Siendo sinceros, nunca nos habíamos planteado visitar Bulgaria. No era de esos lugares que estuviera en nuestra lista de destinos soñados. Nunca lo habríamos elegido, pero podríamos decir que Bulgaria nos eligió a nosotros. Cuando buscando destino para una escapada de pocos días por Europa, apareció un vuelo a buen precio a Sofía, lo tuvimos claro, aunque no sabíamos nada de lo que se podía hacer o ver allí. De vuelta, podemos decir que es un destino que nos ha encantado, y que a partir de ahora, recomendamos, y en este post contaremos qué se puede hacer en Bulgaria en pocos días.

Qué ver y hacer en Bulgaria en cuatro días

Nuestra escapada sería de cuatro días, porque el quinto día no contaba porque regresábamos a España a primera hora de la mañana. Decidimos hacer dos excursiones desde Sofía con la empresa Alexander Tours y el resto del tiempo dedicarlo a conocer la capital.

En un primer momento, pensábamos alquilar un coche, pero en el último momento lo cancelamos porque en Bulgaria usan el alfabeto cirílico y temíamos no saber manejarnos con el coche y los carteles en cirílico. Así que decidimos contratar dos excursiones con Alexander Tour porque  vimos que realizan todo tipo de excursiones, tanto privadas como tours generales.

Ruta

DÍA 1: Sofía

Aterrizamos en Sofía sobre las 14.00 horas. Entre que pasamos los trámites de inmigración, cogimos el metro para llegar al centro, comimos y dejamos nuestras maletas de mano en el alojamiento, salimos a pasear por Sofía hacia las 17.00 horas. Dedicamos a pasear tranquilamente por la ciudad, sin seguir ninguna ruta en particular, entrando en la Mezquita de Banya Bashi hasta llegar al icono de la ciudad, la catedral de Alexander Nevski.

Bulgaria: Mezquita de Sofía

Mezquita de Sofía

DÍA 2. Plovdiv

Este día habíamos quedado con Anton de Alexander Tours, que habla español y sería nuestro conductor, para ir a Plovdiv, la segunda ciudad en importancia de Bulgaria. Está considerada como la ciudad más antigua de Europa porque ha estado habitada desde mucho antes que Roma o Atenas. Anton nos llevó por el Casco Viejo donde vimos las casas típicas de colores y su teatro romano, y por la zona de Kapana. De regreso a Sofía, nos dio tiempo a entrar a ver la sinagoga, y menos mal, porque el día que teníamos intención de visitar la ciudad era el sábado y ese día estaría cerrada por ser el Sabbat.

Bulgaria: Casco Viejo de Plovdiv

Casco Viejo de Plovdiv

DÍA 3: Iglesia de Boyana y Monasterio de Rila

Un día más quedamos con Anton que nos llevaría a dos sitios que están declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Para empezar, visitamos la pequeña iglesia de Boyana, que está en la periferia de Sofía y tiene unos frescos preciosos de los siglos XI y XIII. Y luego iríamos al plato fuerte del día: el Monasterio de Rila, que es realmente impresionante, y que es uno de los principales lugares turísticos en Bulgaria. De regreso a Sofía, nos dedicamos a pasear con calma por Vitosha, una avenida peatonal y comercial muy popular en la capital.

Bulgaria: Iglesia de Boyana

Iglesia de Boyana

DÍA 4: Sofía

Dedicaríamos el día a visitar lo que nos quedaba pendiente por ver en Sofía. Vimos el yacimiento arqueológico de Serdika y Santa Petka Samardzhiyska, pasamos a la iglesia católica de San Yosif, visitamos la iglesia de Sveta Nedelya -donde pudimos ver una misa ortodoxa-, la iglesia Rotonda de San Jorge, vimos el cambio de guardia que se hace cada hora en punto delante del edificio de la Presidencia, la iglesia rusa de San Nicolás y la basílica de Santa Sofía. Fue un día bastante tranquilo, porque había algunas cosas que las tardes anteriores habíamos visto también.

Bulgaria: Iglesia de Sveta-Nedelya

Iglesia de Sveta-Nedelya

Avión

La «culpa» de que acabáramos viajando a Bulgaria, como decía antes, la tuvo el precio irresistible de los billetes de avión. Buscando en Skyscanner destinos para nuestra escapada para Madrid dimos con los vuelos a Sofía. Era vuelo directo desde Madrid con Ryanair. El vuelo desde España dura unas 3 horas y media. Sé que es una aerolínea odiada por muchos, pero hasta ahora (y tocaremos madera), nunca hemos tenido problemas.

Alojamiento

Para el viaje escogimos dos alojamientos: uno en el centro para las tres primeras noches y otro al lado del aeropuerto para la última noche porque nuestro vuelo salía al día siguiente a las 7.30 horas y había que estar en el aeropuerto a las 5.30 horas aunque no íbamos a facturar (Ryanair nos avisó de que estuviésemos con dos horas de antelación porque los controles de seguridad eran muy tediosos, como luego pudimos comprobar).

Lo elegimos por el precio, los buenos comentarios en Booking y porque nos pareció viendo su ubicación que era muy céntrico. Nos costó 79 euros las 3 noches en una habitación doble superior. La peque se alojaba gratis y no tuvimos que pagar suplemento por ella, como sí ocurría en otros alojamientos que vimos. Sus puntos a favor son la limpieza de la habitación al llegar (porque durante la estancia no entran a limpiar ni a hacer la cama, ni a cambiar las toallas), que la habitación era muy grande y tenía una cama extragrande y un sofá-cama y baño interior y que disponía el alojamiento de una cocina común compartida que se podía usar. Tiene wifi gratis y funciona bien.

Pero había cosas que no nos gustaron: está en un tercero sin ascensor, el barrio es muy solitario por la noche y no hay nada abierto en los alrededores, por lo que no puedes cenar cerca, y el metro de Serdika que en el plano nos pareció cerca, en realidad está a unos 10 minutos andando. Lo único que nos pillaba cerca era la Sinagoga, que está a dos minutos andando, y la mezquita, que está a cinco minutos andando.

Y lo que menos nos gustó fue que el baño que teníamos en la habitación era un desastre: la ducha no tragaba y se terminaba todos los días inundando cada vez que nos duchábamos. También se salía el agua del lavabo. Salvo el día de llegada, ningún día más vimos a nadie en la recepción para comentarles el problema del baño.

¿Lo recomendaríamos? Pues depende del presupuesto que se tenga. Si no te quieres gastar mucho, puede ser una opción, pero creo que pagando algo más, puedes tener un mejor alojamiento, en una mejor ubicación. Si volvemos a Sofía, buscaría alojamiento en los alrededores de la avenida de Vitosha, que nos pareció una zona estupenda para descubrir la ciudad.

Bulgaria: Elgance Hostel and Guesthouse

Elegance Hostel and Guesthouse

Lo elegimos por su cercanía al aeropuerto y porque de madrugada dispone de transfer gratuito al aeropuerto (el resto del día tiene un coste de 5 euros por persona). El precio de una habitación doble fue de 68 euros con desayuno incluido. La niña también se puede alojar gratis. Se nota que el hotel es muy nuevo porque todo está impecable. La habitación es muy grande y no le falta detalle. La cama es muy grande y cómoda. Para los que tenemos que abandonar pronto el hotel para el aeropuerto, tienen un «early breakfast» compuesto de unos dulces, embutido, fruta, cafés y zumos envasados. Es muy básico, pero viene genial para afrontar el regreso a casa con energía.

Como único punto en contra, no se puede acceder andando porque no hay zona para peatones desde el aeropuerto. La única forma es con taxi o coche… O arriesgarse a que te puedan atropellar o caerte porque los alrededores no están acondicionados.

¿Lo recomendaríamos? Sí, si te ocurre como a nosotros y quieres dormir cerca del aeropuerto la noche previa.

Cómo ir del aeropuerto a Sofía

  • Metro: Hay línea directa desde el aeropuerto a la estación de Serdika, que es la más céntrica. Cuesta 1,60 levas, y los menores de 4 años no pagan. Hay también unos bonos de un día, pero nosotros no usamos porque no sabíamos si los bonos eran personales o podían usarlo varias personas. En unos 25-30 minutos llegan al centro. La estación está junto a la T2 y cierra a las 0.00 horas.
  • Autobús: salen de la T1. Existen dos líneas de autobús: la 84 y la 384. Los tickets se pueden comprar directamente al conductor. Desconocemos lo que cuesta porque no montamos. Por lo que hemos leído tarda un poco más, como unos 40-45 minutos en llegar al centro.
  • Taxi: es la opción más cara. Pero si te pasa como a nosotros que no tienes opción de llegar al hotel, pues no te quedará más remedio que cogerlo. Hay varias compañías. Dicen que la más fiable es la OK, pero nosotros cogimos otra y no tuvimos problema. Eso sí, aseguraros de que ponga el taxímetro porque hemos leído que pueden que no quieran usarlo. Si hay tráfico, como nos pasó a nosotros, la carrera nos costó 30 levas.
Bulgaria: Monasterio de Rila

Monasterio de Rila

Comer en Bulgaria

La comida búlgara nos ha sorprendido mucho y para bien. Tiene influencias griegas, turcas y de los Balcanes, por lo que es fácil encontrar platos similares a los que se pueden degustar en esos otros países.

Uno de los productos que no suele faltar es el yogurt, que lo suelen usar en muchos platos. Incluso tienen una bebida de yogurt que se llama ayran, que si has estado en Turquía, seguro que habrás probado porque allí también se toma. Un plato que suelen elaborar con yogurt y pepino es el tarator, que es una especie de gazpacho.

También el queso está siempre presente, sobre todo uno que es blanco, el sirene, que es similar al feta griego, pero de sabor más intenso. Nosotros lo pudimos probar en la ensalada más popular que hacen que se llama shopska y que lleva además tomate, pepino, pimiento verde, cebolla y el queso en cuestión.

Bulgaria: Ensalada Shopska

Ensalada Shopska

Lo que más se come es carne, sobre todo carne hecha a la parrilla, sobre todo cerdo y pollo, aunque también cordero y ternera. Un plato típico que hacen en Bulgaria, pero que también hemos visto en Croacia y en Bosnia es el kebapcheta, que está elaborado con carne picada especiada, con forma alargada, como una salchicha, aunque me recuerda más a una hamburguesa.

Un dulce típico que suelen desayunar los búlgaros es el banitsa, que es un pastel preparado con pasta filo y queso sirene. ¡¡Y está muy rico!!

Dónde comer en Sofía

A continuación, hacemos un listado de restaurantes que visitamos y nos gustaron.

  • Pod Lipite: a quince minutos del centro, por la zona del estadio, en la calle Elin Pelin 1. La comida es tradicional búlgara y está muy rica. Nos lo recomendó Anton y nos encantó. Hay música tradicional en directo. En fin de semana suele estar lleno, por lo que es recomendable reservar.
  • Hadjidraganov’s Cellar ubicado en la calle Hristo Belchev 18, que es paralela a la calle Vithosa. La comida está buena y tienen música tradicional búlgara en directo. Fue una recomendación que vimos en el blog de Mapani. También suele estar lleno y es recomendable reservar. Se puede reservar a través de su web. Nosotros cenamos una noche porque de casualidad tenían sitio, pero al día siguiente, quisimos reservar al mediodía por internet, pero ya estaba todo completo para la cena.
  • Manastirska Magernitza: ubicado a unas manzanas del boulevard Vitosha, cerca del Palacio Nacional de Cultura, en la calle Khan Asparouh, 67. Fuimos porque el anterior estaba todo completo. Venía recomendado en la Lonely Planet, aunque nos había dicho Anton que ya no es lo que era, que antes estaba mucho mejor. La comida es tradicional y la decoración es bastante peculiar. Al ser sábado, reservamos a través de la web el mismo día al mediodía. La comida está rica, pero el servicio es muy, pero que muy lento.
  • Para desayunar, un sitio que nos recomendó Anton y que nos gustó mucho fue el Fabrika Daga (que traducido viene a ser Fábrica Arco Iris -tiene como logotipo en el cartel de entrada un arco iris-). También es un buen sitio para comer. Está en la calle Veslets 10, muy próximo a lo fue la sede del Partido Comunista y los Baños Minerales. Lo que comimos estaba muy rico, aunque hemos de reconocer que para lo que es Sofía nos pareció un poco caro. El desayuno de los tres nos costó 21 levas.
  • Piccola Italia: es un italiano, al que entramos porque está cerca de otro que íbamos a visitar pero que no pudimos entrar por estar lleno. La atención fue muy rápida y las pizzas que pedimos estaban muy ricas. Está en la calle Yanko Sakazov, 20.

En general, hemos visto que son muy lentos sirviendo en los restaurantes, al menos en los que hemos probado, salvo en el italiano. Así que hay que armarse de paciencia.

Luego Anton, nos recomendó un par de sitios que no pudimos probar porque cuando fuimos estaban llenísimos y no teníamos reserva. Por eso, la última noche en Bulgaria reservamos donde cenar porque las demás días fuimos sobre la marcha a estos dos sitios y no pudimos entrar a comer.

  • Raketa Rakia Bar: nos quedamos con muchas ganas de comer aquí porque su decoración es bastante peculiar, con muchos elementos del comunismo. Está en Qnko Sakuzov 17, al lado de un parque que está detrás de la catedral de Alexander Nevski. Fuimos a comer el sábado antes de irnos pero estaba llenísimo. No sabemos qué tal se come, pero en TripAdvisor está el tercero de la lista de restaurantes recomendados en Sofía. Nos dijo Anton que como está al lado de un parque, es mejor ir a comer que a cenar porque la zona es muy solitaria por la noche. Si vas en finde, recomendamos que se reserve.
  • Shtasliveca: está en el bulevard Vitosha, 27. Es muy chula la decoración y aunque es bastante grande, el viernes cuando acudimos a cenar, al no tener reserva fue imposible. En TripAdvisor está en quinto lugar. Es necesario reservar si se va por la noche.

Presupuesto

Bulgaria es un país barato. Alojarse, comer y el transporte sale bastante económico. Lo único que es más caro es el combustible, que cuesta más o menos como en España.

Por cierto, la moneda de Bulgaria es el lev (o leva en plural). Es fácil cambiar dinero porque hay muchas oficinas de cambio. El mejor cambio lo encotramos en una oficina al lado del Palacio Nacional de Cultura, cerca de la avenida Vitosha. Más o menos 1 euro es igual a 2 leva. En el aeropuerto, el cambio que nos dieron fue 1 euro = 1,86 leva y en la oficina de cerca de Vitosha fue 1 euro = 1,95 leva.

Bulgaria: Cambio de guardia en Sofía

Cambio de guardia en Sofía

Nuestro presupuesto para 4 días para dos adultos y una niña de 4 años:

  • Alojamiento: 147 euros
  • Transporte: 42,80 leva
  • Entradas: 39 leva
  • Comida: 433,10 leva
  • Avión: 203 euros

Ejemplos de precios:

  • Un café cuesta unas 0,50 levas
  • Una comida para dos adultos y una niña en un buen restaurante (de los caros): unas 60 levas.
  • Una botella de agua grande: 1 lev.
  • Entrar en las iglesias ortodoxas y el Monasterio de Rila (salvo la de Boyana) es gratuito, pero si quieres hacer fotos, deberás pagar un pequeño impuesto que puede costar entre 5 y 10 levas (en función de la iglesia).
Bulgaria: Metro de Sofía

Metro de Sofía, estación de Serdika

Documentación y sanidad

Bulgaria pertenece a la Unión Europea. Así que con el DNI es suficiente para viajar a este país. Sin embargo, no está dentro del espacio Schengen, por lo que hay que pasar control de documentación y pasaportes tanto en España como en Bulgaria.

En cuanto a la sanidad,  es válida la Tarjeta Sanitaria Europea. Nosotros no sacamos ningún seguro médico porque íbamos a estar pocos días en la ciudad.

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