Un nuevo día en nuestro viaje por el Sudeste Asiático. Este día lo dedicaríamos a hacer una excursión a Hoa Lu, antigua capital de Vietnam en los siglos X y XI, y Tam Coc, conocida como la Bahía de Halong sobre arrozales. Saldríamos temprano desde Hanoi, a donde volveríamos al caer la tarde.

DÍA 6: 9 de agosto de 2011

Pasadas las 8.00 horas y tras haber dado cuenta del desayuno (unas tostadas, un poco de fruta, un zumo y un café), pusimos rumbo hacia Hoa Lu y Tam Coc. Una vez más nos vino a buscar un guía en una minibus con varios turistas más.

El guía de este día fue el peor con diferencia de todas las excursiones que hicimos… Y es que cuando hablaba inglés no había quién lo entendiera y muchas veces no sabía si es que estaba hablando en vietnamita o en qué idioma.

Aunque muchas agencias de viaje ofrecen las excursiones con guía en español, hay varios inconvenientes para hacerlo. Primero, hay que reservar con tiempo (y posiblemente desde España) porque hay pocos guías en español. Y segundo, las excursiones se encarecen bastante. Fácilmente puede costar el doble o más que con guía en inglés. Además, al tener que contratarla desde España se hace casi imposible regatear como si lo haces en persona en la propia agencia.

Visita a Hoa Lu

Dos horas y algo después llegábamos a nuestro primer destino. Hoa Lu fue capital de Vietanm durante las dinastías Dinh y Le, entre los siglos X y XI, posilemente por su proximidad a China. La antigua ciudadela de Hoa Lu ha sido destruida en su mayor parte. Cubría una superficie de 3 km2. Rodeada por una muralla, en su interior había templos, santuarios y el palacio de la familia real. Aún así quedan en pie algún que otro templo y algún estanque.

Hacía un calor espantoso, por lo que nuestra provisión de agua embotellada acabó pronto. Junto a la ciudadela se encontraban varias mujeres vendiendo bebida y recuerdos varios. El agua tenía un precio bastante superior al de Hanoi, pero tras un arduo regateo con la apremiante sed conseguimos que nos rebajara algo.

Hoa Lu

Hoa Lu

De allí fuimos a Tam Coc, el punto fuerte de la excursión, porque a decir verdad Hoa Lu no tiene gran cosa que ver.  Pero antes de seguir con la excursión, nos llevaron a comer. La comida, no así la bebida, estaba incluida en el precio de la excursión. Un día más, y ya era el tercero comeríamos arroz blanco, una especie de rollitos de primavera pero al estilo vietnamita, ensalada vietnamita y otros platos similares… Parece ser que en todas las excursiones que hicimos ponían el mismo menú… ¡¡Qué hartazgo!!

Tam Coc

Tam Coc es conocida como la «Bahía de Halong sobre los arrozales». Y normal que se la llame así, porque el paisaje es muy similar al de Halong: formaciones rocosas entre los campos verdes de arrozales. Así que es mejor que esta excursión se haga antes de ir a Halong porque sino no impresiona tanto. Aún así el paisaje es en verdad espectacular.

Al terminar de comer había dos opciones: montar en bici durante media hora por los alrededores o directamente subirse en una de las barquitas con remeros que recorren el río Ngo Dong hasta llegar a las cuevas que dan nombre a la zona: Tam Coc.

Tam Coc

Tam Coc

Nosotros pasamos de montar en las bicis por dos motivos: hacía demasiado calor para estar dándole a los pedales a mediodía y hacía siglos que no montaba yo en bici y temía caerme estrepitosamente al suelo y que nuestro viaje tuviera que llegar a su fin… ¡Con lo patosa que soy y la suerte que tengo, seguro que me habría caído y me habría roto una pierna!

Importante: llevar una gorra, sombrero, paraguas, sombrilla o similar cuando montéis en estas barquitas porque el paseo dura unas dos horas bajo un sol abrasador.

Yo me dejé mi sombrero vietnamita en el microbús porque no entendí al guía. Cuando bajamos pensaba que solo sería para comer y que luego volveríamos a montar para ir a Tam Coc… Así que ¡por poco no me achicharro en la barca! ¡Cómo eché de menos mi sombrerito!

Durante el paseo nos encontramos a los «lagartijos»… ¡Anda que no hay sitios para visitar en Vietnam y teníamos que volver a verlos en Tam Coc! ¡Y para no faltar a sus buenas costumbres, ahí estaban bien agarraditos con el calorazo tan impresionante que hacía! Eso sí, fueron hasta simpáticos y nos saludaron (y eso que en el barco ni nos dirigieron la palabra más que una vez para preguntar de dónde éramos).

Los remeros de nuestra barca eran un matrimonio vietnamita que al principio nos parecieron muy simpáticos. Apenas se manejaban en inglés y tan solo sabían decir que «my husband is beautiful» y que yo también era «beatiful». La mujer sabía algo de francés y me estuvo contando cosas de su vida, que si tenían dos hijos pequeños, que si además de remar, también cosían y hacían manteles y otras cosas… Nos hicieron fotos con nuestra cámara, nos dejaron sus sombreros típicos para que nos hiciéramos fotos, paraban para que pudiéramos tomar imágenes, posaron mientras remaban con los pies… Parecían un matrimonio de lo más «joli» (simpático).

Pero luego más tarde descubriríamos que era solo parte de una estrategia para vendernos cosas y timarnos… Y nosotros como tontos caímos… En nuestro descargo he decir que estábamos en pleno proceso digestivo, unido al solazo que pegaba… Pues nuestras facultades mentales no estaban en su mejor momento… ¡Y nuestras defensas tampoco!

La primera parte del timo se produjo cuando pasamos las tres cuevas de Tam Coc. Ahí pararon para descansar de remar. En esto que nos llegó por barca una chica con alimentos y bebidas para que compraramos algo. Nosotros declinamos la oferta porque llevábamos agua de sobra en la mochila y estábamos recién comidos y no teníamos ganas. Pero en esto que nos dice que le compremos algo a los remeros, que han estado remando durante una hora y todavía les queda otra hasta llegar al embarcadero… Así que nos dio cosa y decidimos cogerles algo. Y la chica nos encasquetó una cerveza, una coca cola, unas galletas y un poco de piña fresca recién partida…

En Tam Coc

En Tam Coc

La piña se la tomaron, pero ninguna de las otras cosas las abrieron delante nuestro. Estoy segura que más tarde se lo devolvería a la chica de la barca y se repartirían lo que habíamos pagado, que por cierto fue un pastón. ¡¡Vaya timo!! A la vuelta en el embarcadero, unos españoles que iban en nuestro grupo de excursión nos confirmaron nuestras peores sospechas: era un timo en toda regla y al parecer algunas guías lo avisan.

Antes de regresar al embarcadero, nuestros «simpáticos» remeros aprovecharon también para vendernos algunos manteles que ellos y sus hijos hacen a mano… Nos enseñaron fotos de sus hijos y nos dio pena… Así que volvimos a picar y cogimos un par de mantelitos para nuestras madres. ¡¡Y claro, eran más caros de lo que después veríamos en Hanoi en una tienda!!

Como si no nos hubieran timado ya suficientemente, al llegar al final del paseo, el remero, que no sabía ni papa de inglés ni francés, nos puso la mano y nos pidió «a tip»… ¡¡Pero qué caradura!! Pero como tenemos más vergüenza que ellos, al final les terminamos dando un billete de 20.000 dongs… Eso sí, el barquero puso cara rara y seguro que pensó que éramos unos tacaños, porque eso es menos de un euro… Pero iba listo si pensaba que después de tanto timo le íbamos a dar más… ¡¡Se podía dar con un canto en los dientes que al menos le dimos algo!!

Tam Coc

Tam Coc

Mientras el resto del grupo de la excursión regresaba de Tam Coc fuimos al restaurante donde comimos a resguardarnos del calor, ya que además era el punto de encuentro. Estando allí esperando apareció una chica con un book nuestro de fotos. Y es que durante el paseo por el río un vietnamita desde otra barca nos hizo varias fotos (a pesar de que le dijimos que solo una para tener de recuerdo) y nos dijo que las podríamos recoger en el embarcadero.

Al bajar de la barca, como estábamos cabreados con la historia de los remeros, pensamos en darle esquinazo y nos fuimos directamente al restaurante sin buscar la foto. Pensábamos que lo habíamos conseguido, pero se presentó la chica con el álbum completo. Tras discutir un rato, le dijimos que solo le cogeríamos una foto y que con las demás hiciera lo que le diera la gana. Y eso hicimos.

En Hanoi

De allí pusimos rumbo a Hanoi, a donde llegamos cerca de las 18.00 horas. Al igual que el día anterior, a esas horas ya poco se podía visitar porque los principales sitios estaban cerrados. Aprovechamos para darnos una vuelta por el barrio francés y ver el Teatro de la Ópera, el hotel Metrôpole (uno de los más lujosos de Hanoi) y algunas tiendas de esta zona que parecía ser otra ciudad, más parecida a las occidentales. Gustavo le echó el ojo a unas gafas de sol de marca en una óptica, pero no se decidió a comprárselas.

De vuelta al casco viejo, empezamos a buscar alguno de los restaurantes de comida internacional que mencionaba la Lonely Planet para cenar. Pero ante el lío de motos y de calles de la zona antigua, acabamos un poco cansados de dar vueltas y decidimos meternos en un restaurante que habíamos visto por la mañana desde el microbús y que parecía tener buena pinta: Restaurante Gecko, en la calle Hang Gai.

Teatro de la Ópera

Teatro de la Ópera

Pedimos un sandwich, una hamburguesa, rollitos vietnamitas, coca-cola y cerveza y de postre dos crêpes de chocolate y helado. Nos costó al cambio unos 9,42 euros. Este restaurante fue todo un descubrimiento. La comida estaba muy rica, era variada (había comida occidental y vietnamita), era barato y estaba cerca del hotel. Seguro que volveríamos.

Como al día siguiente de nuevo teníamos que estar preparados a las 8.00 horas que vendrían a buscarnos para otra excursión, regresamos al hotel, nos conectamos un ratillo a internet y nos acostamos.

Más fotos y vídeos de ese día y de otros anteriores en Flickr y Youtube.
Gastos del día
  • Coca-cola y red bull en bar de carretera: 40.000 dongs
  • Agua grande en puestecillo en Hoa Lu: 10.000 dongs
  • Agua grande en restaurante durante la comida: 20.000 dongs
  • Dos bebidas + galletas + piña para los barqueros: 100.000 dongs
  • 2 manteles: 400.000 dongs
  • Propina para los barqueros: 20.000 dongs
  • 2 pastelitos en una pastelería de Hanoi: 60.000 x 2 = 120.000 dongs
  • Cena en Gecko Restaurant (sandwich, hamburguesa, rollitos primavera, coca-cola, cerveza y dos crêpes con chocolate y helado): 265.000 dongs
  • Agua grande en tienda cerca del hotel: 8.000 dongs

Total: 983.000 dongs (unos 35 euros)

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