Nuestra última parada en nuestro viaje por tierras extremeñas antes de regresar a Madrid es Plasencia. Salimos de Trujillo hacia las 10.30 horas. Y llegamos a Plasencia sobre las 12.00 horas. ¡No pensábamos que fuéramos a tardar tanto! ¡Parecía que estaba más cerca! Tras buscar donde aparcar, seguimos con la rutina habitual: pasar por la Oficina de Turismo para hacernos con un mapita y que nos cuenten qué es lo más destacado a visitar en Plasencia, aunque a priori tiene buena pinta. Tiene aspecto medieval.

Empezamos nuestro paseo por la ciudad por la Catedral Nueva y Catedral Vieja porque cerraban en breve. Ambas catedrales están juntas. La Vieja es de transición al románico al gótico. Comenzó a construirse en el siglo XIII. Por su parte, la Catedral Nueva comenzó su construcción a finales del siglo XV. Destaca su retablo mayor que data del siglo XVII, así como el sepulcro renacentista del obispo Pedro Ponce de León. También es destacable su portada plateresca.

Frente a las catedrales, nos encontramos con la Casa del Deán. Su interior no se puede visitar. Es una casa palacio del siglo XVII y tiene ese nombre porque en ella habitaron deanes. Ahora es el Palacio de Justicia. Lo más destacable es su balcón en ángulo.

Catedral Vieja

Catedral Vieja

De allí fuimos caminando hacia el Parador de Turismo, pero antes nos topamos con el Palacio de Monroy, que es el palacio más antiguo de Plasencia. Es del siglo XIII y en él se alojaron personajes ilustres como el rey Fernando el Católico. Lo siguiente que nos encontramos es la Iglesia de San Nicolás, de estilo románico, pero que estaba cerrada y no pudimos visitar.

Casa del Deán

Casa del Deán

Frente a la Iglesia de San Nicolás, está el Museo de las Cofradías que se ubica en la Iglesia de San Vicente Ferrer y al que no entramos, y el Palacio de Mirabel, un palacio de propiedad privada, pero que se puede visitar.

Este Palacio es del siglo XV. No tiene un horario fijo de visitas. Lo que hay que hacer es llamar a la puerta y esperar que alguien abra. Una de las personas que está al cargo de su cuidado, te hace una pequeña visita guiada por el palacio. No cobran entrada, solo la voluntad. Dentro no se pueden hacer fotos ni grabar, salvo en un patio.

Al llegar a la puerta tuvimos suerte porque justo en ese momento había una pareja que salía del Palacio de hacer la visita. Así que entramos. La señora que nos atendió estuvo explicando cosas de la casa, de a quien pertenecía y qué había en cada estancia. Se puede visitar toda la planta de abajo. La superior está cerrada al público porque su actual propietario, que es el Marques de Cubas, la usa como vivienda de vez en cuando.

Cuando terminamos la visita nos dirigimos hacia el Parador de Turismo que se ubica en el antiguo Convento de San Vicente Ferrer. Es un edificio muy bonito. Nosotros entramos solo a dar una vueltecita y a ver la planta de abajo que es lo que se puede visitar si no estás alojado.

Como ya era la hora de comer, nos dirigimos hacia la Plaza Mayor para buscar algún restaurante donde volver a probar la cocina extremeña. En esta zona hay muchos restaurantes y mesones. Nosotros después de mirar los menús optamos por uno, cuyo nombre no recuerdo, pero que hace esquina y que se encuentra muy próximo al Ayuntamiento, a su izquierda. El precio del menú fue de 12 euros. Una vez más volvimos a comer migas y caldereta.

El Ayuntamiento es un palacio del siglo XVI de estilo entre gótico y renacentista. Sobre la torre del campanario está el ‘abuelo Mayorga’, un muñeco encargado de dar las horas y que se ha convertido en un personaje muy popular de la ciudad.

Seguimos avanzando por la calle del Rey hasta llegar a la Plaza de Santa Ana, donde se encuentra la Iglesia de Santa Ana que se ha reconvertido en auditorio. En la calle del Rey está la Casa de las Argollas, de donde salió Juana la Beltraneja para casarse con el rey Alfonso V en 1475.

Casa de las Argollas

Casa de las Argollas

Por detrás de la Iglesia de Santa Ana se ubica la Torre Lucía, que forma parte de las murallas de la ciudad. Justo aquí encontraremos el Centro de Interpretación de la Ciudad Medieval de Plasencia. Nosotros no pudimos visitarlo porque estaba cerrado. Los domingos y festivos cierran por la tarde.

De ahí nos dirigimos a la Puerta del Sol, pero no la de Madrid 😉 Es una puerta del siglo XV. Tiene en su parte superior una imagen de la Virgen de la Paz y el escudo de los Reyes Católicos. Frente a la puerta hay una estatua ecuestre del rey Alfonso VIII, fundador de la ciudad.

Antes de abandonar la ciudad y volver a Madrid, cogimos el coche para dirigirnos al Parque de los Pinos. Es un parque bastante curioso por su interés botánico y faunístico. Tiene muchos pavos reales y otras aves. Es un agradable paseo con muchos recovecos para poner punto final a una visita a Plasencia. Es además, un lugar estupendo si se va con niños. Te vas topando con los pavos que se cruzan a menudo por tu camino.

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