Una de las posibles excursiones que se pueden hacer desde Múnich es pasar un día en Salzburgo, en Austria. Hay trenes directos que conectan la capital bávara con la ciudad austriaca. Nuestra idea inicial no era pasar el día en Salzburgo (Austria), sino llegar a Berchtesgaden para ir al llamado «Nido de Águilas», una especie de chalet que le regalaron a Hitler en los Alpes Bávaros que serviría como sitio de recreo o retiro o donde incluso recibió a altos mandatarios.

A mí me llamaba más la atención visitar Salzburgo, pero dado que el día anterior habíamos estado en los castillos del Rey Loco porque me gustaba a mí, Gus que está muy interesado en la Historia de la Segunda Guerra Mundial, pues hoy tocaba darle gusto a él. Al parecer queda poco del «Nido de Águilas» porque ha sido reconvertido en un restaurante. Lo que hay próximo es un Centro de Documentación sobre los horrores del nacismo. Pero aún así a Gus le hacía ilusión ir. Para ir hasta allí, una vez más cogimos el Bayern Ticket. Hay dos maneras de ir: una llegando en tren hasta Salzburgo (el Bayern Ticket vale perfectamente para llegar hasta Salzburgo) y allí coger el autobús 840 que lleva hasta Berchtesgaden. Y otra es yendo también en tren, pero haciendo transbordo en Freilassing, donde se coge un tren que no pertenece a los ferrocarriles alemanes llamado Berchtesgadener Land Bahn. Con ambas opciones se tarda casi 3 horas en llegar.

Nosotros optamos por ir por Salzburgo porque el primer tren que podíamos coger era el que salía a hacia la ciudad austriaca y lo hacía a las 9.27 horas de la estación central de Munich. Sobre las 11.00 horas llegamos a Austria. Al salir de la estación estuvimos buscando el autobús en cuestión, pero por más que miramos y remiramos en las paradas aledañas, en ninguna de ellas paraba el 840. Preguntamos en información de la estación y nos indicaron que la parada estaba a la vuelta… Pero ni por esas dimos con ella… Cansados de buscar la puñetera parada, Gus dijo que ya que estábamos en Salzburgo y dado que a mí me atraía más visitar esa ciudad, que dejáramos de buscar el autobús y que dedicáramos el día a visitar la ciudad que vio nacer a Mozart y así hicimos.

Calle de Salzburgo

Calle de Salzburgo

Primero pasamos por la Oficina de Turismo que está donde la estación de tren para hacernos con un mapa  y que nos explicaran qué ver. Casualmente había una chica española en la oficina trabajando que nos explicó muy bien qué visitar en un día en la ciudad. Para llegar al casco histórico se puede hacer andando (son unos 20 minutos de paseo) o en autobús (que no entra en la Bayern Ticket). Nosotros optamos por ir andando. Si a la vuelta estábamos cansados, ya cogeríamos el autobús. No tiene pérdida porque hay que prácticamente todo recto por la avenida Rainerstrasse hasta llegar al puente Staatsbrücke.

De camino al centro, hay varios monumentos que se pueden visitar (aunque nosotros no entramos y nos dedicamos solo a callejear y disfrutar del paseo porque hacía muy buen día): el Palacio y Jardines Mirabell, el Museo Barroco y la Vivienda de la Familia Mozart.

Una vez en el casco histórico también nos dedicamos a callejear. Esta zona es toda peatonal. Pasamos por el Rathaus (ayuntamiento), por la Casa Natal de Mozart (se puede visitar, aunque no recuerdo el precio de la entrada, pero nosotros no entramos), la iglesia de San Blasius, el Abrevadero de Caballos… Y aquí decidimos hacer una paradita para comer unos bocadillos que llevábamos.

Casa natal de Mozart

Tras la parada, seguimos nuestro recorrido hacia la Colegiata (a la que no entramos porque estaba cerrada) hasta llegar a la Residenz Platz. Desde que entramos en el casco antiguo empezamos a ver a mucha gente vestida con el traje tradicional bávaro… Y al llegar a la Residenz Platz, vimos que ese día debía de ser festivo o algo así porque había montada como una pequeña feria con atracciones para los niños y puestecillos con dulces y alimentos típicos de la región de Bavaria.

En la Residenz Platz, nos encontramos la Residenz (que en la actualidad es una galería de pinturas) y el Museo de la ciudad de Salzburgo, a los que tampoco entramos. Al disponer de solo unas horas en la ciudad, preferimos pasear y conocer la ciudad por dentro. En donde si entramos fue en la Catedral para echar un vistazo rápido. En ella se encuentra la pila bautismal donde fue bautizado Mozart, su más ilustre vecino. De allí seguimos hasta la iglesia de San Pedro y sus catacumbas.

Donde si queríamos entrar era en la Fortaleza de Hohensalzburg que se encontraba en lo alto de la ciudad. Al salir de la iglesia de San Pedro, hay un funicular que te lleva hasta la fortaleza. En la estación del funicular se compran también las entradas para la fortaleza.

La Fortaleza de Hohensalzburg fue construida en el siglo XI, aunque fue ampliada en los sucesivos siglos. Durante mucho tiempo la fortaleza sirvió como residencia de los arzobispos y de los príncipes-arzobispos de Salzburgo, aunque también se usó como cárcel y como cuartel.

Fortaleza Hohensalzburg

Fortaleza Hohensalzburg

La visita a la fortaleza se hace en dos partes: una con visita guiada por el interior del edificio (entras en grupo con una audioguía y un guía) y otra por libre por el exterior. Aunque la visita no está mal y es bastante interesante, lo mejor son, sin duda, las vistas que se tienen de la ciudad de Salzburgo desde su mirador.

Tras la visita a la fortaleza, decidimos poner rumbo de nuevo hacia la estación de tren para intentar coger el que salia a las 17.02 horas (hay trenes entre Salzburgo y Munich cada hora) para evitar que nos sucediera como el día anterior en Füssen que por poco no podemos volver a Munich. Para volver a la estación cogimos el autobús al salir del casco antiguo. Al llegar a Munich, decidimos cenar. En esta ocasión lo hicimos en el restaurante Restkeller, en Marienplatz… Muy bonito el sitio, pero si eres de comer, no es tu restaurante, salvo que estés dispuesto a dejarte la pasta. Yo quedé satisfecha con la cena, pero no así Gus que le pareció poca cosa. Además, los precios son un poco más altos que en otros sitios. Así que al salir del restaurante, volvió a recenar Gus en un kebab. Tras la cena, nos recogimos.

Salzburgo desde la fortaleza

Salzburgo desde la fortaleza

Gastos del día

  • Bayern Ticket para 2: 26 €
  • Botella de agua grande y cerveza en supermercado Eurospar en centro comercial junto a la estación de tren de Salzburgo: 0,65 + 0,99 = 1,64 €.
  • Chocolatinas en un puestecillo: 3,50 €
  • Imán de la ciudad en tienda: 5 €
  • Entradas a la fortaleza y subida en el funicular: 11 x 2 = 22 €
  • Autobús a la estación de tren: 2,30 x 2 = 4,60 €
  • Cena en Restkeller en Marientplatz en Munich: Wollwürts (9,90€) + salchichas Nürenberg (12,70€) + 1 cerveza franziskaner (3,55 €) + una botella pequeña de agua (4,35 €) + 2 prezers (1,30 x 2 = 2,60 €): 33,10 €
  • Kebab + cerveza en un restaurante kebab próximo a Marienplatz: 6,55 €

Total: 102,39 €

Más fotos de este y otros viajes en Flickr y vídeos en Youtube
¿Aún no eres fan de nuestra página en Facebook? ¿A qué esperas?

Pin It on Pinterest