Como cada año por estas fechas, toca hacer balance de lo que ha sido este año en cuanto a viajes para nosotros. Parece mentira que ya estemos a punto de decir adiós 2018 y decir hola a 2019. Este año no nos podemos quejar en lo que a viajes se refiere porque hemos logrado cumplir varios sueños viajeros que teníamos y tachar de nuestra lista de destinos soñados unos cuantos a los que teníamos ganas desde hace años.

Los viajes de 2018

El primer viaje del año se hizo de rogar. Normalmente en invierno solemos estar menos activos y no hicimos el primer viaje hasta principios de marzo. Dado que teníamos el pase anual de Disneyland París, volamos de nuevo a la capital francesa para disfrutar unos días en el parque. En ese viaje, nos pilló por sorpresa la nieve, pues nada más llegar a París nos cayó una buena nevada. Aún así disfrutamos mucho de esos días en el parque.

La siguiente escapada fue Alemania a finales de abril. Unos vuelos baratos nos llevaron a conocer la capital de la región de Franconia, Nuremberg. Durante casi cuatro días, visitamos esta ciudad que fue clave para el nazismo y la Segunda Guerra Mundial, pero también el parque de Playmobil, que la pequeña viajera disfrutó enormemente, y las bonitas ciudades de Rothenburg ob de Tauber y Bamberg.

Nuremberg con niños

A principios de junio volvimos a Disneyland París para terminar de exprimir el pase anual que caducaba luego en julio. Otros tres días muy divertidos que aprovechamos a tope en el parque.

En julio, como en los dos años anteriores, hicimos el gran viaje del año. En esta ocasión recorrimos Malasia y Singapur durante 24 días, con una escala larga o ‘stopover’ de 6 días en Emiratos Árabes Unidos, para conocer Dubai y Abu Dhabi. Un viaje que nos ha recordado lo mucho que nos gusta el Sudeste Asiático, y al que no habíamos vuelto desde nuestro viaje en 2011 cuando solo éramos dos.

En agosto, hicimos un par de escapadas de fin de semana por la península: una Cullera, que es ya tradición en nosotros para disfrutar de la playa, y otra al pueblo de Gustavo, en Navalpino, para vivir las fiestas.

La siguiente escapada fue a Ginebra en septiembre. Era un viaje pendiente desde que en 2015 nos cancelaran el vuelo y se lo debíamos a nuestra amiga Helena que vive allí.

Durante dos días y medio pudimos conocer Gruyère, la fábrica de chocolate suizo Caillers, el castillo de Chillon, Montreaux, Vevey, Annecy, el castillo de Montrottier, las Gorges de Fier y la propia Ginebra.

Gruyères

Para el puente del Pilar volvimos a escaparnos. Pero como supimos muy tarde que tendríamos libre esas fechas, no pudimos coger ningún vuelo porque los precios estaban carísimos. Así que con nuestro coche, fuimos a recorrer Navarra, que hacía tiempo que teníamos ganas de conocer esta región.

Durante cuatro días, pudimos visitar la Selva de Irati, Ochangavía, Pamplona, Olite, Puente la Reina y Bárdenas Reales. Y teníamos previsto ver también el Nacedero de Urederra, pero un tremendo temporal nos hizo tener que cancelar la visita.

Qué ver y hacer en Navarra: Bárdenas Reales

Bárdenas Reales

El último viaje del año fue un viaje muy especial con toda la familia. Desde 2015, ya es tradición hacer una escapada con abuelos y este año decidimos que el destino fuera la Laponia finlandesa para poder conocer a Papá Noel en su mismísima casa en Rovaniemi. Y esta vez, además de los abuelos, también vinieron los tíos de la peque.

Fueron cuatro días y medio muy intensos en los que además de conocer a Papá Noel, pudimos dar de comer a los renos, montar en carros tirados por huskies y visitamos Santa Park, la cueva de los elfos.

Laponia por libre: Joulukka

Con Papá Noel y las elfos en Joulukka

Durante este viaje pudimos cumplir un sueño viajero y pudimos ¡ver auroras boreales! Fue una experiencia fascinante, que nos ha dejado con ganas de hacer más viajes al norte de Europa para volver a verlas.

Quedadas viajeras

Pero también ha sido un año de quedadas viajeras y de reencuentros con amigos viajeros. En enero asistimos a Fitur, donde pudimos conocer a otras familias viajeras blogueras como la de Lola de Overseas, la de Marta, de Viajando entre rascacielos y la de Ana, de Viajar con tres.

En abril, volvimos a ver a Marta, de Viajando entre rascacielos y quedamos también con la familia de Sara, de En busca del gran viaje.

En septiembre, nos reencontramos con Helena de Mi maleta y yo. Hacía ya tiempo que no nos veíamos y le debíamos una visita a Ginebra.

En octubre pudimos conocer a más familias viajeras, en este caso, de Instagram: @disfrutandoelviaje, @viajeatres, @viaja_tu, @viajandoconlucas, @losviajesdealba, y @viajandoconmischicos, y volvimos a ver a Sara, de En busca del gran viaje.

En diciembre, nos volvimos a encontrar con Helena de Mi maleta y yo, y Verónica de Deambulando con Artabria, y también con Adela y Raúl, de Callejeando por el planeta, a los que hacía mucho tiempo que no veíamos. Pero además, pudimos conocer a viejos amigos blogueros a los que «conocíamos» virtualmente desde hacía años: Pepa de Viajes y Vivencias, Mónica de Notas en mi Libreta Viajera ,y Anna, de Diario de Viaje de Kiana.

¿Y cuáles son nuestros deseos viajeros para 2019?

España

  • Galicia: en concreto Santiago de Compostela, A Coruña y la playa de las Catedrales
  • Conocer Burgos y León
  • Canarias: recorrer Lanzarote o Fuerteventura
  • Málaga

Europa

  • Pompeya y Costa Amalfitana
  • Islandia: de un tiempo a esta parte, me muero de ganas de recorrer esta isla
  • Noruega: ver los fiordos y el sol de medianoche
  • Laponia noruega y sueca en invierno
  • Albania: tenemos una guía fabulosa que nos ha hecho que nos entraran ganas de conocer este país
  • Rusia: pendiente desde que tuvimos que cancelar otro viaje en 2012.

Resto del Mundo

  • Australia
  • Argentina
  • Indonesia
  • Cuba
  • Corea del Sur

¡Feliz año nuevo!

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