Cuando decidimos viajar a Laponia en familia para conocer a Papá Noel, tenía claro a cuál de los muchos sitios donde se le puede visitar, iríamos. Sería en Joulukka, el bosque secreto de Santa Claus. La actividad es cara, pero ahora después de haber estado puedo decir que sin duda es de esas experiencias viajeras que bien merecen la pena, sobre todo si viajas a Laponia con niños.

Cómo es la visita a Joulukka

Como todo el mundo sabe, Papá Noel vive en la Laponia finlandesa, y de todos los lugares donde se le puede visitar y que os contamos en otro post, Joulukka es quizá uno de los lugares más especiales y mágicos en el que se le puede ir a ver.

Se trata del bosque secreto de Papá Noel, que está a pocos kilómetros de Rovaniemi, pero es tan, tan secreto, que solo es posible llegar hasta allí si un elfo de los que viven y trabajan con Santa Claus te guía.

Y la única manera de conseguir que uno de los ayudantes de Papá Noel te lleve hasta tan secreto lugar es a través de la excursión Dream of Joulukka, que nosotros contratamos directamente en la web de Joulukka.

A las 9.30 horas del día acordado, la elfo Drina acudió a buscarnos a Santa Park, que es donde acordamos que la esperaríamos (pero puedes acordar que te recojan incluso en tu propio alojamiento, pero a nosotros nos venía mejor Santa Park porque estábamos alojados a 20 minutos de Rovaniemi y terminaríamos el día en ese parque).

Drina nos conocía bien a todos y se sabía todos nuestros nombres, e incluso de los de nuestras mascotas, y es porque los elfos siempre están espiándonos, en especial a los niños, para comprobar que nos portamos (se portan) bien, para luego informar a Papá Noel.

En la Escuela de Elfos de Joulukka

En la Escuela de Elfos de Joulukka

De camino en la «caja mágica», como Drina llamaba al autobús que nos llevaba a Joulukka, nos fue contando cosillas sobre el mundo de los elfos y de su vida junto a Papá Noel. Y sin darnos cuenta, ni fijarnos por dónde íbamos, llegamos por fin al bosque secreto de Joulukka, donde nos esperaban otras dos elfos más: Ayrin y otra más cuyo nombre no recuerdo. Lo que significa Joulukka… Te lo cuentan al llegar al bosque 😉

Tanto Drina como Ayrin hablaban español perfectamente y todo gracias a los múltiples viajes que habían hecho a España para vigilarnos. Nada más llegar, nos mostraron la diminuta casa del profesor de los elfos, que es quien les enseña cómo ser buenos elfos y hacer bien su trabajo, que tan importante es de cara a la Navidad.

Escuela de Elfos

De allí, entramos en la Escuela de Elfos que se ubica en una kota, una cabaña tradicional lapona, con un fuego en el centro, en el que pudimos entrar en calor. En la Escuela de Elfos, Drina y sus amigas nos dieron un pequeño curso intensivo para aprender a ser elfos.

Nadie en el grupo, y en especial, la pequeña viajera, perdía detalle sobre la clase que trataba sobre cómo se saludan los elfos, cómo conocer las diferentes huellas de los animales que habitan en el bosque…

Aprendimos incluso un poco de élfico para poder cantar una canción que les gusta a los elfos. Afortunadamente también nos la enseñaron en español para poderla cantar estas Navidades.

Decorando galletas en Joulukka

Decorando galletas en Joulukka

Y para terminar en la Escuela de Elfos, y poder graduarnos, estuvimos aprendiendo a decorar galletas de jenjibre, que son las preferidas de los elfos, galletas que nos pudimos llevar para luego comérnoslas tranquilamente.

Gracias a que todos lo hicimos muy bien, salimos de la escuela con nuestro diploma que acredita que hemos sido muy buenos estudiantes de elfos y tal vez la próxima Navidad, podamos echarles una manita… La pequeña viajera está desde luego dispuesta a ser un elfo 😉

Paseando por el bosque de Joulukka

Después de pasar por la escuela, nos adentramos en el bosque de Joulukka y llegamos a otra construcción similar a una kota. Allí, alrededor de un fuego, nos relataron más cosas de de la vida en el bosque e historias de trolls y brujas, e incluso pudimos ver a una bruja convertida en piedra por ser muy mala y querer acabar con la Navidad.

Nos dieron también un chocolate calentito que nos vino muy bien para entrar en calor, porque aunque aún no había nevado en Rovaniemi, las temperaturas habían bajado bastante desde que habíamos llegado a Laponia dos días antes. El termómetro marcaba entre -4 o -5 ºC.

Laponia por libre: Joulukka

Tomando chocolate caliente en Joulukka

A esas alturas de la visita, Papá Noel aún no había aparecido por el bosque. Drina nos dijo que no sabía si ese día aparecería por el bosque, porque claro, a veces también va a la Oficina que tiene en Santa Park u otros sitios… Que Papá Noel es un hombre muy ocupado, sobre todo cuando se aproxima la Navidad que es cuando más trabajo tiene.

Centro de Mando de los Elfos

Mientras tanto, Drina y Ayran nos llevaron hasta el Centro de Mandos de los Elfos, lugar desde el que se tiene un control absoluto de cómo van los preparativos de las Navidades y la Navidad en sí misma.

Pudimos ver cómo llegan el montón de cartas que recibe cada año Papá Noel y también la señora Noel y cómo se clasifican. Vimos también el control de vuelos con el que vigilan los entrenamientos de Rudolf y los demás renos, y un medidor de bondad de los niños… Y un montón de aparejos más que utilizan los elfos de cara a la Navidad.

Laponia por libre: Joulukka

En el Centro de Mandos de los Elfos en Joulukka

También tuvimos oportunidad de asomarnos por un agujerito para ver cómo trabajan frenéticamente los elfos preparando los regalos en la fábrica de juguetes…

Encuentro con Papá Noel

Luego Drina nos preguntó por las canciones que solemos cantar en Navidad y nos pidió que cantásemos sin parar un villancico de los nuestros porque había una puerta mágica que solo se abría con canciones navideñas…

No sabíamos qué podía esperarnos detrás de esa puerta, pero empezamos a mostrar entusiasmados nuestras dotes de canto para que se abriera. Y cuando por fin se abrió, apareció ante nuestros ojos el mismísimo Papá Noel sentado en una pequeña estancia de su casa.

Nos saludó en español y nos preguntó por nuestros deseos para Navidad, porque chapurrea algo de español y a la peque viajera le entregó su primer regalo de Navidad.

Papá Noel en Joulukka

Papá Noel en Joulukka

Luego estuvimos hablando un poquito con él, aunque ya en inglés, preguntándole un montón de dudas que teníamos. Para las dudas, Drina nos hizo de traductora porque Papá Noel no sabe tanto español como para mantener una larga conversación. ¡Teníamos tantas preguntas que hacerle!

Fue superamable con nosotros y respondió a todo lo que preguntamos… Hasta nos contó dónde pasa sus vacaciones de verano con la señora Noel o cómo se lava su larguísima barba. Y pacientemente aguantó el tipo mientras nos hacíamos un montón de fotos con él, porque no terminábamos de creer que estuviéramos en su casa. Y es que ¡Santa Claus tiene una paciencia infinita!

Para acabar la visita, nos invitó a salir fuera para hacernos más fotos con luz del día, en la puerta de su casa e incluso nos propuso hacernos un «elfic» (selfie) todos juntos con nuestra «caja mágica» (móvil). ¡La verdad es que Papá Noel resultó ser un verdadero encanto! ¡¡Nos hicimos cientos de fotos con él!! No todos los días uno tiene la oportunidad de estar junto a Santa Claus.

Después de un largo rato, Papá Noel nos dejó porque con la Navidad tan próxima, tiene mucho trabajo que hacer, y nosotros pusimos rumbo a Santa Park, que es donde pasaríamos el resto del día.

Laponia por libre: Joulukka

Con Papá Noel y las elfos en Joulukka

Datos prácticos

La visita a Joulukka dura unas tres horas o tres horas y media, de las que al menos media hora, la pasas con Papá Noel, y en la que podrás hablar con él, preguntarle cuánto se te antoje y hacerte todas las fotos que quieras porque el hombre, a pesar de su edad, tiene una paciencia infinita.

Se puede contratar directamente en la página web de Joulukka. Existen diferentes tipos de visitas: las programadas que este año 2018 han empezado el 23 de noviembre y durarán hasta el 6 de enero. Fuera de esas fechas, está la opción de la visita privada, que es la que hicimos nosotros, porque estuvimos el 18 de noviembre.

Estas visitas privadas están disponibles durante todo el año y tienen un precio de 1.790 euros para grupos de hasta 10 personas. Mientras las programadas cuestan 179 € los adultos y 139 € los niños.

Laponia por libre: Joulukka

¿Qué le estará contando a Papá Noel?

Las visitas son inglés, pero bajo petición, se puede tener elfo en español.  Si quieres asegurarte el elfo de habla en español, se debe pagar un suplemento de 120 €/ hora y se suelen precisar 2 horas.

Sin embargo, hay ocasiones que aunque no se contrate el elfo en español, puedes tener suerte y encontrarte con uno que sepa hablar español, porque al fin y al cabo, viajan mucho a España y muchos de los que viven en Joulukka saben hablar perfectamente nuestro idioma.

Hay varios opciones más en Joulukka, como una cena con Papá Noel el día de Navidad, o solo el encuentro con Papá Noel, sin pasar por la Escuela de Elfos, o una masterclass sobre galletas de jenjibre, o buscar auroras boreales con encuentro con Papá Noel… Cada programa tiene unas fechas y unos precios, que se pueden ver en la página web de Joulukka.

¿Merece la pena esta excursión?

Si puedes permitírtela y viajas con niños, rotundamente sí que merece la pena. Está todo cuidado al detalle y es una experiencia muy entrañable, que seguro que los más pequeños no lo olvidarán jamás (ni tampoco los mayores).  Estando en Joulukka en verdad crees que existe Papá Noel, porque ¡es tan real y auténtico!

Es más diría que si viajas a Laponia para conocer a Papá Noel, y consideras que es muy caro, trata de ahorrar en otras cosas, tal vez en la comida durante la estancia o en otras actividades… Pero no dejes de ahorrar en este aspecto porque es mágico y marca la diferencia con respecto a otros encuentros con Papá Noel.

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