Seguimos con nuestro road trip por Vizcaya y llegamos a Santurce, donde nos alojaremos una noche. Elegimos pasar la noche aquí en lugar de seguir en Bilbao porque encontramos un hotel muy chulo que fue un antiguo palacete y queríamos alojarnos en él.

Al llegar a Santurce, lo primero que hicimos fue dejar las maletas en el hotel. Nos alojábamos en el NH Palacio de Oriol, un bonito palacete de principios del siglo XX, y que está señalado como lugar de interés turístico. Se trata además, uno de los pocos edificios residenciales testigo del esplendor de Santurce como lugar de veraneo de las clases pudientes de aquella época.

Junto al hotel se encuentra un mirador sobre la Bahía del Abra, desde el que se puede contemplar una bonita panorámica tanto del puerto de Santurce, como contemplar Getxo que está justo enfrente.

En el hotel nos facilitaron un plano, con lo que salimos a dar una vuelta. Aún era pronto para cenar y quedaba alguna hora de luz, con lo que podría ver un poquito la ciudad. De aquella localidad de veraneo de las clases pudientes poco queda ya. A decir verdad, nos decepcionó enormemente este lugar. Según íbamos caminando hacia el centro (el hotel se encuentra en una punta del municipio, a pocos pasos del Puente Colgante de Portugalete), vimos que apenas había gente. Estábamos a finales de julio y no se veía casi ni un alma por la calle. ¡Qué cosa más rara!

Bahía de Abra

Bahía de Abra

Seguimos caminando y llegamos a uno de los puntos de interés turístico que hay en Saturce: el puerto pesquero, donde se suponía que se encontraba la Cofradía de Pescadores y el Hogar del Pescador, donde según los foros se podía comer las típicas sardinas de Santurce. Pero aquí tan solo nos encontramos con la Virgen del Carmen, patrona de Santurce. El famoso Hogar del Pescador estaba cerrado a cal y canto.

Del puerto, nos pusimos a buscar algún sitio para cenar. En el camino, vimos la Casa Consistorial, edificio de principios del siglo XX, y la parroquia de la Virgen del Mar, también de principios del XX. Entre tanto, no veíamos ningún restaurante en condiciones para cenar. Solo alguna cafetería y algún restaurante de comida rápida.

Santurce: Casa Consistorial

Casa Consistorial

Seguimos deambulando por la ciudad y nos topamos con el Palacio Casa Torre, edificio del siglo XVIII, que estaba cerrado por obras de acondicionamiento para albergar una sala de exposiciones. También vimos por fuera la Iglesia de San Jorge, de origen románico. Ya casi a las afueras nos encontramos con el Monumento a la Sardinera, que como su nombre indica es un homenaje a las sardineras, conocidas por la popular canción «Desde Santurce a Bilbao, vengo por toda la orilla, con la falda arremangada…».

En vista de que no encontrábamos ningún restaurante en el que tomarnos unas sardinas a la brasa, supuestamente, típicas de la localidad, volvimos sobre nuestros pasos para terminar cenando un par de hamburguesas con patatas fritas. Dado que todo lo que había que ver en Sarturce estaba visto, al día siguiente, que era nuestro último día en tierras vascas, iríamos a ver Portugalete y Getxo.

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