Una de las razones por las que quería visitar Múnich desde hace tiempo era la cercanía de la ciudad a los castillos del llamados Rey Loco, muy próximos a Füssen, unos castillos que están en un entorno de cuento de hadas. No recuerdo cuándo los descubrí, solo recuerdo que me dije que algún día tendría que verlos en persona… Y por fin, había llegado el día.

Día 2 

Como en la mayoría de los viajes, tendríamos una compañera que tampoco quería perderse tal acontecimiento… ¡¡¡Pufff!!! Nuestra «querida» amiga la lluvia acudió también a la cita con los castillos. Füssen queda a unas dos horas en tren de Múnich y teníamos la esperanza de que dar esquinazo por el camino a la lluvia, pero no fue así.

  • ¿Cómo llegar a Füssen?

Quizá la opción más rápida es mediante coche, pero nosotros preferimos la comodidad de ir en tren. Además, para dos personas, nos salía más a cuenta ir en transporte público. Como os adelanté en el post de Preparativos, cogimos el Bayern Ticket, que es válido para viajar por toda la región de Baviera y por 26 euros pueden viajar dos personas. Cada persona más que quiera viajar con ese billete son 4 euros más. Con el Bayern ticket se pueden coger durante todo el día a partir de las 9.00 horas todos los transportes de la región.

Los trenes que van a Füssen salen de la Estación Central (Hauptbahnhof) de Múnich. El primer tren que se puede coger en dirección Füssen con ese billete sale a las 9.51 horas (si queréis ver más horarios de los trenes, pincha aquí). Como decía, el trayecto dura unas dos horas. Al llegar a Füssen es preciso coger un autobús (el 73 ó el 78) que sale de la estación de trenes con dirección a Hohenschwangau, que en diez minutos lleva hasta donde está la oficina donde se sacan los tickets para los castillos. El precio del billete del autobús está incluido en el Bayern Ticket.

  • Visita a Füssen

Al llegar a Füssen, antes de dirigirnos hacia los castillos, quisimos dar una rápida vuelta por la ciudad. Siguiendo todo recto desde la estación llegamos a la Oficina de Turismo y al centro de la ciudad. Se tarda unos 5 minutos andando. Pedimos un plano, pero al final nos dedicamos a callejear sin más por el casco viejo sin rumbo fijo. Tras casi una hora paseando por la ciudad con calma, decidimos coger el autobús para los castillos.

Füssen

Füssen

  • Visita a los castillos

La oficina de los tickets está en la localidad de Schwangau, a tres minutos de donde deja el autobús procedente de la estación. No sé si era por el mal día que hacía o porque en septiembre ya va menos gente, pero no había nada de cola para coger los billetes. Al parecer en verano las colas son bastante grandes y lo recomendable es coger cita previa en el mail pero tiene un pequeño coste que se paga cuando se compra la entrada (creo que son unos 3 euros): info@ticket-center-hohenschwangau.de.

Al llegar al pueblo donde están los castillos decidimos comernos unos bocadillos antes de ir a por las entradas... ¡¡¡Error!!! Pero eso lo descubriríamos más tarde. Lo mejor habría sido ir nada más llegar porque cuando fuimos a por las entradas resultó que hasta las 16.00 no podíamos entrar al primero de los castillos y no eran más que las 14.00 horas… Poco se podía hacer por allí y más con el mal tiempo que hacía.

Si se quiere visitar los dos castillos, ya en la oficina donde se compran las entradas te organizan el horario de entrada a cada uno porque solo se puede entrar en visita guiada. Primero se visita el de Hohenschwangau, que es el castillo del padre de Luis II, apodado el Rey Loco, y luego después, el de Neuschwanstein, que es el de Luis II.

Castillo de Hohenschwangau

Castillo de Hohenschwangau

Castillo de Hohenschwangau

Nosotros para visitar los castillos llevábamos el bono para 14 días para visitar Palacios Bávaros de la Bayerische Verwaltung der staatlichen Schlössser Garten und Seen (Administración Bávara de Palacios, Jardines y Lagos Estatales), que vale para visitar durante 14 días castillos y palacios de la región de Baviera. Pero no sé por qué extraña razón, solo nos valía para el de Neuschwanstein, pues para el otro había que pagar entrada.

Mientras que hacíamos tiempo, dimos una pequeña vuelta por la zona, aunque poco había que hacer por allí y más con el mal tiempo que hacía: llovizneaba, había un poco niebla y comenzaban a bajar las temperaturas… No debía hacer más de 4-5ºC y eso que era septiembre.

Nosotros no lo hicimos, pero junto a los castillos se puede visitar el Museo de los Reyes Bávaros que está frente al castillo de Hohenschwangau. En él, hay una exposición sobre la familia real Wittelsbach que reinó en Baviera. Si se quiere visitar los dos castillos y el museo, hay una entrada especial.

Museo de los Reyes Bávaros

Museo de los Reyes Bávaros

El primero de los castillos que visitamos es el de Hohenschwangau. Nada más entrar, te entregan una audioguía para hacer la visita con ella en el idioma elegido. En el interior no se puede hacer fotos, algo que nunca entenderé… Y aunque me gusta el riesgo y siempre intento captar alguna de estrangis, en esta visita fue imposible porque entramos en grupo reducido con una guía que estaba superpendiente de todos por lo que no pude hacer ni una foto 🙁

Este castillo fue residencia de verano del rey bávaro Maximiliano, padre del rey Luis II, el Loco o Demente. El rey Maximiliano adquirió unas ruinas de una antigua fortaleza del siglo XII y rehabilitó el castillo en estilo neogótico. El pequeño príncipe Luis II pasó muchos veranos en él. Y a la muerte de su padre heredó el castillo. Desde él pudo supervisar los trabajos de construcción del castillo de Neuschwastein.

Una vez terminada la visita, que dura unos 30 minutos, fuimos a coger el autobús que lleva hasta el otro castillo. Se puede acceder andando también (se tarda al parecer unos 30-40 minutos), así como en coche de caballos. Nosotros optamos por ir en bus porque estaba lloviendo a cántaros. Este autobús no está incluido en el precio del Bayern Ticket.

Castillo de Neuschwastein

El castillo de Neuschwastein fue construido entre 1869 y 1886 en estilo medieval porque a Luis II le fascinaba esa época histórica. Las pinturas murales de sus paredes se basan en las óperas de Wagner, compositor del que Luis II era un auténtico fan porque se basaban precisamente en ese mundo medieval que adoraba.

Luis II fue conocido como el «Rey Loco» por sus excentricidades y por su deseo por vivir en un mundo de fantasía. Pasaba largas temporadas en Neuschwanstein en lugar de hacerlo en Múnich, que es donde estaba la corte. En sus últimos años incluso fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide.

En este castillo, al igual que en el anterior, se entra en un grupo con una guía. Las visitas, que duran unos 30 minutos, son guiadas en inglés y alemán, aunque para español, hay unas audioguías. Tampoco se puede hacer fotos en su interior. ¡¡Qué rabia!!

Castillo de Neuschwanstein

Castillo de Neuschwanstein

Los dos castillos son muy parecidos, aunque a mí me gustó más personalmente el de Neuschwanstein por sus pinturas murales.

Al salir del castillo, antes de ir a coger el autobús de vuelta a Schwangau, fuimos al puente de Marienbrücke sobre el desfiladero de Pollar que es desde donde se pueden sacar las mejores panorámicas del castillo. Cuando fuimos a la parada del autobús, resultó que se marchaba uno y tendríamos que esperar al siguiente… A lo tonto se nos había hecho muy tarde y andaríamos muy justos de tiempo para pillar el tren de las 19.05 horas y el siguiente no era hasta las 20.33 horas…

En Marienbrücke con el castillo de Neuschwastein de fondo

En Marienbrücke con el castillo de Neuschwastein de fondo

Pero lo peor fue al llegar a Schwangau. Y es que el último autobús directo a la estación de trenes de Füssen había sido a las 18.00 horas y eran ya casi las 19.00… Por Schwangau no se veía ni un alma y ya era casi de noche. Ya nos temíamos que tendríamos que ir andando hasta Füssen en medio de la noche cuando apareció un autobús que aunque no iba directo a la estación si que pasaba por Füssen.

Como quedaba tiempo hasta la salida del tren y llegaríamos muy tarde a Múnich, decidimos cenar en un kebab cercano a la estación unas currywurts con patatas.

Lo malo de coger el tren a las 20.33 es que no iba directo a Múnich y teníamos que hacer trasbordo. El último tren directo sale entre semana a las 18.06 horas. Tanto en un tren como en otro íbamos casi solos… ¡¡Estos alemanes se recogen muy pronto!! Llegamos a Múnich cerca de las 23.00 horas, por lo que nos fuimos directos al hotel a dormir que había sido un día duro.

Gastos del día

  • Bayern Ticket para dos personas: 26 €
  • Botella de agua grande, un red bull y una fanta en un supermercado de Füssen: 1,94 €
  • Entrada al castillo de Neuschwanstein: 12 x 2 = 24 €
  • Entrada al baño: 0,30 x 2 = 0,60 €
  • 2 billetes de autobús al castillo de Neuschwanstein: 1,80 x 2 = 3,60 €
  • 2 billetes de vuelta en autobús del castillo: 1 x 2 = 2 €
  • Cena en Kebab Saray cerca de la estación: 2 currywurst con refresco: 15,60 €
  • 2 chocolatinas en máquina en la Estación Central de Munich: 0,70 x 2 = 1,40 €

Total: 75,14 €

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