Cuando uno empieza a organizar su viaje por Croacia, ve que tiene multitud de islas y todas preciosas. ¿Pero cuál visitar? Nosotros elegimos las tres que más nos gustaron por las fotos que habíamos visto: Brac, Hvar y Korcula. La primera que visitaríamos en nuestro viaje sería la de Brac, por su cercanía a Split y porque tiene una de las playas más famosas, y, dicen, más bonita del país: la Zlatni Rat -el Cuerno de Oro-.

El día anterior habíamos cogido los billetes del barco para viajar a la isla de Brac. Los billetes son sin hora. Tan solo hay que estar 15 minutos antes del que quieras coger para embarcar. La idea era cogerlo a primera hora de la mañana y regresar por la tarde de nuevo a Split.

Cómo ir de Split a la playa de Zlatni Rat en la isla de Brac

La finalidad de hacer una excursión a la isla de Brac era ver la playa de Zlatni Rat, que está en la localidad de Bol, al sur de la isla. Habíamos visto fotos y parecía un sitio increíble. En verano, Brac está conectada con Split mediante tres rutas de la naviera Jadrolinija:

  • Split – Bol: en catamarán, a las 16.30 horas y donde no pueden montar los coches.
  • Split – Supetar: en ferry, con muchos horarios a lo largo del día desde las 5.15 horas.
  • Split – Milna: en catamarán pero que solo funciona una vez a la semana.

Como nosotros queríamos hacer una excursión de un día y dormir en Split, la única opción era coger el ferry a Supetar. Decidimos dejar el coche aparcado en Split por varias razones: sube muchísimo el precio de los billetes si llevamos el vehículo y nos dijeron cuando compramos los tickets que había que estar una hora antes en el puerto haciendo cola con el coche si queríamos asegurarnos montar en el ferry que queríamos. Y además, habíamos leído que resultaba difícil aparcar en la isla y que había autobuses que llevaban hasta la famosa playa.

 Zlatni Rat en Bol

Zlatni Rat en Bol

Cogimos el ferry de las 9.00 horas, y poco antes de las 10.00 horas ya estábamos en la isla. El ferry hace el trayecto en unos 50 minutos. Supetar es una localidad muy mona, pero al llegar no nos paramos a verla. Sino que al bajar del ferry, nos dirigimos a la parada de autobuses para coger el bus que nos llevaría a Bol. El trayecto en bus nos llevó otra hora.

Una vez que estás en Bol, hay dos maneras de llegar a la playa: andando o coger un trenecito de esos turísticos. Al ir con la niña, optamos por el tren que en unos 5 minutos te deja en Zlatni Rat. Y ¡menos mal! porque la playa queda bastante retirada del pueblo, a una media hora andando.

Trenecito a Zlatni Rat en Bol

Trenecito a Zlatni Rat en Bol

La playa de Zlatni Rat

Se nota que la playa de Zlatni Rat es una de las más famosas porque cuando llegamos nosotros ya hay bastante gente, y eso que es el mes de junio y no es temporada alta todavía. Con tanto transportes, cuando hemos querido llegar a la playa ya es casi mediodía. Colocamos las toallas en un huequito que vemos y decidimos pasar el rato hasta que sea la hora de comer.

La primera impresión que nos llevamos de la famosa playa no es buena, y no es porque no se vea bonita o porque haya mucha gente. El agua se ve muy clarita y cristalina -nos recuerda a las playas del Caribe-. Pero no se aprecia el famoso cuerno de oro, que es lo que nos ha hecho ir hasta allí. Y es que para poder verlo, hay que hacerlo desde las alturas. Al parecer, desde una colina próxima se puede ver. Pero al viajar con la niña, que en aquel momento tiene dos años y medio, y sin coche, descartamos ir andando en busca de la colina en cuestión.

Zlatni Rat en Bol

Zlatni Rat en Bol

Para colmo, como es habitual en Croacia, la playa es de piedras, por lo que tampoco resulta muy cómodo estar tirado tomando el sol tranquilamente. Ni a la niña le gustó -esperaba arena con la que hacer castillos-. Además, corre bastante aire, que resulta un poco desagradable.

En la playa hay muchos puestos de bebida y de comida. Así que cuando ya empieza a apretar el hambre, nos dirigimos a uno de los restaurantes que hay. Sorprendentemente, los precios no son más altos que en otra parte del país.

Playa de Zlatni Rat en Bol

Playa de Zlatni Rat en Bol

Junto a la playa hay un pequeño parque infantil de pago. Nunca hemos visto cosa igual: un parque en el que hay que pagar. Pero no es mucho e Iris pasa un rato a jugar (15 minutos cuesta 20 kn y 30 minutos, 30 kn – precios de 2015).

Como hemos tardado tanto en llegar hasta allí, decidimos volver ya a Supetar a coger el ferry de vuelta a Split. Así que de nuevo, cogemos el trenecito a Bol y luego el bus a Supetar, que va lleno hasta los topes. De hecho, nos toca ir de pie en medio del estrecho pasillo.

Tanto antes de montar en el bus, como en el ferry, damos una pequeña vuelta por Bol y Supetar. Son dos pueblecitos muy monos, que se ven bastante rápido.

Supetar

Supetar

De vuelta en Split, nos dirigimos hacia el apartamento a dejar las mochilas. Como al día siguiente, vuelve a tocar madrugar para ir a otra isla, la de Hvar, decidimos cenar pronto. Una noche más, nos dirigimos al Babylon, un restaurante muy próximo al apartamento y que nos ha gustado mucho por su calidad y su precio.

Fotos de la isla de Brac

Gastos del día 

  • Bus a Bol ida y vuelta: 44 x 2 = 88 kn
  • Billete de trenecito ida y vuelta: 30 x 2 = 60 kn
  • Comida en Hoteli Zltani: agua, cerveza, hamburguesa y gulash de ternera con macarrones: 141 kn
  • 2 pancakes: 25 x 2 = 50 kn
  • 15 minutos en el parque infantil: 20 kn
  • Cafe y batido en cafetería de la Riva en Supetar: 42 kn
  • Cena en Babylon en Split: 2 cremas de champiñón + solomillo de ternera con patats y verdura + filete de ternera con jamon y queso en salsa de champiñón y croequetas + cerveza + agua + coca cola: 269 kn

 

 

Pin It on Pinterest