Berlín ofrece muchas cosas al turista, por lo que una visita de dos días puede ser corta para poder descubrirlo todo con calma. Aun así, dos días dan para mucho y pueden ser suficientes para ver los puntos principales de la ciudad. Nosotros es el tiempo que pudimos dedicar. Nuestra ruta en Berlín en 48 horas incluye una visita al Reichstag, a la Puerta de Brandenburgo, el Monumento al Holocausto, el Muro de Berlín, Postdamer Platz, Gendarmenmarkt Platz, la isla de los Museos y la visita al Pergamonmuseum, entre otras cosas.

DÍA 1

Iniciamos el día en la Isla de los Museos, llamada así porque es una isla dentro de la ciudad en el río Spree que concentra los principales museos de Berlín. Es Patrimonio de la Humanidad. En ella se encuentran cinco de los museos más importantes de la ciudad: el Altes Museum (Museo Antiguo), Alte Nationalgalerie (la Antigua Galería Nacional), el Pergamonmuseum (Museo de Pérgamo), el Neues Museum (Museo Nuevo) y Bode Museum (Museo Bode). También en esta isla nos encontramos con la Catedral protestante de Berlín.

Como son tantos los museos a visitar y poco el tiempo en Berlín, habrá que seleccionar a cuál entrar porque en todos es imposible. Nosotros optamos por el Pergamonmuseum. Este museo cuenta obras de arte de la Antigüedad, de Oriente Próximo y Arte Islámico. Entre los tesoros que alberga destaca el Altar de Pérgamo, que es impresionante, la Puerta del Mercado de Mileto y la Puerta de Ishtar de Babilonia.

Pergamonmuseum

Pergamonmuseum

Seguimos la ruta hacia el edificio de la Nueva Guardia en Unter den Linden, donde nos encontramos la escultura de una mujer con su hijo muerto en brazos. Es un edificio de época prusiana. En la actualidad con esta escultura se rinde homenaje a todas las víctimas de guerras y fascismos.

La ruta continúa hacia Bebelplatz, famosa plaza por ser el lugar donde se produjo la quema de libros en 1933 y como recuerdo de tal suceso hay en el suelo de la plaza una losa de cristal a través de la cual se ve una estantería vacía.

La siguiente parada es la Gendarmenmarkt Platz, que está considerada como la plaza más bonita de Berlín, con dos edificios casi idénticos: la Catedral Francesa y la Catedral Alemana y en medio, la Sala de Conciertos.

Avanzamos hacia el Berlín del Este para ver el Checkpoint Charlie, uno de los pasos fronterizos más conocidos durante la Guerra Fría. Junto al puesto, hay un pequeño museo sobre los pasos y sobre cómo quedó dividida Alemania tras la Segunda Guerra Mundial, pero nosotros no entramos a verlo por falta de tiempo.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie

Nuestros pasos nos llevan hacia la Topografía del Terror: un centro de documentación sobre el aparato del terror y represión del Nacionalsocialismo, construido sobre el antiguo Cuartel de la Gestapo. Para verlo bien y con calma se necesita tiempo porque hay muchos carteles para leer que te cuentan cómo se vivió el Tercer Reich. Nosotros hicimos una visita rápida de una hora, pero hubiera estado bien haber pasado más tiempo.

Junto a la Topografía del Terror aún queda en pie un trozo del famoso Muro de Berlín que separó la ciudad en dos. Seguimos andando junto a edificios ministeriales que también estaban ya en pie en época del Tercer Reich, como la Cancillería. Pasamos al lado de donde se supone que estuvo el Búnker de Hitler, el lugar donde se quitó la vida al verse asediado por las tropas aliadas. Ahora son solo unos jardines que están rodeados por edificios construidos por los comunistas.

Muy cerca está el  Monumento en Memoria de los Judíos Asesinados en Europa o más conocido como Monumento a las víctimas del Holocausto. Está formado por muchos bloques de piedra gris de diferentes tamaños y alturas, que nos recuerda a un cementerio.

Muro de Berlín

Muro de Berlín

Seguimos avanzando hacia la Pariserplatz, donde se encuentra el principal icono de la ciudad: la Puerta de Brandenburgo, antigua puerta de Berlín que durante la Guerra Fría quedó en tierra de nadie y tras la unificación se convirtió en el símbolo de la Alemania unida.

Terminamos el día subiendo a la Torre de la Televisión, desde donde se ven fantásticas vistas de la ciudad. Suele haber bastantes colas, así que si la intención es poder ver atardecer, habrá que ir a la torre al menos un par de horas antes.

Día 2

Comenzamos el día visitando la Iglesia Memorial Kaiser Wilhelm, una iglesia que quedó medio en ruinas tras la Segunda Guerra Mundial para dejarla como recuerdo de lo que ocurrió. Continuamos el paseo por la avenida Kurfürstendamm, una de las más comerciales de la ciudad.

Cogemos el metro y nos dirigimos al Barrio Judío: Fue la zona donde se concentró la población judía hasta la llegada del nacionalsocialismo. De esta zona destacan los patios interiores o también llamados los Hackesche Hofe, con sus galerías de arte, tiendecitas de artesanía, restaurantes y cafés. También no hay que perderse la Nueva Sinagoga.

Caminamos hacia la Isla de los Museos, pero esta vez no entraremos en ningún museo, sino en la Catedral de Berlín, templo protestante del siglo XIX, y subiremos a su cúpula y visitaremos también la cripta.

Catedral de Berlín

Catedral de Berlín

De allí, nos dirigiremos hacia Nikolaiviertel, o también conocido como barrio de Nikolai, la parte más antigua de la ciudad, que es un barrio que data del medievo.

Volvemos al metro y nos dirigimos al East Side Gallery, el trozo de Muro de Berlín más largo que queda aún pie. Esta parte del muro se ha convertido en los últimos años en una especie de galería de arte en la que reconocidos artistas han dejado su huella y han pintado un trozo del muro.

East Side Gallery

East Side Gallery

Tras caminar a lo largo del East Side Gallery, volvemos a coger el metro para dirigirnos a la Pariserplatz para ir al Reichstag. Aunque eso sí, antes de llegar a Berlín habremos reservado la visita a través de la página del Parlamento alemán. Si no hay sesión parlamentaria se podrá visitar por dentro en una visita guiada. Si hay sesión, como pasó cuando estuvimos nosotros, nos tendremos que conformar con subir a la cúpula. Tanto la visita guiada como la subida a la cúpula son gratuitas. La subida a la cúpula lleva más o menos hora y media.

Cerca de la Puerta de Brandenburgo veremos también lo que queda en esa zona de Muro de Berlín: son solo unos baldosines en el suelo que recuerdan el trazado del llamado «muro de la vergüenza».

Reichstag

Reichstag

Seguimos caminando y nos dirigimos a la Postdamer Plazt, donde también encontramos diseminados por la plaza algunos trozos de muro. En esta plaza se encuentra el Sony Center, una plaza que tiene cierto aspecto futurista. En este espacio se encuentra el edificio donde cada año se celebra el Festival de Cine de la Berlinale.

Nosotros llegamos a Berlín en avión desde Múnich dónde habíamos estado disfrutando del Oktoberfest y descubriendo un poco Baviera.

Pin It on Pinterest