Al volver del viaje a Budapest y Praga empezamos a mirar dónde podíamos ir con Iris en nuestras vacaciones de septiembre. Desde el viaje al Sudeste Asiático de 2011 no habíamos vuelto a hacer un viaje largo y lejos de España y la verdad es que teníamos mono. Como llevábamos años soñando con pisar la Gran Manzana nos pusimos a mirar vuelos para Nueva York. Y ya que íbamos a esta ciudad, ¿por qué no recorríamos la costa y veíamos algunos de los enclaves principales? Así que con los vuelos comprados, comenzaron los preparativos del viaje a la Costa Este de Estados Unidos .

Vuelos

Después de mirar durante días las diferentes aerolíneas y consultar en buscadores, en vista de que poco a poco iba subiendo, nos decimos a cogerlos con Air Europa ya que era la que nos salía más barata en vuelo directo. Había otras opciones más económicas en vuelos con escala, pero yendo con la enana, pensamos que sería demasiada paliza para ella.

El precio para los tres fue de 1200,66 € habiéndolos comprado dos meses antes de la salida para volar Madrid-JFK el 15 de septiembre y regresando el 29 de septiembre. Mirándolos con más tiempo es posible encontrarlos más baratos. El vuelo de la ida lo operó Air Europa y dejó bastante que desear, pero ya os lo contaré en el próximo post del viaje. Y la vuelta fue operada por Delta y fue mejor… aunque también hubo cosas que no nos convencieron, aunque creo que la culpa fue de Air Europa, pero ya lo contaré en el post correspondiente.

Nueva York

Nueva York

Cuando se vuela con bebés en vuelos trasoceánicos es posible, y entra en el precio, pedir una cuna en el avión. La verdad es lo mejor que se puede hacer porque en un vuelo tan largo, el peque al no pagar más que una pequeña parte del billete, debe ir en brazos con los padres y resulta muy pesado un viaje de tantas horas en brazos y en un espacio tan pequeño. En estos casos, la cuna es una liberación porque el bebé puede ir en ella más descansado y deja a los padres también más libres para comer, por ejemplo.

Documentación necesaria

Para viajar a Estados Unidos no se precisa visado porque España forma parte del Programa de Exención de visa, pero si que se necesita otro documento, la llamada Autorización ESTA. Sin ella, no es posible pisar suelo americano.

Rellenas con tus datos personales y del pasaporte, así como también contestas a un cuestionario, un tanto absurdo, la verdad sea dicha, sobre cosas como «si piensas atentar contra el presidente de Estados Unidos» o sobre cuáles son tus intenciones en el país.

Tras rellenarlo, pasas por caja… Cuesta 14 dólares por personas. La parte buena es que tiene una validez de dos años, así que si en ese tiempo tienes intención de volver a Estados Unidos, no hace falta volver a sacárselo. Iris también tuvo que pagar por la ESTA y el precio para bebés es el mismo que para los adultos.

Seguro médico

Cuando teníamos los vuelos decididos, pero no comprados, cogimos el seguro médico y de cancelación. Desde que tuvimos que cancelar el año pasado nuestro viaje a las Capitales Bálticas, ya no preparamos un viaje largo sin ese tipo de seguros. Nunca se sabe qué puede pasar al comprar las cosas con tanta antelación.

Nueva York

Nueva York

Además, para viajar a Estados Unidos es mejor llevar un seguro médico por si tienes que acudir a algún hospital, ya que allí la sanidad es algo prohibitiva. Una vez más (también en junio lo contratamos) hemos confiado en Mapfre… No sabemos si funciona bien o no porque no hemos tenido que usarlo.

Ruta

Una vez con los vuelos comprados, trazamos la ruta, gracias a la información recogida en foros, blogs, sobre todo el de Deambulando con Artabria, que en mayo hizo un viaje como el que queríamos hacer nosotros (¡¡muchas gracias por contestar a todas nuestras preguntas Artabria!). Haríamos lo que en las agencias de viaje se conoce como Triángulo del Este: Nueva York, Boston, Niagara Falls (entrando en Canadá), Washington y el condado de Lancaster. Nos habría gustado haber visitado también la zona de Finger Lakes, que al parecer, es muy bonita y merece la pena, pero nos faltaban días para cuadrarlo. Así como Filadelfia, que estaba incluida en el planning original, pero sobre la marcha, la descartamos por falta de tiempo.

Día 1: Vuelo Madrid a Nueva York
Día 2: Nueva York: Excursión de Alto y Bajo Manhattan
Día 3: Nueva York: Excursión de contrastes
Día 4: Nueva York
Día 5: Nueva York
Día 6: Nueva York
Día 7: Nueva York
Día 8: Conducimos a Boston y recorremos el Freedom Trial
Día 9: Conducimos de Boston a Seneca Falls
Día 10: Cruzamos la frontera con Canadá para descubrir Niágara Falls
Día 11: Vuelo a Washington
Día 12: Washington
Día 13: Lancaster
Día 14: Lancaster y regreso a Nueva York
Día 15: Visita por la mañana de Nueva York  y vuelo por la tarde a Madrid

Whasington

Whasington

Alojamiento

Lo más complicado de todo el viaje ha sido buscar alojamiento que cumpla las 3 B: Bueno, bonito… y sobre todo barato. Es increíble lo carísimos que son los hoteles en la Costa Este de Estados Unidos, aunque la ciudad que se lleva la palma es Nueva York. La verdad es que no teníamos ni idea de que los precios fueran taaaaaan altos hasta que nos pusimos a buscar hoteles. Y no estamos hablando de hotelazos, no. Nosotros nos conformamos con poquita cosa: nos vale con que sea céntrico o tenga buenas comunicaciones en transporte público y que esté limpio. Todos los hoteles los hemos reservado a través de Booking y sin ningún problema. Ya haremos un post hablando más en detalle de los hoteles.

  • Nueva York:

Es donde están más caros con diferencia. En Manhattan buscando alojamiento dos meses antes, es imposible encontrar algo por menos de 200 euros/la noche. Así que la opción fue alejarnos, con todo el dolor de mi corazón porque me habría encantado alojarme cerca de Times Square, y buscar en otras zonas. Tras mucho mirar y remirar, y por consejo de amigos que han estado (¡Gracias El Peregrino!), al final reservamos hotel en Brooklyn. También anduvimos mirando apartamentos, pero tampoco encontramos nada de nuestro gusto a un precio asequible (eran incluso más caros que algunos hoteles).

El hotel elegido fue el Comfort Inn Brooklyn con parada de metro a pocos pasos. El precio con desayuno incluido fue 1063 dólares para siete noches (unos 115 euros/noche). Escogimos este hotel para la primera semana que pasamos en la ciudad y también para la última noche en el país. A ese precio falta sumarle diferentes tasas que se aplican.

  • Boston

Junto con Nueva York, fue la ciudad más cara. También fue imposible encontrar un hotel por menos de 125 euros/noche. Nos decantamos por el Boston Hotel Buckminster. Y nos salió por: 179 dólares/noche (unos 136 euros), sin contar las tasas. Supuestamente incluía el desayuno pero no era cierto, sino que te daban un vale descuento por 5 dólares para su cafetería, pero los desayunos costaban de media 14 dólares por persona. Tiene parking pero de pago. Pero si estáis en la ciudad en domingo, en los parquímetros de la calle no hay que pagar. Nosotros aparcamos gratis justo en la puerta del hotel.

  • Niágara Falls

Aquí si que es posible encontrar alojamiento un poco más barato que en Estados Unidos. En un primer momento reservamos en el Hilton (mis padres habían estado un par de años antes y decían que era una pasada ver desde la habitación las cataratas), pero al final vimos una oferta para el Four Points by Sheraton Fallsview. que estaba al lado del Hilton, y decidimos cambiar la reserva. Nos salió por 99 dólares canadienses/la noche (unos 71 dólares), aparte tasas y el parking y sin desayuno. El parking nos costó 15 dólares/día (unos 11 euros) más tasas.

Carruaje Amish

Carruaje Amish

  • Washington

También en la capital del país es difícil encontrar algo por debajo de los 80 euros/noche. Tengo entendido que los precios pueden bajar ligeramente si te alojas en fin de semana, pero al ser una ciudad administrativa, no tiene mucha vida que digamos los fines de semana.

El hotel elegido fue el The Normandy Hotel. Pero diez días antes de partir, nos llamaron de Booking para decirnos que había habido un overbooking en ese hotel que habían reservado más habitaciones de las que tenía y que si no nos parecía mal nos cambiaban la reserva a otro hotel de la cadena de superior categoría: The Savoy Suites Hotel. La verdad es que tenía buena pinta y nos mantenían el precio aunque era más caro que el otro. Además, estaba más cerca de las cosas a visitar. Nos salió a 218 dólares las dos noches (unos 83 euros/noche), aparte tasas.

  • Lancaster

Al principio teníamos intención de alojarnos en Filadelfia, pero al empezar a preparar el viaje, leímos en varios blogs que el Condado de Lancaster merecía mucho más la pena y decidimos cambiar de hotel y alojarnos en esta zona. Además, el precio era más barato que en Filadelfia… Así que dicho y hecho. Nos alojamos en Olde Amish Inn, en la localidad de Ronks. El precio: 79 dólares/noche (unos 60 euros/noche) con desayuno y parking incluido, pero tasas aparte.

Alquiler de coche

Para movernos entre las ciudades, decidimos alquilar coche. Miramos con muchas compañías y al final nos salía más barata con Hertz, porque además nos hacían descuento por ser clientes de la Mutua Madrileña. Así que si alguno tiene un coche asegurado en esa compañía y quiere alquilar coche, que pregunte por los descuentos por ser de la Mutua. Es un 10% de descuento.

Pero la verdad es que lo barato nos ha salido caro y hemos quedado muy pero que muy descontentos con esta compañía. Tan descontentos hemos quedado que se merecen un post aparte en el que os contaremos con todo detalle por qué no alquilar con esta empresa. Nosotros por lo menos no lo volveremos a hacer.

cataratas del Niágara

cataratas del Niágara

Como eran muchos los kilómetros a recorrer, sobre todo por Iris, decidimos que no toda la ruta la haríamos en coche, aunque esto supuso que se encareciera ligeramente los alquileres. Cogimos el coche para hacer Nueva York-Boston-Niágara Falls-Buffalo. En Buffalo dejamos el coche y cogimos un vuelo a Washington. Tras pasar dos días aquí, volvimos a alquilar otro coche para recorrer Lancaster y volver a Nueva York.

Digo que se encareció el alquiler porque al recoger y dejar el coche en diferentes oficinas, sube el precio porque te cobran lo que se denomina one way. Además, al ir con Iris, alquilamos también sillita infantil, que también encarece el precio.

En el primer trayecto: Nueva York – Buffalo el precio era de 256,42 dólares (unos 194,56 euros) con el seguro básico y la sillita infantil incluida, mientras que en el segundo trayecto Washington – Nueva York iba a costar 178,22 dólares (unos 135,24 euros), y digo iba a costar eso pero luego pagamos más porque estos de Hertz nos la jugaron con el tamaño del coche, pero es digno de un post en el que os contaremos con detalle por qué no volveremos nunca a alquilar con Hertz.

En ambos casos, contratamos en la oficina de recogida seguros de asistencia en carretera por si teníamos un percance, pero ya os avanzamos, que no sirvió de nada pagar el sobrecoste del seguro.

Carné de conducir

Para conducir en Estados Unidos se necesita el carné de conducir internacional. Para conseguirlo es muy sencillo: tan solo hay que acudir a la Jefatura Provincial o Local de Tráfico con el permiso en vigor, una fotografía reciente, el DNI y la solicitud. Te lo hacen en el momento, previo pago de 9,60 euros y tiene validez por un año. Puede ir otra persona en el lugar del interesado a hacer el trámite. Nosotros nos lo sacamos los dos, aunque cuando se alquila el coche si se quiere que haya dos conductores hay que pagar un suplemento.

Visitas y excursiones

Nosotros optamos por hacer dos excursiones en Nueva York: Alto y Bajo Manhattan (55 dólares por persona – unos 40 euros) y Contrastes (65 dólares por persona – unos 48 euros) y las hicimos con Gerardo y su empresa Veanytours, que es ya toda una institución en esa ciudad. Antes de ir contactamos con él y respondió muy amablemente y muy rápido a todos nuestros correos. Para los traslados del aeropuerto de JFK a la ciudad, también contratamos los servicios de la empresa de Gerardo. La verdad es que fue todo un acierto. Pero ya os contaremos también más detenidamente sobre estas excursiones más adelante.
Para visitar la Gran Manzana, la Oficina de Turismo de Nueva York nos facilitó dos CityPASS, que incluyen la visita a seis monumentos de la ciudad y que tiene un precio de 106 dólares por adulto (unos 78 euros). Nos quedamos con ganas de subir a la corona de la Estatua de la Libertad y entrar en la Reserva Federal, pero hay que hacerlo con bastante antelación. Nada más tener los vuelos quisimos reservar para ir a estos sitios y ya no quedaban entradas para los días que estábamos.
Puente cubierto en el condado de Lancaster

Puente cubierto en el condado de Lancaster

En Niágara nos pusimos en contacto con Turismo de Niágara que nos proporcionó información para sacar provecho de nuestra estancia en la ciudad de las cataratas. Allí utilizamos la Adventure Pass que por 46,95 dólares canadienses (unos 33 euros) te permite montar en el barco The maid of the mist, explorar los túneles de Behind the falls, pasear al lado de los rápidos White Water Walk y disfrutar de la experiencia de ver el origen de las cataratas en 4D en Niagara’s Fury. También subimos a la Skylon Tower para ver desde lo alto las cataratas y disfrutamos de las vistas de las cataratas desde las alturas gracias a un paseo en helicóptero que tiene un precio de 268 dólares canadienses (unos 192 euros).

En Washington reservamos con antelación las visitas al Capitolio y al Pentágono. En ambos casos son gratuitas y se hacen mediante visita guiada, pero se requiere hacer la reserva con algunas semanas de antelación, aunque no se necesita tanto tiempo como con la Estatua de la Libertad y la Reserva Federal.

Para preparar nuestras visitas en el Condado de Lancaster nos pusimos en contacto con el Centro de Visitantes de Lancaster County. Nos enviaron a casa información para nuestro viaje y también nos facilitaron entradas para visitar la Hans Herr House Museum, para montar en el tren antiguo Strasburg Rail Road que recorre parte de Lancaster y para degustar comida amish en Plain and Fancy Farm. También tuvimos oportunidad de degustar el riquísimo bufé de Miller’s, también en la zona.

Con todo esto, ya solo nos quedaba disfrutar del viaje. 

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