En nuestro viaje por Croacia, decidimos hacer una excursión de un día con nuestro coche a Kotor, en Montenegro, porque la frontera con el país vecino está a pocos kilómetros de Dubrovnik. Así, descubrimos una ciudad medieval encantadora y nos dejó con ganas de descubrir más de Montenegro.

Excursión a Kotor desde Dubrovnik

Nos ponemos en marcha temprano en la mañana porque aunque Kotor está cerca de donde estamos alojados en las proximidades de Dubrovnik -Cavtat-, hay que pasar la frontera y el control fronterizo puede ser lento, ya que Montenegro no pertenece a la Unión Europea.

Pasar la frontera

No te olvides el pasaporte, porque al contrario que Croacia, para pasar la frontera lo necesitarás. También ten a mano los documentos del coche que alquiles, así como el permiso de conducir internacional.

El paso de Croacia a Montenegro fue sencillo y ágil y apenas tardamos nada en pasarlo. No así, a la vuelta. El control para regresar de Montenegro a Croacia es mucho más pesado. Al menos, así lo fue en nuestro caso, pues estuvimos retenidos haciendo cola una hora. El control es mucho más exhaustivo y estuvieron mirando más detenidamente toda la documentación.

Por lo que he leído en otros blogs es bastante habitual que la vuelta a Croacia sea mucho más pesada que la salida.

Cómo llegar a Kotor

Hay dos formas de llegar a Kotor desde Dubrovnik. Una opción es ir por tierra, rodeando la bahía de Kotor, y otra es ir una parte por tierra, y otra atajar con ferry atravesando la bahía en cuestión.

A la ida hicimos el trayecto todo por tierra para disfrutar de la carretera y las vistas de la bahía. Es muy bonita, pero muy sinuosa. El trayecto así desde Dubrovnik es de una hora y media o dos horas, en función de las posibles paradas que seguro que harás porque la zona es preciosa.

A la vuelta para atajar, cogimos el ferry que realiza el trayecto Kamenari-Lepetane en pocos minutos, porque en realidad el paseo es muy corto. Al parecer, los ferries funcionan las 24 horas del día y pasan más o menos cada 12-15 minutos.

Es recomendable hacer al menos un trayecto todo por tierra para disfrutar de las vistas de la bahía.

Qué ver en Kotor

Kotor es Ciudad Patrimonio de la Humanidad. Así que con ese galardón, seguro que merecería mucho la pena. Con lo que no contábamos es que es ciudad también donde paran cruceros, y como ciudad de cruceristas, cuando la visitamos nosotros a finales de junio, estaba repleta de gente por todas partes.

También con lo que no contábamos es con lo difícil que pueda resultar aparcar cerca de la ciudada amuralllada. Después de dar muchas vueltas conseguimos sitio cerca a la Puerta del Mar y lo mejor de todo, sin tener que pagar ni un euro. Por cierto, aunque Montenegro no es país que esté en la zona euro, utilizan esta moneda de manera oficial.

Kotor está rodeada por una muralla de unos 4 kilómetros, que tienen una antigüedad de incluso dos mil años, y con tres puertas de entrada: la del Mar, que es la más céntrica y principal, la del Río y la Gurdie. Justo antes de atravesar la Puerta del Mar hay una oficina de turismo, donde pueden darte un mapa… Y no sé si fue cosa del día que estuvimos nosotros, pero tampoco esperes que te den mucha más información.

Gran parte de los edificios de la ciudad son de estilo veneciano, pues de hecho, la ciudad estuvo bajo dominio de la República Veneciana durante algo más de trescientos años entre los siglos XV y XVIII. El interior de Kotor no es demasiado grande. Lo más aconsejable es dejarse llevar y deambular por sus callejuelas.

Nada más atravesar la Puerta del Mar, nos encontramos con la plaza Oruzja, donde podemos ver el Palacio del Duque y la Torre del Reloj. Es una de las plazas más concurridas de la ciudad.

Torre del reloj de Kotor

Torre del reloj de Kotor

Seguimos andando y vemos algún palacio que otro de camino hacia la plaza donde está la Catedral de San Trifón, que está dedicada al patrón de la ciudad. Y que como curiosidad, tiene dos torres desiguales, porque una está inacabada porque se quedaron sin fondos. Se trata de una las iglesias más antiguas de Montenegro y también uno de los templos católicos del país. También en esta plaza está el Palacio Dago y el Ayuntamiento.

Entramos en la catedral a visitarla. Cobran entrada por verla por dentro, aunque solo es un euro. Los menores e 4 años no pagan entrada.

Catedral de San Trifón

Catedral de San Trifón

Tras la visita, vamos a comer. Para ello elegimos uno de los restaurantes de la misma plaza, que tiene wifi gratis… Nosotros visitamos la ciudad en junio de 2015, cuando todavía existían los gastos de roaming al salir por Europa.

Después de comer, seguimos callejeando por la ciudad y nos dirigimos hacia la Plaza de San Lucas donde nos encontramos dos templos religiosos importantes: la iglesia de San Nicolás y la iglesia de San Lucas.

San Nicolás es el templo ortodoxo más importante de Kotor. Data de principios del siglo XX y es de estilo neobizantino, y que está decorada con una enorme bandera de la Iglesia Ortodoxa Serbia.

San Nicolás

San Nicolás

A pocos pasos, en la misma plaza nos encontramos con la iglesia de San Lucas, del siglo XII, de estilo románico y bizantino. Inicialmente se construyó como iglesia católica, pero desde el siglo XVII es ortodoxa.

A lo largo de toda la ciudad hay varios bonitos palacios, como el Palacio Grgurina, que en la actualidad alberga el Museo Marítimo, pero no entramos a verlo.

Además de callejear y ver las bonitas iglesias y palacios de Kotor, también destaca su muralla y las vistas que hay desde lo alto, donde se encuentra la Fortaleza San Juan y que está a 200 metros del nivel del mar. Antes de llegar hasta la fortaleza se encuentra la Iglesia de Nuestra Señora de la Salud. 

Iglesia de San Lucas

Iglesia de San Lucas

Al parecer, merecen muchísimo las vistas desde lo alto, pero según nuestro amigo Víctor de Mi patria son mis zapatos, se necesita una muy buena forma física. Nosotros, además, como viajábamos con una niña de dos años y medio, no nos pareció lo más adecuado y descartamos subir.

Fortaleza de San Juan

Fortaleza de San Juan

Alrededores de Kotor

Una vez vista Kotor, antes de regresar a Croacia, decidimos ir a darnos un bañito a Budva, que es muy popular por sus bonitas playas y su ambiente nocturno. Es algo así como la Ibiza montenegrina… Aparcamos en un parking público junto a la playa y fuimos directos a bañarnos, pero nos llevamos un buen chasco, porque está lleno de tumbonas de bares y restaurantes y no hay sitio donde poner la toalla sin pagar. Así que nos dimos un baño rápido y sin esperar a secarnos, nos volvimos al coche.

Sveti Stefan

Sveti Stefan

Desde la playa de Budva se veía Sveti Stefan, un lugar muy turístico a 8 km. Se trata de un pequeño pueblo pesquero, que ahora se ha convertido en centro hotelero de lujo… Al parecer uno de los más lujosos y exclusivos de Montenegro.

Hay muchos rincones más que se pueden descubrir en esta zona de Montenegro, cercana a Croacia. Si te sobra tiempo y quieres ver más, no te pierdas el post de mi amiga Helena de Mi maleta y yo que también estuvieron en la misma época que nosotros en Croacia y se acercó a Kotor en una excursión de un día desde Dubrovnik.

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