Una de las posibles visitas que se pueden hacer desde Chiang Mai es hacer una excursión a Chiang Rai para descubrir el llamado Triángulo de Oro.

DÍA 19

Hoy era el día que teníamos contratada una excursión para ir y volver en el día a Chiang Rai. Habían quedado los de la agencia en venir a buscarnos a las 8.00 horas, pero eran ya más de las 8.30 horas y allí no venía nadie, y cuando empezábamos a ponernos nerviosos llegó nuestra guía pidiendo disculpas por el retraso. El tiempo parecía que nos iba a dar una tregua, pero Chiang Rai quedaba a más de 250 kilómetros y allí a saber cómo estaría.

El viaje fue como las excursiones en Vietnam: una minibus con distancia entre asientos aptas para los asiáticos y carreteras en mal estado que hace que vayas dando tumbos en tu asiento. Antes de llegar a Chiang Rai, hicimos una parada para estirar las piernas y ver en Hot Spring, que es un sitio donde hay una especie de fuentes de aguas termales calientes. En estas aguas, varias señoras cuecen huevos que luego venden a los turistas. Al parecer, en algunas hot springs de la zona se puede uno incluso bañar, pero en las que vimos nosotros, no.

Tras el descanso continuamos hacia Chiang Rai… Más de cuatro horas después llegamos al primer punto de la parada: el Wat Rong Khun o más conocido como templo blanco. La verdad es que es un templo impresionante por varias razones, pero sobre todo por su color: es todo blanco. Es un templo bastante moderno que empezó a construirse en los años 90, aunque aún en día sigue el proceso de construcción.

Otra de sus peculiaridades es que en uno de los fosos hay cientos de manos como saliendo de la tierra… También otra curiosidad es que de un árbol penden unas cabezas… Que ¿Qué significan esas cabezas? Pues la verdad es que ni idea… Pero desde luego es un poco tétrico. También es bastante peculiar su baño: es como un templo de color todo dorado por fuera.

Pero lo más curioso está en su interior…, en el que no se pueden hacer fotos (aunque de estrangis hice un par de fotillos, porque ya sabéis que me va el peligro). ¿Y qué es lo hace tan curioso? Pues al creador de tal templo o se le fue la cabeza o es que es un flipado de películas norteamericanas del tipo Matrix, Batman, Kung Fu Panda, La Guerra de las Galaxias… Porque resulta que tiene unos murales pintados con personajes de estas películas. ¡La verdad es que llama poderosamente la atención encontrarse con esos dibujos dentro de un templo budista!

De allí seguimos nuestro camino hasta donde está el llamado Triángulo de Oro. En esta zona, el río Mekong haciendo de frontera, une a Tailandia, Laos y Myanmar. Antiguamente esta zona era conocida por sus plantaciones de opio, de las que vivían las poblaciones y etnias del Triángulo de Oro. Con el tiempo, la producción y la comercialización del opio fue prohibida, y ahora es simplemente una zona turística a la que acuden los viajeros por su pasado.

En la excursión no estaba incluido el viaje en barco hasta la orilla de Laos. Pero todos los que íbamos en el bus decidimos realizar la visita, porque en la zona del embarcadero no había gran cosa que hacer y aunque fuera de manera testimonial, nos apetecía pisar tierra de Laos durante unos minutos.

En Laos nos dejaron tiempo libre una hora. Junto al embarcadero hay un mercado con muchos bolsos, camisetas, maletas falsificadas… Según compañeras de viaje, los bolsos tenían un precio inferior a Tailandia… Quisimos comprar algún bolso para llevar de regalo a la familia, pero las negociaciones fueron difíciles y finalmente nos quedamos sin ellos.

De vuelta a tierra tailandesa, nos llevaron de nuevo a la frontera terrestre con Myanmar para hacernos las típicas fotos. Allí junto a la frontera también había un mercado, pero la verdad es que las cosillas que había por allí eran algo cutres.

Antes de regresar a Chiang Mai fuimos a ver algunas tribus y etnias de la zona. En el precio estaba incluida la visita a la etnia Akha, que son originarios del Tíbet y se caracterizan por tener los dientes negros porque les gusta mascar una planta que tiñe los dientes. Además, ellos lo consideran muy atractivo. También visitamos otra etnia, pero no recuerdo su nombre.

Asimismo había la posibilidad de visitar a las mujeres jirafa, pero pagando un suplemento. Como nosotros ya las habíamos visto en Chiang Mai, pasamos de ello.

La vuelta a Chiang Mai se hizo bastante pesado porque tan solo paramos una vez brevemente y tardamos más de tres horas. Para cenar, volvimos a elegir el Riverside, donde nos comimos unas pizzas.

Antes de subir a la habitación del hotel, necesitábamos imprimir las tarjetas de embarque para el día siguiente que nos íbamos a Phuket con Air Asia (compañía de bajo coste asiática) y lo hicimos en el hotel. Como imprimimos cuatro hojas, la navegación por internet, que es de pago, nos la dieron gratis.

Gastos del día
  • Entrar en los baños en Hot Spring: 3 x 2 = 6 baths
  • Excursión a Chiang Rai: 800 x 2 = 1.600 baths
  • Barco a Laos: 300 x 2 = 600 baths
  • Entrada en Laos: 20 x 2= 40 baths
  • Imprimir cuatro hojas con las tarjetas de embarque en el hotel: 40 baths
  • Cena en el Riverside: no tengo apuntado lo que nos costó

Total: 2.286 baths (uns 58,5 euros)

Más fotos en Flickr y vídeos en Youtube
 

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