Este era el día en el que recorreríamos Josefov o Barrio Judío y sus seis sinagogas, una de las zonas fundamentales y más turísticas de Praga. Comenzamos el día volviendo a la Ciudad del Castillo para terminar de ver lo que nos quedó pendiente el día anterior como la Basílica de San Jorge. Luego visitaríamos el Loreto de Praga, uno de los centros de peregrinación más importantes de la ciudad.

DÍA 7

El día había amanecido un poco gris y con un descenso de las temperaturas… El cielo hacía presagiar que habría lluvias. Un viaje más no nos librábamos del agua (casi todos nuestros viajes han estado pasados por agua). En primer lugar nos dirigimos a la Ciudad del Castillo. Fuimos andando pasando una vez más por la Plaza de la Ciudad Vieja, atravesando el puente de Carlos IV para coger el tranvía número 22 en la plaza de la Ciudad Pequeña.

La Ciudad del Castillo

La Basílica de San Jorge era una de las cosas que nos quedaban por ver. Y la verdad es que fue, junto con el Callejón Dorado que vimos el día anterior, una de las cosas que más nos gustó de la Ciudad del Castillo. Se trata de una pequeña basílica muy mona que data del año 920. Es la iglesia más antigua que se conserva en el Castillo de Praga, aunque su fachada es barroca, del siglo XVII. El edificio sirve en la actualidad como sala de conciertos y es por eso que el día anterior cerró antes de su hora porque había un concierto esa tarde-noche.

Basílica de San Jorge

Basílica de San Jorge

También nos quedaba por visitar la Torre Daliborka, que fue cárcel de la gente de la nobleza al principio, y luego para todo el mundo.

Tras terminar con el Castillo de Praga nos dirigimos al Loreto, que se encuentra a pocos pasos. Se trata de uno de los lugares de peregrinación más importantes de la República Checa. Cuando nos dirigíamos hacia allí empezó a chispear.

Loreto de Praga

El Loreto de Praga es un recinto religioso que data del siglo XVII. No se pueden hacer fotos en su interior, salvo que pagues una especie de entrada para la cámara, que casi resulta más caro que la entrada misma al recinto. He de reconocer que como me gusta el peligro, me arriesgué a no sacar el pase para la cámara y a hacer fotos de ‘estrangis’.

Loreto de Praga

Loreto de Praga

Esta iglesia cuenta con varias cosas a visitar: en el centro está la Casa de la Virgen María -que se supone que es una réplica de la casa donde tuvo lugar la Anunciación de la Virgen-, la Iglesia de la Natividad y el Tesoro -que alberga objetos litúrgicos-. Nosotros al Tesoro no entramos porque había que subir una planta, e íbamos con el carro de la peque y no nos apetecía mucho que digamos subir las escaleras. La verdad es que una vez visto, es algo bastante prescindible. En Praga hay muchas cosas más interesantes que visitar, la verdad.

Al salir del Loreto estaba lloviendo más fuerte. Y como era la hora de comer, fuimos a buscar un restaurante que había leído en blogs y foros que era recomendable: el Ferdinand, que se encuentra en la Ciudad Pequeña o Malà Straná, enfrente de la iglesia donde está el Niño Jesús de Praga. La verdad es que nos encantó el restaurante. Comimos muy bien y a buen precio. Además, la atención fue buena: uno de los camareros incluso habla algo de español y tiene carta en español.

Puente de Carlos IV

Puente de Carlos IV

Barrio Judío o Josefov

Cuando terminamos de comer seguía lloviendo… ¡¡¡Qué rollo!!! Por la tarde teníamos intención de ir a ver el >Barrio Judío o Josefov. Y hacia allí nos encaminamos. Habíamos leído que se forman unas colas importantes para ver las sinagogas y que era recomendable comprar la entrada que vale para todas las sinagogas en una de las pequeñas que es donde menos cola se forma… Pero creo que el hecho de que estuviera lloviendo contribuyó a que pudiéramos ver Josefov con bastante tranquilidad.

Barrio judío
Este barrio se formó en la Edad Media y se convirtió en un guetto en el que tenían que vivir los judíos. El nombre de Josefov se debe al emperador José II, quien permitió a los judíos poder vivir en otras zonas de la ciudad. En 1850, Josefov pasó a formar parte de Praga. A finales del siglo XIX se reformó el barrio. Se demolieron muchas sinagogas y tan solo quedaron en pie cinco, que son las que se pueden visitar.

Durante la Segunda Guerra Mundial, no se destruyó el barrio por dos razones: a Hitler le gustaba Praga y porque pretendía hacer en Josefov una especie de Museo Exótico de la Raza Extinta.

Para visitar las sinagogas de Josefov hay dos tipos de entrada:

  • Una más barata que es para ver todas las sinagogas menos la Vieja-Nueva, que es la más antigua, el cementerio y la Sala de Ceremonias.
  • Una entrada más cara que incluye las cinco sinagogas y el cementerio y la Sala de Ceremonias.
NOTA: No se pueden hacer fotos en ninguna de las sinagogas por dentro… La verdad es que es algo que nunca llegaré a entender por qué. Nosotros, como podéis ver, nos saltamos la norma e hicimos fotos de estrangis.

Como teníamos intención de ver todas las sinagogas, compramos la entrada cara, que también incluye el cementerio judío. La compramos en la Sinagoga Maisel. Junto con la entrada te dan un pequeño folleto con un mapita para que sepas donde está cada una. No está permitido hacer fotos en el interior de las sinagogas, pero ya sabéis que me gusta el riesgo, e hice algunas fotillos de ‘estrangis’.  En el cementerio se pueden hacer fotos si pagas una especie de canon… Pero cuando estuvimos nosotros nadie nos pidió que pagáramos el permiso. Creo que fue porque estaba lloviendo a mares y apenas entraba nadie en el cementerio…, así que pude hacer fotos sin problemas.

  • Sinagoga Maisel: es una sinagoga del siglo XVI. En la actualidad se ha convertido en una especie de museo con objetos relacionados con el Judaísmo.
Sinagoga Maisel

Sinagoga Maisel

  • Sinagoga Pinkas: es la más impactante de todas. Es también del siglo XV. Digo que es impactante porque en sus paredes están escritos los nombres de los judíos checoslovacos asesinados por los nazis. En la planta de arriba hay dibujos de los niños que estuvieron en el campo de concentración de Terezin.
  • Justo al lado de Pinkas, se encuentra el Cementerio judío. Durante 300 años no se permitía enterrar a los judíos en otro sitio que no fuera en este cementerio. Las tumbas más antiguas son del siglo XV. Resultó bastante estremecedor pasear entre las lápidas bajo la intensa lluvia. Cuenta con unas 12.000 lápidas, aunque habrá enterradas unas 100.000 personas porque ante la falta de espacio se fueron creando diferentes niveles con varios cadáveres.
Sinagoga Pinkas

Sinagoga Pinkas

  • Sinagoga Klausen: se encuentra a la salida del cementerio. En ella nos encontraremos textos en hebráico, alguna que otra torá y elementos que se emplean en el culto judío. Fue construida en el siglo XVII. Aquí también hay dibujos de los niños del campo de concentración de Terezin. Para mí, fue una de las sinagogas menos interesantes de ver.
  • También a la salida del cementerio se encuentra la Sala de Ceremonias Judías, que explica un poco cómo es la ceremonia que se hace al morir un judío así como una exposición sobre tradiciones y costumbres judías.
  • Sinagoga Vieja-Nueva: es la más antigua del barrio. Se construyó en el año 1270. Es la única del barrio en la que aún se celebra el culto. Es pequeñita pero es una de las que más me gustaron. Merece la pena pagar un poquito más y poder visitarla.
Sinagoga Vieja-Nueva

Sinagoga Vieja-Nueva

  • Sinagoga Española: es una de las más bonitas. Se construyó en el siglo XIX y se la llama así por su decoración morisca, que en cierto modo recuerda a la Alhambra de Granada. Justo en la puerta se encuentra una escultura de Kafka.
Sinagoga Española

Sinagoga Española

Tras visitar las sinagogas estuvimos dando una vuelta por el barrio judío, empapándonos tanto en sentido metafórico del ambiente que se respira en el barrio, como en el literal porque no dejaba de llover a mares. Cansados de tanta lluvia estuvimos en una cervecería de Staré Město para tomar algo, entrar en calor y dar la merienda a Iris.

Como habíamos quedado tan contentos de la comida, volvimos a repetir lugar para cenar y volvimos a Mala Straná para ir a Ferdinand. Tras la cena ya nos recogimos.

Gastos del día

  • Entrada al Loreto: 130 x 2 = 260 coronas (Hacer fotos: 100 coronas)
  • Comida en Ferdinand: cerveza +  coca cola + cerdo con champiñón y queso + brocheta de cerdo con jamón y aceitunas + patatas fritas = 395 coronas
  • 2 trozos de tarta en el Barrio Judío: 84 coronas
  • Entrada a las sinagogas: 430 x 2 = 960 coronas
  • Una cerveza + una pepsi en bar de Plaza de la Ciudad Vieja: 100 coronas
  • Cena en Ferdinand: cerveza + sprite + filete de cerdo con queso y champiñón + filete de cerdo con queso azul + ensalada = 450 coronas

Total: 2.249 coronas (unos 83 euros)

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