Nuestro último día en la Ciudad Condal lo dedicaríamos a conocer la Barcelona modernista, la Barcelona del arquitecto Antoni Gaudí y visitar algunas de sus obras más importantes: la Casa Batlló, la Casa Milà o más conocida como La Pedrera, la Sagrada Familia y el Parque Güell.

DÍA 4

Un día más no madrugamos en exceso, como solemos hacer en otros viajes, por la peque. Tras dar cuenta del desayuno en el hotel, cogimos el metro y nos dirigimos al Paseo de Gracia para visitar en primer lugar la Casa Batlló, uno de los edificios más bonitos que hay en Barcelona, a mi parecer y que es obra del genio Antoní Gaudí.

Caso Batlló

En mis anteriores visitas no había tenido ocasión de entrar en la Casa Batlló, así que esta vez si que entramos a verla por dentro. Había oído que había bastantes colas, pero tuvimos suerte y apenas tuvimos que esperar para comprar la entrada y pasar, aunque dentro había bastante gente y había partes en las que casi ni se podía pasar. ¡Menos mal que llevábamos a Iris en el fular portabebés y no en el carro! Como son varias plantas las que se visitan, hay ascensor. De su visita, además de los salones, destaca su azotea, con sus características chimeneas.

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Casa Batlló

Es uno de los edificios representantes del modernismo catalán. El edificio en el que se encuentra ya existía antes de que Antoní Gaudí dejara su huella.
Fue construido en 1875. En 1902 el industrial Josep Batlló i Casanovas lo adquirió y aunque al principio pensaba derribarlo, al final solo lo remodeló y se lo encargó a Gaudí, que entonces ya era famoso y era un reputado arquitecto que estaba ya inmerso en la construcción de la Sagrada Familia y el Parque Güell.
Gaudí trabajó en la planta principal, en la fachada, en la azotea y el patio de luces. La Casa Batlló fue declarada Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional en 1969, y desde el año 2005 forma parte del Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO «Obras de Antoni Gaudí».
Dirección: Passeig de Gràcia, 43
Para llegar:
* Autobús: Líneas 7, 16, 17, 22, 24 y 28
* Metro: Passeig de Gràcia: L2, L3 y L4.
* Tren: RENFE: Estación Passeig de Gràcia y FGC: Estación Provença.
Precios: 21,50 € adultos, gratis para los menores de 7 años y 18,50 € para menores de entre 7 y 18 años y estudiantes.
Horarios: 9.00-21.00 horas de lunes a domingo.
Casa Batlló-14

Paseo de Gracià

Al salir de allí, seguimos caminando por el Paseo de Gracià, una de las calles más importantes y comerciales de Barcelona. La verdad es que solo esta calle se merece que se recorra con calma porque es también muy bonita y muy elegante, y tiene muchos edificios dignos de fotografiar.

Junto a la Casa Batlló, nos encontramos otros dos edificios que le disputan el protagonismo y son también ejemplo del modernismo. De hecho, se conoce a esa manzana como la Manzana de la Discordia por la rivalidad que se palpa en los edificios que hay en el entorno del número 35. Allí, además de la Casa Batlló de Gaudí, nos encontramos con la Casa Lleó Morera, de Domènech i Montaner, y la Casa Amatller diseñada por Puig i Cadafalch.

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El siguiente punto en nuestra ruta modernista nos lleva a la Casa Milà o más conocida como La Pedrera. Pero no entramos y nos conformamos con ver su sinuosa fachada.

La Sagrada Familia

Volvemos a la parada del Bus Turistic porque queríamos seguir viendo otras obras de Gaudí. Y nuestra siguiente parada sería una de las obras más conocidas: la Sagrada Familia. Desde que estuve en Barcelona la primera vez en 1993 no había vuelto a entrar dentro. Desde entonces, había estado en otras dos ocasiones más y siempre había pasado de entrar a ver la catedral por dentro, porque recuerdo que en 1993 me decepcionó enormemente la visita porque por entonces no había nada dentro, tan solo algunas maquetas y planos de Gaudí sobre cómo quedaría la catedral cuando estuviera terminada. Y lo que merecía la pena era ver su grandioso exterior.

La Sagrada Familia-

La Sagrada Familia

Sagrada Familia

El Templo Expiatorio de la Sagrada Familia, que es como se llama en realidad, se comenzó a construir en 1882, aunque Antoni Gaudí no se hizo cargo de sus obras hasta 1883. Se dedicó a ella hasta que murió, y los últimos 15 años, en exclusividad.

Cuando se encargó de su construcción solo tenía 31 años y era la primera gran obra a la que hacía frente. Entonces solo estaba construida la cripta, y Gaudí modificó por completo el proyecto para dejar su huella.

Se llama templo expiatorio porque está hecho a partir de donativos. Por eso, precisamente las obras se están alargando tanto en el tiempo y aún 132 años después no han terminado.

Cuando esté acabado contará con 18 torres, de las que solo una de ellas se construyó con Gaudí en vida. En 2010 fue consagrado por el papa Benedicto XVI como Basílica.

Dirección:  Carrer de Mallorca, 401

Para llegar: Metro Sagrada Familia (Línea Azul, L5) y (Línea Púrpura, L2).

Precio: 14,80 € para adultos (si se quiere subir a las torres es de 19,30€).

Horario: de 9.00 a 18.00 horas de octubre a marzo y de 9.00 a 20.00 horas de abril a septiembre.

Pero al haber pasado ya 20 años desde la primera visita imaginaba que habría cambiado bastante y que merecería la pena una visita. Como había bastante cola e Iris reclamaba su comida, decidimos darle de comer primero a la peque, luego comer nosotros y después hacer la cola. Comimos en el buffet que hay en frente de la Sagrada Familia para que fuera algo rapidito y no perder demasiado tiempo. Cuando salimos de comer, había cola, pero algo menos que al llegar, y en unos 15-20 minutos estábamos dentro.

La Sagrada Familia-2

La verdad es que reconozco que me sorprendió muy gratamente la Sagrada Famila al entrar porque para nada esperaba encontrarme lo que me encontré. Por dentro está prácticamente acabada y es ¡enorme! No sé sus medidas, pero me pareció enorme, aunque no consta en las listas de templos cristianos más grandes del mundo y en las que sí aparecen la Basílica de San Pedro en el Vaticano, en Roma, la Catedral de Sevilla o el Duomo de Milán.

Pero además, sorprende por sus sinuosas columnas, sus vidrieras… ¡por todo! La verdad es que aunque no tenga ni idea de arquitectura, este templo es realmente admirable tanto por dentro como por fuera, porque sus fachadas son también impresionantes. Esta visita nada tuvo que ver con la que hice la primera vez, 20 años atrás.

Además de visitarlo por dentro, es posible subir a las torres en ascensor. El precio de la subida se paga aparte de la entrada a la catedral. A mí que me encantan las vistas desde las alturas no pudimos subir porque no dejan subir a menores de seis años. La verdad es que en nuestro caso íbamos con la peque en el fular portabebés, que no iba suelta, ni con carro que puede incomodar a otras personas… Pero aún así dijeron que ni hablar. Así que al final optamos por no subir.

También es digno de admiración su exterior con las Fachada del Nacimiento, de la Pasión y de la Gloria, y los Pórticos de la Caridad, de la Fe y de la Esperanza.

Parque Güell

Al salir de la Sagrada Familia volvimos a coger el Bus Turistic para ir hasta el Parque Güell donde habíamos quedado con Isabel de Diario de a bordo. Antes de encontrarnos con ella, dimos una vuelta por el parque. Se notaba que era sábado, que estábamos en primavera (fuimos en abril de 2013), y que todavía no había que pagar entrada -desde octubre de 2013 la entrada de adultos cuesta 7 € y de menores entre 7 y 12 años 4,90 €- porque el parque estaba lleno de gente por todas partes.

Parque Güell-7

Parque Güell

Fue diseñado por Antoni Gaudí por encargo del empresario Eusebi Güell. Su nombre original era Park Güell.

El parque se diseñó no como un parque, sino como un espacio en el que se construirían unas 60 viviendas de alto standing en lo que sería una ciudad jardín. De estas viviendas está en pie la que fue la casa de muestra y que terminaría siendo la casa de Gaudí y en la actualidad, Casa-Museo de Gaudí.

El proyecto fue un auténtico fracaso tal vez por el precio elevado que tenían las viviendas o por la huelga general 1902.

En 1969 el Parque Güell fue nombrado Monumento Histórico-Artístico de Carácter Nacional, y en 1984 la UNESCO lo incluyó dentro del Lugar Patrimonio de la Humanidad «Obras de Antoni Gaudí».

Dirección: calle de Olot de Barcelona

Para llegar:

* Metro: Línea Verde (L3), paradas Vallcarca o Lesseps.

* Bus: líneas H6, 32, 24 y 92.

Precios desde octubre de 2013: 7 € adultos, gratis para menores de 6 años y 4,90 € de 7 a 12 años.

Horario: 8.30-18.00 horas de finales de octubre a finales de marzo, 8.00-20.00 horas de finales de marzo a finales de abril, y 8.00-21.30 horas de mayo a finales de octubre.

Entramos por la puerta que da a la Escalinata del Dragón, uno de los lugares más emblemáticos del Parque Güell, y en donde nos encontramos con el escudo de Cataluña y un poco más arriba el dragón ―o salamandra― recubierto de mosaico. Precisamente este dragón o salamandra, según se mire, es una de las zonas más concurridas y en la que todo el mundo se quiere hacer una foto.

Parque Güell-2

Subimos la escalinata y al final nos encontramos con la Sala Hipóstila que destaca sobre todo por su techo lleno de preciosos mosaicos. Avanzamos hacia la Plaza de la Naturaleza o Teatro Griego, que era donde habíamos quedado con Isabel, pero aún no había llegado. Así que decidimos ir mientras llegaba a ver la Casa Museo de Gaudí, lugar de residencia del arquitecto entre 1906 y 1925. Se construyó inicialmente como casa-piloto del proyecto del Parque Güell y fue diseñada por su ayudante Francesc Balaguer. En esta casa podemos ver diferentes cosas diseñadas por Gaudí como mobiliario que creó para la Casa Batlló.
Parque Güell-16Tras la visita, volvimos a la Plaza de la Naturaleza para encontrarnos con Isabel. Dimos un paseo por el Pórtico de la Lavandera y salimos del parque por donde habíamos entrado. Isabel nos propuso ir a dar una vuelta por el Barrio de Gràcia. En ninguna de mis visitas anteriores había estado así que allá que fuimos. La verdad es que pasear por este barrio es como si fuera otro sitio distinto a Barcelona. Se respira incluso otro ambiente. ¡Fue todo un acierto! Antes de despedirnos de Isabel, entramos en una crepería del barrio de Gràcia a tomar algo.

Barrio de Gràcia

Hasta finales del siglo XIX Gràcia era un municipio independiente de Barcelona. En este barrio viven muchos artistas. La plaza del Sol es la plaza más conocida del barrio. En el barrio hay muchos cafés muy cucos y restaurantes internacionales.

En agosto se celebran las fiestas de Gràcia que, al parecer, son muy vistosas. Durante las fiestas, los vecinos compiten por conseguir el galardón que indica que su calle es la mejor decorada para la ocasión.

Nos despedimos y volvimos a Sant Gervasi, donde estaba nuestro hotel, y decidimos cenar por allí que había algún que otro restaurante y bar que tenía buena pinta porque no teníamos ganas de ir al centro de Barcelona. Barrio de Gracià-4

Gastos del día

  • Botella de agua frente al hotel: 0,80 €
  • Comida buffet junto a la Sagrada Familia: 11,45 x 2 = 22,90 €
  • 2 rooibos + 1 cerveza en creperie Barcelona en calle Verdi, 17: 8,05 €
  • Cena en cafetería El Roble en Plaza Joaquín Figueroa, 2: varias tapas y montaditos +2 cervezas + 1 coca cola : 24,35 €

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