Finalizamos nuestra pequeña incursión en Canadá para ver las cataratas del Niágara y continuamos el viaje por la Costa Este de Estados Unidos para dirigirnos a la capital del país: Washington, a donde llegamos tras un breve vuelo de casi una hora. La primera tarde en la ciudad la dedicaríamos a visitar el Cementerio Nacional de Arlington.

DÍA 11

Aunque nuestro vuelo no salía hasta mediodía de Buffalo, en Estados Unidos, decidimos salir temprano de Niagara Falls no fuera que tuviéramos de nuevo algún problema con el coche de alquiler. A las 8.00 horas pusimos rumbo al aeropuerto. Dadas las largas distancias y al viajar con la bebé, decidimos que de Niagara Falls a Washington lo haríamos en avión.

Pasamos la frontera sin problemas, pillamos algo de atasco llegando a Buffalo, que es donde está el aeropuerto más próximo a las famosas cataratas, y llegamos al aeropuerto sin ninguna incidencia. El vuelo fue puntual. Lo único destacable es que US Airways no facilita ningún tipo de cinturón de seguridad para la peque. En otras compañías, cuando se viaja con un bebé te dan un cinturón que va atado al pequeño y al cinturón de la persona que lo porte.
Cómo ir del aeropuerto internacional de Dulles al centro de la ciudad
Nuestro avión aterrizó en Dulles, el aeropuerto internacional de Washington. Al llegar, estuvimos valorando las diferentes opciones para trasladarnos al alojamiento que había:
  • En metro, aunque era lo más barato, nos parecía muy rollo al ir cargados con el equipaje y el carrito.
  • En minibuses que hacen los trayectos al centro, que es la siguiente opción más barata, nos dijeron al vernos con la peque que no tenían sillitas de bebé y que no podían trasladarnos.
  • Así que solo nos quedó el taxi pero que aunque tampoco tenía silla infantil, nos comentaron que no habría problema. El trayecto fue corto porque el aeropuerto está bastante cerca. En unos 10-15 minutos estábamos ya en nuestro hotel.

Tras dejar las maletas en el hotel, comimos algo rápido en el Subway de enfrente y nos fuimos a visitar una de los «must see» de Washington: el Cementerio de Arlington.

El Cementerio Nacional de Arlington

El Cementerio Nacional de Arlington está algo alejado del centro de la ciudad. De hecho, no se ubica en Washington, sino en Arligton, en el estado de Virginia, como su propio nombre indica. Se trata de un cementerio militar de 624 hectáreas que se estableció durante la Guerra de Secesión, en unos terrenos cercanos al río Potomac y muy próximo a El Pentágono.
El Cementerio Nacional de Arlington

El Cementerio Nacional de Arlington

En este cementerio hay más de 250.000 tumbas de soldados caídos en conflictos así como veteranos de todas las guerras, desde la Guerra de Independencia de los Estados Unidos hasta las acciones militares en Afganistán e Irak, pasando por las de Vietnam y Corea.Aquí se puede ver la típica imagen que tenemos todos de un cementerio estadounidense que suele aparecer en las películas con sus miles de tumbas con lápidas blancas que dan la sensación de ser fichas de ajedrez alineadas y dispuestas para ser derrumbadas. Llama la atención que muchas tumbas tienen un símbolo que muestra la religión que profesaba la persona que está ahí enterrada.

¿Cómo llegar y qué precio tiene?

Nosotros llegamos en metro. La línea que lleva hasta allí es la azul y la parada es la de Arlington Cementery. Es posible también ir andando. De hecho, la vuelta a Washingont la hicimos a pie.
El Pentágono visto desde el Cementerio Nacional de Arlington

El Pentágono visto desde el Cementerio Nacional de Arlington

La entrada es gratuita y se puede recorrer andando, aunque es bastante grande. Si no quieres andar, hay un autobús que recorre los enclaves principales entre las 8.30 y las 16.30 horas y que cuesta 9 $ los adultos y 4,74$ los menores entre 3 y 11 años. También hay visitas guiadas por la mañana pero desconozco los precios.
El horario es de 8.00 a 19.00 horas del 1 de abril hasta la última semana de septiembre y de 8.00 a 17.00 el resto del año.
Como es tan grande el cementerio, lo más recomendable es que al llegar, se pida un mapa en el Centro de Visitantes, para poder orientarte y saber dónde están las principales tumbas y monumentos a visitar.

¿Qué visitar en el Cementerio de Arlington?

  • La Tumba del presidente Jonh F. Kennedy con la llama eterna. Junto al presidente, están también enterrados sus hijos y su mujer. Cerca también se encuentra la tumba de su hermano Robert F. Kennedy.
El Cementerio Nacional de Arlington

El Cementerio Nacional de Arlington

  • Vista de El Pentágono. Muy cerca de la tumba de JFK en dirección hacia la tumba del Soldado Desconocido hay unas pequeñas escaleras que tras subirlas, podrás ver a lo lejos el Pentágono.
  • La Tumba del Soldado Desconocido, donde los 365 días del año hay alguien haciendo guardia y donde cada media hora del 1 de abril al 30 de septiembre (el resto del año es cada hora) se hace un pequeño y solemne cambio de guardia. En cada cambio de guardia, el silencio es sepulcral. Merece la pena quedarse a verlo.
  • Detrás de esta tumba hay un anfiteatro donde al parecer suelen hacer homenajes.
  • Hay diferentes memoriales que ver: el monumento para el transbordador espacial Challenger y el del Columbia, el Memorial de la Guerra del Golfo Pérsico, el Iwo Jima Memorial (que se encuentra por fuera del cementerio) o el de las víctimas del 11-S en el Pentágono.
Cambio de guardia en el Cementerio Nacional de Arlington

Cambio de guardia en el Cementerio Nacional de Arlington

Tras recorrer con calma el cementerio, regresamos andando a Washington. Hacía muy buena tarde y decidimos pasear tranquilamente. De camino al hotel, estuvimos haciendo unas fotillos al Monumento a George Washington que comenzaba a iluminarse al caer el sol. Finalmente decidimos cenar cerca del  hotel, en el único restaurante que encontramos en el camino de vuelta y que resultó todo un acierto por buen precio y buena comida.

Más fotos de nuestros viajes en Flickr y en Instagram

¿Aún no eres fan de nuestra página en Facebook?

¿Y no nos sigues en Google +?

¿A qué esperas?

Pin It on Pinterest