En nuestro reciente viaje por el Sur de Inglaterra, tenía anotados dos sitios que quería visitar sí o sí: uno era Stonehenge, que era un sueño viajero desde hacía años, y el otro era conocer Bath, ciudad famosa por sus bien conservadas termas romanas. Y es que me encanta visitar yacimientos arqueológicos romanos.

DÍA 1

Nada más aterrizar en Londres, cogimos nuestro coche de alquiler y nos dirigimos hacia Bath. Esta ciudad se encuentra a unos 156 km al oeste de la capital británica… Aunque nosotros al aterrizar en Gatwick, nos separaban unos 210 km, aproximadamente 3 horas. Pero entre que el tráfico estaba imposible y que había obras en la carretera, tardamos 4 horas en llegar. También es cierto que paramos a comer por el camino en un KFC.

notaNosotros viajamos a Londres porque el vuelo era más barato a esta ciudad. Pero el aeropuerto más cercano es el de Bristol. Si llegas por Londres, como nosotros, y quieres ir en transporte público a Bath, probablemente tardarás menos que en coche.

En tren es fácil llegar desde Londres. Hay trenes regulares desde la estaciones de de Paddington y Waterloo hacia Bath Spa que está en el centro de la ciudad. Desde la estación de Bath, el centro está a pocos minutos andando. El trayecto entre Londres y Bath dura unos 90 minutos aproximandamente.

Si viajas desde Bristol, está aún más cerca, a unos 15 minutos de trayecto.

Al llegar a Bath, como era algo tarde, pasadas las 16.30 horas, no nos paramos a buscar aparcamiento gratis, sino que directamente buscamos una zona de estacionamiento regulado con parquímetros. Nos vino fenomenal que se pudiera pagar con tarjeta de crédito porque no llevábamos ni una libra. De hecho, no llegamos a cambiar euros en ningún momento, ya que en todas partes puedes pagar con tarjeta sin problemas, incluso si es una cantidad pequeña.

Nada más bajar del coche, nos dirigimos hacia las termas romanas. Son la atracción turística principal de Bath. De hecho, el nombre de esta ciudad se debe precisamente a ellas. Esta ciudad ya existía antes de que los romanos se fijaran en ella. Los celtas también habían creado un santuario dedicado a la diosa Sulis, que es la equivalente a la Minerva romana. En torno a las aguas termales de este emplazamiento, los romanos construyeron un complejo termal al que denominaron Acquae Sulis -aguas de Sulis-.

Además, delos baños propiamente dicho, las termas de Bath incluyen también un templo romano y un museo. A decir verdad estos baños romanos son de los mejores conservados en el mundo y, sin duda, los mejores que hemos podido ver en nuestros viajes. Los baños romanos de Bath conservan gran parte de la estructura que tuvieron con sus salas de agua caliente, templada y fría. Junto con la entrada te entregan gratuitamente una audioguía que se puede escuchar en español.

Al salir de las termas pasamos por la Oficina de Información Turística para que nos informaran de qué ver… Pero la verdad es que no debían tener muchas ganas porque se limitaron a querer vendernos el mapa de la ciudad, que no lo dan gratis, y no nos quisieron explicar más. Así que como llevábamos la aplicación en el móvil CityMap2go, rechazamos comprar el mapa y nos apañamos con el móvil.

Abadía de Bath

Abadía de Bath

Justo al lado de las termas está la Abadía de Bath, que es una iglesia anglicana, aunque anteriormente también fue un monasterio benedictino. Cierran a las 17.00 horas, aunque el último acceso es a las 16.30 horas, por lo que nos quedamos con ganas de verla por dentro. Por fuera el edificio es muy bonito. Es de estilo gótico perpendicular. Fue fundada en el siglo VII, pero fue reconstruida en el siglo XII y XIV. Si encuentras abierta la abadía, es posible, mediante visita guiada subir hasta el campanario, algo muy recomendable porque al parecer, hay buenas vistas desde arriba de toda la ciudad.

De allí nos dirigimos al cercano Puente Pulteney sobre el río Avon. Este puente recuerda vagamente al Ponte Vecchio que pudimos ver en Florencia o al Puente Rialto en Venecia. El Pulteney Bridge es uno de los pocos puentes que hay en el mundo que está habitado, al igual que el de ambas ciudades italianas. En él hay tiendas a ambos lados. El lado que está más próximo a las termas es el más fotogénico. El otro lado, en cambio, es mucho más simplón.

Puente Pulteney

Puente Pulteney

Regresamos hacia donde estaba la Abadía, porque en una casita cercana se encuentra Casa Sally Lunn, que es una panadería muy antigua. Lleva ese nombre porque una inmigrante francesa llamada Sally Lunn puso en marcha esa panadería. en 1680, aunque el edificio lleva en pie desde 1482. Tiene un pequeño museo en su interior que se puede visitar, aunque nosotros no entramos. En la actualidad es una cafetería-pastelería.

También esa misma zona está Gay Street, que es la calle donde la escritora inglesa Jane Austen tenía su hogar y donde escribió algunas de sus obras.

Otro de los lugares que teníamos interés en conocer era The Circus, una impresionante plaza donde podemos ver tres edificios con forma curvada, formando un círculo y que es representación de la arquitectura georgiana del siglo XVIII, y asimismo queríamos ver Royal Crescent, que es un conjunto de 30 edificios del siglo XVIII, también de estilo georgiano y muy fotografiado en la ciudad.

Andando ambos sitios no quedan lejos de la zona de las termas romanas, pero eran las 18.00 horas pasadas, llevábamos muchas horas en pie desde que salimos de Madrid y no teníamos ganas de andar. Así que cogimos el coche y hacia allí nos dirigimos para hacer unas fotos antes de emprender el camino hacia nuestro alojamiento.

Casa Sully

Casa Sully

Tardamos bastante en llegar al B&B porque las carreteras para llegar desde Bath eran secundarias, de un carril por sentido o incluso en algunos tramos un solo carril para las dos direcciones… Quisimos parar a cenar en algún pub de camino al alojamiento pero no vimos nada y ya temíamos no encontrar nada abierto esa noche a pesar de que eran solo las 19.00 horas. Cuando llegamos a nuestro alojamiento, nada más registrarnos, y sin subir el equipaje a la habitación cenamos en el pub que tenía. La cena estuvo muy rica y de precio no estuvo nada mal.

Gastos del día

  • Un sandwich y algo de fruta comprada en el aeropuerto de Gatwick: 6,25 £
  • Comida en el KFC: 18,49 £
  • Aparcamiento en Bath: 4,30 £ por 3 horas
  • Entrada a las termas: 14 £ adultos + 12,25 £ estudiantes / Niños hasta 6 años: gratis
  • Cena en el alojamiento: 2 platos de bacalao y patatasa fritas +  cerveza + agua grande: 23,60 £

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