Este año para el gran viaje del año, decidimos que haríamos igual que el año pasado: Pasaríamos todo el mes de julio de viaje… ¿Pero a dónde podíamos ir? Barajamos varios destinos hasta que finalmente nos decidimos por Israel, Grecia y Disneyland París.

Para las vacaciones buscábamos algo exótico, pero que no hiciera falta vacunarse porque a la pequeña viajera ya la iban a poner otra vacuna, pero no podía coincidir con otras. También buscábamos un vuelo que fuera asequible porque el viaje del año pasado a Estados Unidos se nos fue un poco de presupuesto.

Viajar a Israel era un sueño desde hacía muchos años. No teníamos ningún motivo religioso para peregrinar a Tierra Santa porque no somos creyente, pero había algo que nos llamaba a ir hasta allí. Con Grecia la situación era parecida. Hacía años, tal vez desde que estaba en el colegio o el instituto, que soñábamos con visitar la Acrópolis. Y en el caso de Disneyland, la «culpa» la tuvo nuestra hija que hacía ya meses que nos reclamaba una escapada al parque.

Israel cumplía el requisito de algo exótico y distinto, pues no deja de ser un país de Oriente Medio, y no hacían falta vacunas. Luego mirando vuelos en Skyscanner, vimos que volar a Israel era asequible y que además, había vuelos directos desde Tel Aviv a Atenas, también a buen precio. Y para rematar la faena, desde Mikonos a París volaban varias compañías de bajo coste… Así que ya teníamos nuestro gran viaje del año.

¿Qué nos ha parecido Israel?

¡IMPACTANTE! Es un viaje que, seas o no creyente, creemos, hay que hacer una vez en la vida. Es un destino que reúne un montón de atractivos para ir: historia, religión, cultura, playas espectaculares…

Israel con Niños: Cúpula de la Roca

Cúpula de la Roca

Nos ha impactado Jerusalén… Ciudad sagrada e importante para cristianos, judíos y musulmanes. Ese crisol de religiones la hace muy especial. Pero también nos ha impresionado mucho cruzarnos con muchos militares con enormes metralletas en la Ciudad Vieja y con policías cada dos pasos. Es algo a lo que nos estamos habituados y desde luego no deja indiferente a nadie.

Nos ha fascinado vivir el inicio del Shabat ante el Muro de las Lamentaciones… Fue nuestro primer encuentro con el Muro (durante los cinco días que estuvimos en la ciudad, lo veríamos más veces), pero esa visión, llena de judíos con sus mejores galas celebrando con enorme alegría el comienzo de su día festivo es algo que jamás olvidaremos.

Pero además, nos ha pillado por sorpresa cómo se vive el Shabat en Jerusalén… Durante este día, que se celebra desde el atardecer del viernes hasta la caída del sol del sábado, todo cierra. En la noche del viernes, tan solo encontramos abierto un restaurante chino fuera de la Ciudad Vieja, de camino a nuestro hotel. No funciona ni el tranvía.

Israel con Niños: Inicio del Shabat

Inicio del Shabat

Creíamos que el Shabat era como nuestro domingo (donde hay muchos sitios cerrados, pero no se paraliza la ciudad por completo), pero no es así porque, al menos en Jerusalén, es un día tan festivo que nos recuerda más al día de Navidad en España, pero con la diferencia de que el Shabat se produce cada semana.

Nos ha emocionado la energía tan poderosa que desprenden determinados lugares considerados santos… Lo habíamos leído en muchos blogs, pero no nos hacíamos idea de ello. Es difícil de explicar pero tan solo al tocar determinados sitios lograbas sentir una emoción interna de tal calibre que nos pilló por sorpresa porque no somos creyentes.

Sin embargo, todavía se me pone el bello de punta cuando recuerdo esa energía que notamos en la Piedra de la Unción en el Santo Sepulcro -donde se supone que ungieron a Cristo-, o en el lugar donde se supone que nació Jesús de Nazareth en Belén, o el Muro de las Lamentaciones.

Israel con Niños: Piedra de la Unción en el Santo Sepulcro

Piedra de la Unción en el Santo Sepulcro

Nos ha sorprendido la sensación de flotar en el Mar Muerto… Es una experiencia que teníamos muchas ganas de probar. Es extraño sentir cómo el agua te «obliga» a flotar. Aunque era algo que esperábamos, porque lo habíamos leído. Lo que no esperábamos en absoluto es que el agua del Mar Muerto estuviera ardiendo.

En el Mediterráneo y en el Caribe, el agua está templada, tirando a cálida… Pero en el Mar Muerto, te quemabas al entrar. Nunca nos habíamos bañado en unas aguas tan, tan calientes. Supongo que el hecho de que fuera julio y que en Israel hubiera una ola de calor esos días habrá influido en la temperatura del agua… O si alguien ha estado en otra fecha, ¿me puede decir si siempre es así?

Nos ha encantado la playa de Tel Aviv, con su fina arena y sus aguas cálidas y transparentes, bien acondicionadas para disfrutar del baño, y con zona de juegos para los niños y bien preparadas también para discapacitados. ¡Una playa de 10!

Israel con Niños: Tel Aviv

Tel Aviv

Nos ha pillado por sorpresa el precio de las cosas en Israel... Nos ha parecido caro el alojamiento, la comida, la entrada a monumentos… Esperábamos precios por debajo de lo que hay en España por eso de ser un país de Oriente, pero está al nivel de Londres o París.

Hemos pasado un calor húmedo terrible al que no estamos habituados, nosotros que vivimos en Madrid. Ya nos imaginábamos que pasaríamos calor dada la zona en la que se encuentra, pero tuvimos la mala suerte de que pillamos una ola de calor. Eso impidió que pudiéramos disfrutar como se merecen sitios como Cesárea, Tel Aviv o Masada.

A la peque viajera, con su curiosidad innata, le ha llamado la atención cómo visten los judíos… Ellos de riguroso negro, con traje de chaqueta o incluso abrigo, y ellas, con largas faldas, manga larga e incluso chaqueta de punto,  y medias, así como con el pelo tapado. Ella nos preguntaba que por qué iban así con el calor que hacía.

¿Y qué nos ha parecido Grecia?

Todavía nos estamos preguntando que por qué no habíamos ido antes a Grecia, estando tan cerca y siendo uno de los países a los que teníamos ganas de visitar desde hace años.

Nos ha encantado su gastronomía… ¡Qué ricas están las ensaladas griegas! Tanto nos han gustado que como souvenir nos hemos traído un paquete de especias de las que se usan en este delicioso plato. Pero no solo nos han gustado las ensaladas, también los gyros, los soulavkis, las musakas, los pastitsio… ¡Qué rico todo!

Nos han fascinado sus yacimientos… ¡Es realmente impresionante el Partenón! Tan grande, tan espectacular, tan bien conservado a pesar de la cantidad de años que tiene. Pero no es el único yacimiento de la Antigüedad increíble. También Delfos u Olimpia nos han dejado con la boca abierta.

Grecia con niños: El Partenón

El Partenón

Nos ha gustado Atenas… Todo el mundo decía que era una ciudad fea, pero a nosotros nos ha encantado. Nos alojábamos en Plaka, al lado de Monastikiri, una zona muy bonita, llena de vida. Quizá eso haya influido en que nos hayamos llevado tan buena impresión de la ciudad.

Nos han enamorado sus playas, sobre todo de las Creta, con esa arena fina y blanca y ese agua azul turquesa, aunque nos ha horrorizado lo difícil que es llegar hasta ellas…

Nos han encantado sus islas… Hemos visitado Creta, Santorini y Mikonos y no sabría decir cuál es mi preferida. Tal vez Santorini, con esos atardeceres mágicos e inolvidables, tendrá para siempre un hueco en mi memoria y mi corazón.

También nos ha encantado Meteora con ese paisaje tan espectacular y tan distinto a todo lo demás visto en el viaje. Un lugar que llevaba años queriendo visitar desde que descubrí la primera foto de los monasterios.

Grecia con niños: Playa de Balos

Playa de Balos

Nos ha llamado poderosamente la atención la peculiar manera de conducir que tienen en Grecia. Se merecen un post que ya haremos, pero es muy curioso y muy distinto a lo que hayamos visto hasta ahora.

Nos han caído fenomenal los griegos… Son gente simpática y amable. Tienen un carácter muy similar al de los españoles.

En cambio, no nos ha gustado la enorme cantidad de turistas que había en todas partes. En algunos sitios era difícil hacer la visita o hacer una simple foto. Sobre todo lo hemos notado en lugares que son parada de cruceros: en la Acrópolis de Atenas, en el Palacio de Cnossos de Creta, en Santorini… Pero es lo que tiene viajar en julio, que es temporada altísima.

Grecia con niños: Atardecer en Oia

Atardecer en Oia

También hemos tenido mala suerte con el calor, en especial en los primeros siete días en Grecia porque pillamos también una ola de calor que provocó que los yacimientos fueran cerrados en las horas centrales del día. Por culpa de las altas temperaturas no pudimos disfrutar como es debido de sitios como Micenas o Corinto.

¿Y qué decir de Disneyland París?

Pues que solo por ver la carita de felicidad que tenía la pequeña viajera bien ha merecido la pena las largas esperas en las colas en el parque o lo que ha costado la escapada a Disneyland París.

Sin duda, fue el mejor broche de oro para ella que ha aguantado como una campeona la visita a un montón de sitios, que de momento para ella no tienen ningún significado y que no le interesan lo más mínimo.

Ha aguantado el calor, las visitas a yacimientos y a monumentos sin protestar porque para ella era toda una aventura y porque al final del camino le esperaba la mejor de las recompensas: poder ver a sus adoradas princesas en Disneyland.

Disneyland París

Disneyland París

En definitiva, es un viaje que nos ha marcado. Nos hemos dejado muchos sitios que ver tanto en Israel como en Grecia que también merecen la pena ver, así que tendremos que volver.

Si queréis ver más imágenes de este fantástico viaje, en nuestra cuenta de Instagram (@locosxlosviajes) y en Facebook, hemos ido compartiendo durante las vacaciones y seguiremos compartiendo en las próximas semanas. Poco a poco iremos desgranando esta aventura.

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