En nuestro reciente viaje por el Sur de Inglaterra, decidimos alquilar un coche para poder tener más libertad para movernos y porque para ir a determinados sitios como Peppa Pig World, resultaba más sencillo hacerlo de esa manera. Al principio nos imponía el hecho de que en el Reino Unido se conduce por la izquierda. En este post os explicaremos cómo fue nuestra experiencia de conducir en Inglaterra.

Para hacer nuestro roadtrip por el Sur de Inglaterra decidimos probar con la compañía Sixt. Nunca habíamos alquilado con esta empresa y nos ha gustado mucho, sobre todo porque en la entrega y devolución del coche, el trámite ha sido bastante rápido. Hicimos la reserva previamente por internet, directamente en la página de la compañía.

Cogimos y devolvimos el coche en el aeropuerto de Londres Gatwick. Aunque en un primer momento, antes de tener organizada la ruta que haríamos, pensamos pasar el primer día en Londres y coger el coche en la alguna oficina de la ciudad, con lo que el alquiler sería de un día menos y entendíamos que el precio sería inferior, finalmente lo descartamos.

En la campiña inglesa con el coche de Sixt

En la campiña inglesa con el coche de Sixt

Aunque parezca increíble, salía más barato cogerlo en el aeropuerto y tenerlo un día más (en realidad no era un día más, sino unas horas más, pero ya equivalía a otro día en cuestión de alquiler). Así que al final descartamos pasar el día en la capital británica, porque con el coche habría sido más complicado meterse en Londres.

Pedimos un coche pequeño porque en esta ocasión al ir solo con equipaje de mano, y al no estar todo el día a cuestas con las maletas como en el viaje a Croacia, no necesitábamos más. Nos dieron un Skoda Fabia gris plata, estilo ranchera, que parecía bastante nuevo, aunque tenía algún pequeño rasguño. Pero no hubo problemas con eso, porque en el contrato ya lo hicieron constar ellos sin tener que comentárselo nosotros.

Bien es cierto, que contratamos también seguro a todo riesgo porque al conducir por la izquierda, nos daba un poco de miedo que pudiera pasar algo. Pero que en el contrato aparecieran detallados los rasguños nos gustó también mucho, porque con otra compañía de cuyo nombre no quiero acordarme, nos dieron un coche con varios golpes y en el contrato no pusieron nada. Cuando fuimos a por el coche en aquella ocasión, vimos cómo estaba y se lo dijimos y nos dieron entonces un pequeño informe para anotar a mano lo que le ocurría el coche. Si no decimos nada, a saber si nos habrían cargado la reparación porque en aquella ocasión no llevábamos el seguro a todo riesgo.

El coche de Sixt en Stonehenge

El coche de Sixt en Stonehenge

También solicitamos silla de retención infantil para Iris. Estuvimos barajando llevar nuestra propia silla porque el precio subía bastante, pero al final al ir con equipaje de mano, no nos apetecía perder tiempo para hacer la facturación (aunque hacer facturar una sillita infantil con la compañía que volábamos es gratis). Asimismo contratamos un segundo conductor porque no subía demasiado. Al final el precio fue de 407£ para los cuatro días.

Para alquilar coche en el Reino Unido, no hace falta el carné de conducir internacional, pues con el carné de conducir de España es suficiente, ya que para países miembros de la Unión Europea no hace falta. No obstante, nosotros lo llevamos porque para el viaje a Croacia nos recomendaron sacarlo (se obtiene en cualquier Jefatura de Tráfico por una tasa de 10.10€).

A la hora de alquilar un coche, lo que sí que es importante es tener tarjeta de crédito porque al recoger el coche te la piden junto con el carné de conducir. La piden como garantía, aunque tengas contratado el seguro a todo riesgo, por si sucediera algo con el coche o te pusieran alguna multa. Cuando alquilas te suelen bloquear una pequeña cantidad que en cuanto devuelves el coche te la desbloquean. Es sólo una medida de seguridad para ellos, para asegurarse de que devolverás el coche.

En Salisbury

En Salisbury

Cómo es conducir por la izquierda en Inglaterra

De los cuatro días que hicimos uso del coche, tan sólo el primero nos costó adaptarnos a la conducción y circulación en ese país. Aquí, los coches tienen el volante y los pedales en la derecha, y los limpiaparabrisas, por lo tanto, funcionan en sentido contrario. La disposición de la palanca de cambios es la misma que en los vehículos que tienen el volante en la izquierda.

La primera torpeza de la que nos dimos cuenta fue a la hora de meter las marchas; y es que, para los que no somos ambidiestros, cuesta meter las marchas con la izquierda, sobre todo de forma coordinada con pisar el embrague, momento en el que, inconscientemente, se nos va la mano derecha a un punto del coche que llega a ser el agarradero de la puerta.

Conduciendo el coche de Sixt por la izquierda

Conduciendo el coche de Sixt por la izquierda

El otro problemilla que vimos fue la toma de medidas del lado izquierdo del vehículo, sobre todo al circular por carreteras secundarias de doble sentido, en las cuales era bastante frecuente rozar con el retrovisor izquierdo la vegetación que había en el margen de la carretera (porque en dichas vías no había arcenes).

Pero sin duda, la mayor dificultad de circular por la izquierda, para nosotros fue la toma de rotondas; y es que, en este país, en las rotondas se circula en sentido contrario. Esto es: los vehículos vienen por la derecha.

En las primeras rotondas que cogíamos tendíamos a mirar primero a la izquierda (como en nuestro país), y cuando ya estábamos casi dentro mirábamos a la derecha, por donde venían realmente los coches. Esto nos costó algún que otro pitido, pero no pasó del primer día. Por cierto, mencionando los pitidos, los ingleses son como los madrileños: «de pito fácil». Como fueras más despacio de lo que ellos esperaban, no tenían nada de paciencia y pitaban o daban las luces largas sin ningún miramiento.

Ya hemos alquilado coche en varios países, y nunca nos habían pitado. Y aunque es cierto, que es la primera vez que cogemos un coche en un sitio donde se conduce por la izquierda, las vacilaciones a la hora de por dónde hay que tirar porque no conoces los sitios, nos ha pasado en todas partes y jamás han usado el claxon con nosotros. Así que en Inglaterra nos ha sorprendido lo rápido que te lo hacen si vas despacio o tienes alguna duda en la rotonda que te hace salir más tarde de lo que ellos consideran adecuado.

Pero en definitiva, el periodo de adaptación a esta conducción y circulación no pasa del primer día. En los siguientes días estaba ya todo controlado.

Lo que también vimos es que las carreteras por el Sur de Inglaterra no son muy buenas. Suelen ser carreteras secundarias y estrechas… En algunas ocasiones eran tan estrechas que aunque eran de doble sentido, solo cabía un coche… La verdad es que en esos tramos tuvimos suerte y nunca nos encontramos un coche en sentido contrario. De haberlo encontrado, no sé cómo habríamos resuelto el asunto porque ni margen había y no cabía más coches. Supongo que uno de los dos habría tenido que dar marcha atrás hasta un punto en el que fuera lo suficientemente ancho para que cupieran los dos coches.

Con el coche de Sixt en el Parque de Peppa Pig

Con el coche de Sixt en el Parque de Peppa Pig

Solo circulamos por autovía para ir de Gatwick a Bath, para llegar a Brighton y para ir de esta ciudad a Gatwick a devolver el coche de Sixt. De Bath a nuestro alojamiento, cerca de Salisbury, y recorrer Stonehenge y Old Sarum, las carreteras eran de un carril por sentido y sin arcén. Para llegar al parque de Peppa Pig, un tramo era por carretera secundaria y otro por autovía. Aún así, no resultó difícil circular por la izquierda en Inglaterra.

¿Has conducido por la izquierda? ¿Cómo fue tu experiencia?

NOTA: Este post ha sido posible gracias a la colaboración de la compañía Sixt España.

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