horas y justo era esa hora.Seguimos caminando y también en la calle Andrássy se encuentra la Ópera de Budapest. También queríamos visitarla, pero a la hora que pasamos, ya no se podía. Las visitas son solo hasta las 16.00 horas… ¡Al día siguiente intenteríamos ir! La Ópera también se puede ver si compras alguna entrada para asistir… Al parecer puede salir más barato que hacer la visita guiada… Pero yendo con Iris ni nos lo planteamos, por lo que no miramos los precios de las actuaciones.

Ópera de Budapest

Ópera de Budapest

Como en el monte Gellert nos habíamos dejado cosas por ver durante la mañana. A los pies del monte está el balneario Gellert, uno de los más famosos de la ciudad. Y es famoso porque en él se rodó el mítico anuncio de cuerpos Danone. Nosotros no entramos pensando que con un bebé no se podría… Pero nos acercamos a verlo. Llegamos a la hora que estaban ya cerrando, por lo que pudimos deambular y cotillear un poco.

Enfrente de la entrada al balneario, está la Iglesia Rupestre. Se trata de una iglesia bastante peculiar porque está excavada en el monte. Cobran entrada por verla… Pero no sé por qué a nosotros nos dejaron entrar sin pagar (creo que porque íbamos con la niña). Durante el gobierno comunista se prohibió el culto en ella y se tapió, pero años después volvió a abrirse. La verdad es que con el calor que hacía fuera, allí dentro se estaba muy a gusto.Cuando salimos ya comenzaba a caer el sol. Cruzamos el puente de la Libertad una vez más y fui haciendo fotos del atardecer sobre el Danubio.

Atardecer sobre el Danubio

Atardecer sobre el Danubio

Para cenar optamos por hacerlo en uno que recomendaban en la Lonely Planet que estaba en la calle Vatci y fue todo un acierto: se trata del Fatal Garden. Además de estar riquísima la cena, te ponen bastante cantidad y de precio no estaba nada mal (2 platos + 2 cervezas + 2 botellas pequeñas de agua: 8.680 florines, unos 29 euros al cambio).

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