Aprovechando que el fin de semana iba a ser más largo para nosotros porque nos habíamos pillado el lunes libre en los trabajos, decidimos hacer una escapada. En un primer momento nos habría gustado tirar para alguna ciudad europea. Pero como pensamos tarde el marcharnos, pues ninguna compañía de bajo coste nos ofrecía nada barato, así que decidimos coger carretera y manta como quien dice.

Dada la época en la que estamos que hace frío, llueve o nieva, pusimos rumbo para el sur que siempre hace un tiempo más agradable que en el norte. Estábamos entre ir a Sevilla o ir a Córdoba, pero finalmente nos decantamos por la capital andaluza. Así que el sábado, después de casi seis horas de trayecto llegamos a nuestro destino.

Antes de ir al hotel, decidimos pasar primero por Santiponce, una localidad a unos 7 kilómetros de Sevilla a la que se llega desde la carretera que va a Mérida y que guarda en su interior un importante yacimiento romano: la antigua ciudad de Itálica, patria del emperador Trajano. No sé si es porque era sábado o porque siempre es así, el caso es que la entrada fue gratuita.

La visita comprende tres partes: en el centro del casco urbano de Santiponce se encuentran el Teatro romano y unas termas. Ya casi saliendo del municipio está el yacimiento propiamente dicho: quedan los restos de viviendas y edificios públicos con sus mosaicos, así como el anfiteatro.

El Teatro está bastante bien conservado, pero la pena es que no dejan entrar dentro. Tan solo se puede ver desde un mirador que han construido. En cambio lo que si se puede recorrer es la zona que está a las afueras. La parte visitable comprende el antiguo barrio construido por Adriano en el siglo II. De aquel barrio quedan sus anchas calles y el enlosado y mosaicos de los edificios que allí había, así como el anfiteatro y las termas mayores.

Yacimiento de Itálica

Yacimiento de Itálica

En este barrio había casas residenciales con bonitos mosaicos que están muy bien conservados. Lo que no está tan bien conservado es el anfiteatro. Por fotos áreas que había visto antes de ir, tenía muy buena pinta, pero la verdad es que nos desilusionó un poco porque está bastante derruido. Una vez dentro, casi ni te haces a la idea de que eso es lo que es.

Precisamente, las fotos que os muestro a continuación son del anfiteatro de Itálica… ¿A que no parece que sea un anfiteatro? Al contrario que en otros anfiteatros que nos han quedado de aquella época, en este no se puede subir a las gradas porque están en mal estado.

Yacimiento de Itálica

Yacimiento de Itálica

Tras terminar la visita a Itálica, aunque ya era casi la hora de comer, pusimos rumbo al hotel de Sevilla para registrarnos. Nos alojábamos en el hotel Puerta de Triana, un tres estrella muy modernito en su decoración interior y que se veía muy nuevo. El hotel está muy próximo a la Maestranza y la catedral y a un paso del puente de Triana. En concreto, si os interesa, se encuentra en la calle de los Reyes Católicos. Solo el alojamiento, nos salió por 60 euros la noche.

Toda esa zona centro es zona azul por lo que para aparcar hay que estar pendientes de poner el dichoso papelito del estacionamiento regulado, salvo los sábados por la tarde y los domingos que es gratis. Por eso, tal vez, no había ningún sitio en los alrededores, por lo que terminamos yendo hacia el barrio de Triana -donde no hay parquímetros- para aparcar el coche. Finalmente lo dejamos pegando al puente del Cachorro. Mientras tanto ya eran las 15.00 horas. Así que decidimos irnos a buscar un sitio para comer…

Yacimiento de Itálica

Yacimiento de Itálica

 

Pin It on Pinterest