Aunque este blog va de viajes, hoy quiero aprovechar este post para recomendaros un sitio al que ir en Madrid. Y no, no me han pagado por promocionarles, pero me parece un gran sitio para quitarse el estrés del trabajo, de la vida cotidiana… Se trata de los baños árabes Medina Mayrit.

Bajo una estructura de aljibe de cientos de años de antigüedad que ha sido recuperada en la calle de Atocha, 14, se encuentra un hammán muy bien logrado. Su decoración morisca, el perfume que flota en el ambiente, sus tres salas con agua caliente, templada y fría, su sala de baño turco, una zona de descanso donde tomar té y otra con camillas para recibir un relajante masaje, lo convierte en un lugar idóneo para relajarse. Precisamente ayer estuvimos en este fantástico lugar y salimos como nuevos.

Tal vez los precios son algo elevados en comparación con otro balneario que conocemos, pero lo bueno que tiene este es precisamente su ambiente y su ubicación, en pleno centro de la capital. Al entrar dentro es como si te trasladaras a algún país árabe. A nosotros nos recordó muchísimo al hammán que visitamos en Estambul.

Las tarifas varían en función del día y del paquete que contrates. Van desde los 24 euros (año 2010) del baño tomado de lunes a viernes hasta las 16.00 horas, hasta los 75,50 euros de paquetes que incluyen cena y espectáculo en el restaurante árabe que hay junto a los baños si vas en fin de semana. También hay bonos que incluyen 4 ó 10 baños con masaje relajante.

Nosotros cogimos el paquete ‘Las mil y una noches’ que consiste en un baño de hora y media, masaje relajante de 15 minutos, cena más espectáculo oriental.  Si el baño fue bueno, el masaje fue aún mejor. Te dan a elegir la parte del cuerpo que quieres que traten. Escogimos la espalda y acabaron con los dolores posturales por el trabajo. Para el baño tan solo es necesario llevar bañador. Luego ya ellos te proporcionan una toalla.

Tras relajarnos en el hammán, pasamos a la cena compuesta por dos entrantes, plato principal, postre y té. Las bebidas no están incluidas. Los entrantes fueron hummus de garbanzos y una especie de empanadillas… Perdonad que no recuerde los nombres de los platos. Luego el plato principal se podía elegir entre dos: cus-cus de pollo con uvas pasas y cebolla caramelizada y dorada al limón. Pedimos ambos platos y la verdad es que estaban los dos deliciosos. Para terminar, el postre que era un dulce que sabía a miel y canela cuyo nombre tampoco consigo recordar. 🙁

Justo cuando nos trajeron el té, comenzó el espectáculo. Por lo que he visto en su web cada día los espectáculos son diferentes, aunque siempre suelen ser danza del vientre. En el caso de ayer, jueves, un chico (sí, sí, como leéis) fue el encargado de realizar un sensual y a la vez divertido baile de danza del vientre masculino.

Es fundamental reservar previamente para ir a los baños, sobre todo si quieres ir en fin de semana. Ayer para ser jueves, estaba lleno el hammán.

Como curiosidad, el nombre del baño hace referencia a cómo los árabes denominaron a la Ciudad de Madrid en el siglo VIII.

(Las fotos no son mías, son sacadas de la web del baño árabe) 

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