Como disponíamos poco tiempo para conocer Berlín (tan solo íbamos a pasar 48 horas en total), decidimos que para llevarnos una visión global de la ciudad, lo mejor sería hacer un tour guiado de los muchos que hay.

DÍA 8
Estuvimos dudando si hacer uno de los que supuestamente son gratuitos (con la misma empresa con la que hicimos el de Ámsterdam) o mejor uno de pago.

Al final los gratuitos no son así porque hay que dar algo de dinero, aunque sea la voluntad. Finalmente decidimos que lo haríamos con Viva Berlín, porque con la Berlin Welcome Card que teníamos nos hacían un descuento y nos salía el tour de cuatro horas andando por la ciudad por 9 euros por pesona (sino, el precio era de 12 € en 2012).

Esta empresa hace varios tours en español por la ciudad: uno genérico, sobre el Tercer Reich, sobre la Guerra Fría, sobre Postdam, sobre barrios de la ciudad y uno al campo de concentración de Sachsenhausen… Nosotros optamos por el genérico que se hace todos los días y sale a las 10.00 horas de la zona oeste y a las 10.30 horas de la zona este. En la zona oeste es solo punto de encuentro, porque el tour de verdad arranca de la zona este, cerca del barrio judío. Para todos los tours se precisa tenter tarjeta de transporte. Nuestra guía fue Eli, una argentina muy simpática que lleva tres años en Berlín y que conoce su Historia muy bien.

Os pongo un plano del recorrido que hicimos ese día:

 

El Berlín Occidental

El tour comienza en lo que fue el Berlín Occidental, muy cerca del barrio judío. El barrio judío no lo visitamos con la guía, pero si nos hizo algunas recomendaciones para visitarlo por nuestra cuenta: como que no debíamos perdernos la Sinagoga, que ardió en la Noche de los Cristales Rotos, durante el Tercer Reich, ni tampoco debíamos dejar de callejear por el barrio y pasar por alguno de sus patios interiores en Hackesche Hofe que esconden galerías de arte, tiendas y restaurantes.

De allí, nos dirigimos andando a la Isla de los Museos, una auténtica isla dentro de Berlín, en el río Spree y que es Patrimonio de la Humanidad. En ella se encuentran cinco de los museos más importantes de la ciudad: el Altes Museum (Museo Antiguo), Alte Nationalgalerie (la Antigua Galería Nacional), el Pergamonmuseum (Museo de Pérgamo), el Neues Museum (Museo Nuevo) y Bode Museum (Museo Bode). También en esta isla nos encontramos con la Catedral protestante de Berlín.

Catedral de Berlín en la Isla de los Museos

Catedral de Berlín en la Isla de los Museos

Seguimos caminando y paramos en el edificio de la Nueva Guardia en Unter den Linden, donde se encuentra la escultura de una mujer con su hijo muerto entre los brazos y que representa el sufrimiento del pueblo. La verdad es que impresiona mucho esta escultura porque es lo único que hay dentro del edificio y porque a través de un tragaluz recibe luz del exterior. Este edificio es de época prusiana, que se construyó para conmemorar la derrota de Napoleón. A lo largo del tiempo, ha servido para homenajear primero a los caídos en la Primera Guerra Mundial, luego a las víctimas del Holocausto y ahora a todas las víctimas, sean de guerras o fascismos.

La Unter den Linden es una de las avenidas principales de Berlín y su nombre significa «Bajo los tilos» y va desde la Puerta de Brandenburgo hasta el Puente del Castillo. En esta avenida nos encontramos con el edificio de la Ópera y la Universidad.

Nuestra siguiente parada es en la Bebelplatz, que es conocida por ser el lugar donde se produjo la Quema de Libros en 1933, de libros considerados peligrosos por los Nazis. En medio de la plaza hay una losa de cristal a través de la cual se puede ver una estantería vacía en memoria de esos libros que se quemaron. En la plaza se encuentran los edificios de la Ópera, de la Universidad de Humboldt y de la Catedral católica de Berlín.

Nuestros pasos nos llevan a la plaza de Gendarmenmarkt, considerada como la plaza más bonita de Berlín, y en verdad lo es (a mí fue una de las que más me gustó). En el centro de la plaza está el Konzerthaus (Sala de Conciertos) y a cada lado nos encontramos dos edificios que son casi idénticos: la Französischer Dom (Catedral Francesa) y la Deutscher Dom (Catedral Alemana).

Gendarmenmarkt

Gendarmenmarkt

La catedral francesa se construyó entre 1701 y 1705 como iglesia de los hugonotes protestantes que huyeron de Francia a Alemania. En frente los luteranos alemanes construyeron casi al mismo tiempo su propia catedral. Y es que Federico I de Prusia dio permiso a ambas comunidades religiosas para que construyeran sus templos aquí. El Konzerthaus fue construido siglo y medio después que las dos catedrales. Ambas catedrales como la Sala de Concierto fueron gravemente dañadas en la Segunda Guerra Mundial.

Antes de seguir la ruta, hicimos un pequeño descanso para tomar un refrigerio junto al Checkpoint Charlie que visitaríamos a continuación.

El Berlín del Este

El Checkpoint Charlie era uno de los pasos fronterizos más populares del Muro de Berlín durante la Guerra Fría. Con la caída del muro en 1989 fue demolido, pero en 2000 volvieron a construir la caseta del Checkpoint a modo de recuerdo. Junto a la caseta hay un pequeño museo que explica cosas sobre el muro y los pasos fronterizos. En la actualidad es más que nada una turistada. En el Checkpoint Charlie te encuentras unos actores que hacen de soldado americano y ruso con los que te puedes hacer una foto (a cambio de dinero, claro está).

Tras la Segunda Guerra Mundial, las potencias ganadoras se repartieron Berlín y el resto de Alemania también. La ciudad quedó dividida en cuatro partes: la francesa, la británica, la estadounidense y la rusa. En la zona estadounidense, británica y francesa se estableció la República Federal Alemana (RFA), mientras que en la Este, la de los rusos, se creó la República Democrática Alemana (RDA). En 1961, el bloque soviético decidió levantar lo que denominó Muro de Protección Antifascista. Con este muro, en realidad, lo que pretendían era evitar el éxodo de alemanes del Este hacia la zona occidental.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie

Por el Checkpoint Charlie intentaron huir muchos alemanes del Este. Algunas de estas huídas acabaron con la muerte de los que lo intentaron. Y es que en la zona Este de Berlín, se vivía peor, en condiciones más precarias y con mayor represión.

Nosotros no entramos en el Museo del Checkpoint Charlie, así que seguimos con el tour hacia la siguiente parada: la Topografía del Terror, un centro de documentación sobre el aparato del terror y represión del Nacionalsocialismo. Está construido sobre el antiguo Cuartel de la Gestapo. Junto a la Topografía del Terror queda en pie un trozo del Muro de Berlín.

Seguimos andando junto a edificios que también estuvieron en pie durante el Tercer Reich y que albergó a algunos ministerios de aquella época, como la Cancillería. También por la zona hay muchos bloques de vivienda que fueron construidos durante la época de dominio soviético.

También cerca de la Cancillería del Tercer Reich se ubicó el búnker de Hitler, dónde se supone que pasó sus últimas horas con vida y donde se suicidó. Nada queda del búnker, ni tan siquiera una placa conmemorativa avisando de dónde estaba, para evitar, según nos dijo la guía, que se convirtiera en punto de encuentro de neonazis. En la actualidad son unos jardines junto a los bloques de la época soviética.

En la zona en la que estuvo situada la RDA nos encontramos con semáforos como éste, con una peculiar figura conocida como Ampelmann que fue creada en 1961. Con la reunificación alemana estuvo a punto de desaparecer, pero ahora se ha convertido en todo un símbolo y hasta hay tiendas que venden productos con  el «hombrecillo del semáforo».

Semáforo de la zona oriental de Berlín

Semáforo de la zona oriental de Berlín

Muy cerca del búnker está el Monumento en Memoria de los Judíos Asesinados en Europa o más conocido como Monumento a las víctimas del Holocausto. Está formado por muchos bloques de piedra gris de diferentes tamaños y alturas. Según nos contó la guía, el autor del monumento no ha explicado exactamente qué son esos bloques y que lo ha dejado a la imaginación de cada uno. Lo más común es pensar que se trata de tumbas. A mí al menos es lo que me pareció: era como estar en medio de un cementerio.

El tour guiado acabó en la Pariserplatz, donde nos encontramos la Puerta de Brandenburgo, antigua puerta de la ciudad de Berlín. En esta plaza se ubican también algunas embajadas como la Estadounidense. Fue construida en el siglo XVIII durante el reinado de Federico Guillermo II de Prusia sobre una puerta anterior que estaba en la muralla. Y se hizo siguiendo el modelo de la puerta de acceso a la Acrópolis de Atenas.

La cuadriga que corona la puerta ha vivido su particular batalla. Y es que Napoleón se la llevó a Francia como trofeo de guerra. Poco después un general prusiano la trajo de vuelta. Con la llegada al poder de Hitler fue testigo de un desfile de antorchas de las SA y SS. Durante la división por el muro de Berlín, quedó en tierra de nadie. Y con la reunificación se convirtió en símbolo de la unión de las dos Alemanias.

Cuando acabó el tour ya eran casi las tres de la tarde y aunque en España es una hora perfecta para comer, como en el resto de Europa no lo es tanto,  temíamos no encontrar donde comer. Dado que nuestro siguiente objetivo era visitar el Múseo de Pérgamo, nos encaminamos hacia allí, mientras buscábamos dónde comer. Finalmente lo hicimos en un puesto que había en Unter den Linden. Comimos unas típicas currywurst (salchichas) con patatas.

Puerta de Brandenburgo

Puerta de Brandenburgo

Nosotros no somos muy de visitar museos, pero hay algunos que no nos gusta perdernos como por ejemple el Museo Egipcio en El Cairo o el Museo Británico en Londres. En esta ocasión, el que no queríamos perdernos era el Museo de Pérgamo (Pergamonmuseum), por la colección que contiene. Había visto fotos y me habían hablado de él, pero no imaginaba que pudiera ser tan impresionante.

El Pergamonmuseum es como tres museos en uno: cuenta con una parte que está dedicada a las Antigüedad, otra Oriente Próximo y una última de Arte Islámico. Entre los tesoros que alberga destaca el Altar de Pérgamo, la Puerta del Mercado de Mileto y la Puerta de Ishtar de Babilonia.

Altar de Pérgamo en el Pergamonmuseum

Altar de Pérgamo en el Pergamonmuseum

De todos ellos, el que sin duda impresiona más es el Altar de Pérgamo, aunque la Puerta de Ishtar tampoco se queda atrás y te preguntas cómo es posible que algo así de grande pueda estar metido en un museo. Pero es muy sencillo: y es que lo más curioso es que no se construyó el edificio primero y luego se metieron dentro estas obras, sino que se construyó el edificio alrededor de ellas. Si os gusta la Historia Antigua y la arqueología, no os podéis perder este museo porque es uno de los mejores que he visto.

Al salir del museo nos dirigimos sin demora a la Torre de la Televisión para poder ver la ciudad desde lo alto. Quedaba poco más de una hora para que se pusiera el sol y quería subir antes para poder hacer fotos aéreas con luz… Sin embargo, al llegar había bastante cola y tras casi tres cuartos de hora conseguimos subir. Con la Berlin Welcome Card hacen descuento en la torre.

Tras hacer las fotos de rigor y antes de bajar, nos tomamos algo en la cafetería para descansar, que había sido un día en el que habíamos andado sin parar por la ciudad.

Gastos del día

  • Tour guiado de Viva Berlín: 9 x 2 = 18 €
  • Agua pequeña en Fresco Espresso Bar, en Friedrichstrasse: 2,10 €
  • Imán en tienda en Friedrichstrasse: 3,50 €
  • Comida en puesto en Unter den Linden: 2 currywurst con patatas (5,50 € x 2), 1 warwurst (2,20 €), un mezzo mix (2,50 €) y una cerveza Erdinger (3 €) = 20 €
  • Museo de Pérgamo: 13 x 2 = 26 €
  • Subida a la Torre de Televisión: 9 € x 2 = 18 €
  • Sprite (2,50 €) + Cerveza Berliner (3,60 €) en la cafetería de la torre de la Televisión: 6,5 €
  • Cena en McDonald’s: 2 McMenús (10,18 €) + 1 McSundae (4,79 €): 14,97 €

Precios en 2012

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