No se necesitan muchas razones para visitar Córdoba porque, entre otras cosas, es Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Teníamos claro que cuando fuéramos, visitaríamos Córdoba en tres días e intentaríamos hacer coincidir nuestra estancia con algunas de sus fiestas: las Cruces de Mayo o el Festival de los Patios Cordobeses, ambas en el mes de mayo.

Nuestra visita a Córdoba coincidió con las Cruces de Mayo. En cualquier plaza o patio de la ciudad nos fuimos encontrando con una de estas cruces, que unido al ambiente festivo que se respira en la ciudad, hizo nuestra estancia mucho más entretenida.

Cruces de Mayo de Córdoba
Cada 1 de mayo se celebra el Concurso Popular de las Cruces de Mayo. Entorno al puente del 1 de mayo, en muchas plazas y patios de la ciudad, las asociaciones de vecinos y peñas instalan coloridas y vistosas cruces adornadas con flores, macetas y mantones de manila. Junto a las cruces, también se instala una barra de bar donde se pueden degustar algunas de las tapas típicas cordobesas como los flamenquines o el salmorejo, así como la bebida típica, el fino.


Ruta en Córdoba en tres días

Nuestra ruta para pasar tres días en Córdoba pasa por dedicar dos días y medio a la capital y medio día al yacimiento arqueológico de Medina Azahara.

TARDE DE LLEGADA

Nosotros llegamos a media tarde a Córdoba, así que este primer día lo dedicaremos a callejear con tranquilidad por el centro histórico de la ciudad. Comenzamos junto a la Torre de la Calahorra, una torre que se levanta a un lado del puente romano y que fue mandada construir por Enrique II de Trastamara en el siglo XIII, y que en la actualidad acoge un museo sobre la convivencia entre las culturas judía, cristiana y musulmana.

Junto a la torre, ya nos encontramos la primera de las Cruces de Mayo que veremos a largo de nuestra estancia. Nosotros no entramos en la torre y seguimos caminando por el Puente Romano, que fue edificado en el siglo I a.C., aunque a lo largo de la historia ha sufrido varias remodelaciones. Destaca en el centro la escultura de San Rafael del siglo XVI.

Pasamos al lado de la Mezquita Catedral por la calle Torrijos y nos dirigimos en primer lugar a tomar algo para merendar. Para eso elegimos un clásico que es Casa Santo con su mítica tortilla de patatas en la calle Cardenal Herrero. Seguimos bordeando la mezquita y perdiéndonos por las callejuelas de la ciudad y viendo más cruces. En Córdoba se respira un aire a flores muy agradable.

Al caer la noche, decidimos ir a cenar y elegimos un bar de la zona de la Judería, que veremos con más calma al día siguiente: Casa Pepe, en la calle Romero.

DÍA 1

Mezquita Catedral

Comenzamos el día visitando la Mezquita Catedral. Para evitar las largas colas que se suelen formar, lo mejor es ir a primera hora. Y allí estamos nada más abrir al público. Ya hay gente a esas horas, pero todavía es posible recorrerla con calma y hacer fotos sin que aparezcan hordas de turistas. Es Patrimonio de la Humanidad desde 1984.

Se comenzó a construir sobre la basílica visigótica de San Vicente Mártir. Durante el Emirato y el Califato de Córdoba sufrió diferentes ampliaciones y remodelaciones. Tras la Reconquista, en 1238 se convirtió en catedral católica. Se trata del edificio de arquitectura andalusí más importante de España junto a la Alhambra en Granada. Hasta la construcción de la Mezquita Azul de Estambul, fue la segunda mezquita más grande del mundo solo por detrás de la de La Meca.

Información de la Mezquita Catedral
  • Dirección: calle Cardenal Herrero, 1
  • Horario: de noviembre a febrero, de lunes a sábado: 8.30 – 18.00 horas, domingos y festivos: 8.30-11.30 y 15.00-18.00 horas. De marzo a octubre, de lunes a sábado: 10.00-19.00 horas, y domingos y festivos, 8.30-11.30 y 15.00-19.00 horas.
  • Precio 2014: 8 € adultos, 4€ para menores entre 10 y 14 años, y gratis para los menores de 10 años.

Palacio de Viana

Nuestro siguiente punto en la ruta es el Palacio de Viana que tiene interés por sus 12 preciosos patios, lo que hace que se le conozca como el Museo de los Patios. Además, cuenta con un bonito jardín que en primavera huele maravillosamente bien.

Este edificio del siglo XIV está declarado «Monumento Histórico Artístico Nacional y Jardín Artístico». A través de sus 12 patios y el jardín es posible conocer cinco siglos historia. En sus dependencias se pueden ver colecciones de todo tipo (pinturas, vajillas, mosaicos, tapices, azulejos, armas de fuego). Destacan la colección de guadamecíes y la gran biblioteca de los siglos XVI al XVIII.

Información
Existen dos tipos de entrada: una para visitar únicamente los patios (5€ en 2014) y otra para visitar patios y el interior del palacio (8 € en 2014).

  • Dirección: Plaza de Don Gome, 2.
  • Horarios: Del 3 de septiembre al 30 de junio: de martes a sábado, de 10.00 a 19.00 horas, y domingos, de 10.00 a 15.00 horas. Del 1 de julio al 1 de septiembre: de martes a domingo, de 9.00 a 14.00 horas y de 19.00 a 22.00 horas.

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Seguimos callejeando y os dirigimos hacia la Cuesta del Bailío, una de las entradas de la muralla que comunicaban la Ajerquía con la Medina, y donde nos detenemos a picotear algo en la barra que hay junto a la Cruz de Mayo que hay ahí instalada. Tras el parón, continuamos hacia la plaza de los Capuchinos, en cuyo centro nos encontramos una de las imágenes más significativas de Córdoba: el Cristo de los Faroles.

En nuestro deambular por las calles de Córdoba, nos dirigimos hacia la Plaza de la Corredera, aunque antes hacemos un pequeño parón para ver por fuera el Templo Romano, que formó parte del Foro Provincial. Cuando nosotros estuvimos en Córdoba solo se podía ver por fuera, pero en la actualidad también se puede visitar por dentro.

La plaza de la Corredera ocupa el espacio de lo que fue el antiguo Circo Romano.  Es una plaza porticada, con arcos, que recuerda más al tipo de plazas castellanas de las que se estilan en otras zonas de España, como en Madrid o en Salamanca. Antiguamente se usó también como plaza de toros.

Baños califales

Nuestra siguiente visita es para conocer los Baños Califales, los restos de este hamman se encuentran muy próximos a la Mezquita, y se ubicaban y junto al Alcázar omeya ya desaparecido.

Son una serie de estancias que datan de la época del califato de Alhakem II, en el siglo X. Durante los siglos XI al XIII, fueron reutilizados por almorávides y almohades.

Información
  • Dirección: Campo de Santos Mártires
  • Horario: de martes a viernes: de 8.30 a 20.45 horas, sábados: de 8.30 a 16.30 horas, y domingos y festivos: de 8.30 a 14.30 horas.
  • Precio (año 2014): 2,5 € para adultos y gratis para menores de hasta 13 años.

Caballerizas Reales

De ahí, nos dirigimos a nuestro siguiente punto: las Caballerizas Reales, donde disfrutaremos de un bonito espectáculo ecuestre. He de reconocer que a priori no me llamaba la atención, pero Gus insistió en verlo y la verdad es que me encantó ver lo que son capaces de hacer los caballos: cómo trotan, saltan o incluso bailan con bailaoras. ¡Un espectáculo recomendable!

Fueron construidas en una parte del solar del Alcázar Real en 1570 por orden del monarca Felipe II, a quien le encantaban los caballos. En este edificio se criaron el llamado caballo español o andaluz, de ascendencia árabe.

Información
  • Dirección: calle Rey Heredia, 22
  • Horarios: demartes a sábado, de 11.00 a 13.30 horas y de 17.30 a 21.00 horas, y domingos y festivos: de 10.00 a 11.30 horas.
  • Precio (año 2014): el espectáculo cuesta 15 €.

Tras el espectáculo, vemos la Calleja de las Flores, cenamos por la Judería y ponemos punto final al día.

DÍA 2

Madrugamos para visitar el yacimiento arqueológico de Medina Azahara, que se encuentra a unos 8 km de Córdoba. Nosotros fuimos en coche. Pero si no disponéis de coche, hay autobuses (Precios 2014:adultos: 8,50 €, niños entre 5 y 12 años: 4,25 €, y menores de 5 años: gratis) que van directos desde Córdoba. Estos autobuses salen a las 10.00 horas del paseo de la Victoria (glorieta Hospital Cruz Roja) y del paseo de la Victoria (frente al Mercado Victoria).

Yacimiento arqueológico de Medina Azahara

La visita comienza viendo un vídeo en el Centro de Interpretación del Yacimiento en el que explican la historia de Medina Azahara y cómo era en los tiempos en los que se construyó. Tras el vídeo, hay que coger un autobús lanzadera que te lleva hasta donde están las ruinas, porque el coche hay que dejarlo en el parking junto al centro de visitantes.

Información
  • Horario: de martes a sábado, de 10.00 a 20.30 horas y domingos y festivos, de 10.00 a 17.00 horas.
  • Precio (2014): gratis para los miembros de la UE, aunque el autobús lanzadera cuesta 2,10 € para adultos y 1,5 € para niños de entre 5 y 12 años y pensionistas.

De lo que fue Medina Azahara solo se ha excavado un 10%. Aún así la visita resulta interesante y recomendable porque yacimientos califales, no hay muchos...

Fue mandada construir por Abd al-Rahman III para albergar la sede de su gobierno en el siglo X dada la importancia que había adquirido el Califato. Este recinto está declarado Bien de Interés Cultural. El califa eligió edificarlo donde está por su magnífica ubicación, a los pies de Sierra Nevada. Con su construcción, se creó una red viaria y de infraestructuras hidráulicas. Se construye en tres terrazas, dejando la más superior y la siguiente para el alcázar y la otra para las viviendas, y ya fuera de la muralla que rodeaba a las terrazas, estaba la mezquita. Se calcula que en esta ciudad llegaron a vivir unas 25.000 personas.

El yacimiento, al estar en diferentes alturas, no resulta fácil para visitarlo con un carro de bebé. Recomendaría mejor usar en este caso un portabébé. Regresamos a Córdoba, donde continuaremos con algunas de las visitas que no hay que perderse.

Judería de Córdoba

En primer lugar nos dirigimos a la Judería de Córdoba, el barrio donde vivían los judíos en la Edad Media y comprende la zona en la zona comprendida entre las calles Deanes, Manríquez, Tomás Conde, Judíos, Almanzor y Romero. De esta zona destaca la sinagoga que fue construida en el siglo XIV. Se trata de una de las tres que aún se conservan en España de aquella época. Las otras dos están en Toledo. Sirvió de templo hebreo hasta la expulsión de los judíos en 1492. Desde entonces, tuvo diferentes usos: hospital, ermita de San Crispín y parvulario.

Información
  • Dirección: calle Judíos
  • Horario: de martes a domingo: 9.00 a 14.45 horas
  • Precio: gratis para los ciudadanos de la UE

Callejeamos por la Judería y comeremos en alguno de las muchas tabernas que hay. Por la tarde visitamos el Patio de la calle San Basilio, 50 que es la sede de la Asociación de Amigos de los Patios. Este patio es visitable y entrar a verlo es gratis.

A continuación nos dirigimos al Alcázar de los Reyes Cristianos, una fortaleza cristiana, como su propio nombre indica, y que fue construida en el siglo XIII. Cuando la Reconquista de la ciudad, el rey Fernando III el Santo, este espacio formaba parte del Palacio Califal.

Alcázar de los Reyes Cristianos

Es una edificación militar que Alfonso X El Sabio mandó reconstruir y cuyas obras fueron terminadas durante el reinado de Alfonso XI. Además de palacio, ha sido también Sede del Santo Oficio (Inquisición) y cárcel.

Información
  • Dirección: plaza Campo Santo de los Mártires
  • Horario: lunes, de 8.30 a 20.30 horas, de martes a viernes: de 8.30 a 20.45 horas, sábados: de 8.30 a 16.30 horas, y domingos: de 8.30 a 14.30 horas.
  • Precio (en 2014): adultos: 4,50€ y menores de 13 años, gratis.

Aparte de diferentes estancias, en el alcázar también se visitan sus patios y jardines con palmeras, cipreses, naranjos y limoneros. De todas las salas destaca el Salón de los Mosaicos porque alberga algunos de los mosaicos encontrados en la Plaza de la Corredera y que formaban parte del Circo romano.

Tras la visita, si aún disponemos de tiempo podemos callejear por Córdoba y visitar alguna de las iglesias fernandinas, que son unos templos que mandó construir Fernando III El Santo tras la Reconquista en el siglo XIII. Muchas de estas iglesias fernandinas se construyeron sobre mezquitas de la época califal. Las iglesias fernandinas son: la de San Andrés, de San Lorenzo, de Santa Marina, de San Pablo, de San Francisco, de San Pedro, de la Magdalena, de San Nicolás, de San Miguel y de Santo Domingo de Silos.

Si vais en la época de las Cruces de Mayo, podéis aprovechar como nosotros para cenar en alguna de las barras instaladas junto a las Cruces.

Día 4

Antes de emprender la vuelta a casa a mediodía, haremos una ruta por los patios cordobeses. Tanto si se visita Córdoba durante el Festival de Patios Cordobeses, como si se hace en otra época, hay diferentes visitas guiadas para poder verlos. Cuando estuvimos nosotros hicimos la visita guiada "Descubrir los Patios Cordobeses" realizada por la Asociación de Patios Cordobeses que cuesta 12 euros por persona (en 2014) y en la que se visitan cinco casas-patios populares que han ganado distintos premios en el concurso municipal y que están ubicados en barrios castizos de la ciudad.

Durante la visita, además de poder ver diferentes tipos de patios, también se conoce un poco más de la historia de los mismos. Ya en época de romanos y musulmanes, se construían las viviendas en torno a un patio debido a la climatología de Córdoba. En dicho patio, solía haber una fuente o un pozo donde se recogía el agua de la lluvia. Los musulmanes incorporaron la costumbre de poner plantas en el patio para dar frescor.

Existen dos tipos de patios: los de las viviendas unifamiliares, en los que la familia que vive en la casa cuida del patio durante todo el año, y los de las casas de vecinos, en los que son todas las familias que viven en dicho edificio los que cuidan del patio, y es a través de dicho patio como se accede a las casas. Fue en esas casas de vecinos donde surgió la competición de patios, porque los vecinos se afanaban por adornar sus patios para conseguir que el suyo fuera el más bonito.

Festival de los Patios Cordobeses
Es un concurso que se suele celebrar en la primera quincena de mayo, a continuación de la fiesta de las Cruces de Mayo. Durante esos días es posible visitar por libre los patios que se presentan al concurso, patios que el resto del año suelen estar cerrados al público en su mayoría, salvo los que se pueden ver en las visitas guiadas.

Este concurso se viene celebrando desde 1921. Los vecinos se esfuerzan en especial durante esta época por que sus patios luzcan lo más floridos y bonitos posibles para llevarse el ansiado galardón. Junto con el concurso de patios, también se celebra un concurso de balcones y otro de rejas. Por eso, también es posible ver balcones y rejas llenos de flores en esta época. Esta fiesta fue declarada Fiesta de Interés Turístico Nacional en 1980. Y desde 2012, está considerada como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Dónde comer

  • Casa Santos: en la esquina entre las calles Francisco Palacios Bayón y Magistral González Francés. Es mítico por su tortilla de patatas que es enorme de ancha. Es un sitio para tapear de pie. Está en una calle junto a la mezquita.Casa Pepe: en la calle Romero, en la Judería. Sus raciones y tapas están muy bien y a buen precio.
  • Taberna Salinas en la calle Puerta de Almodóvar.
  • Un sitio que suele la gente recomendar para comer es El Churrasco. Es caro. Nosotros fuimos y no nos gustó nada. Demasiado caro para la comida que ponen.
  • Y si os gusta el té o fumar en shisha/nargile: El salón de Té Marrakech que está en la Judería en la calle Buen Pastor, 13. Es una tetería bastante grande y tienen wifi gratis.

Dónde alojarse

Si vas cuando alguna de sus fiestas (junto con las Cruces, los Patios, también cuando la Feria de Córdoba), es mejor que reserves con cierta antelación si quieres quedarte a dormir en la propia ciudad. Nosotros tuvimos que alojarnos fuera de Córdoba, en un pequeño hostal en una localidad próxima.

Más información

 

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