Una de las cosas que con más ganas esperaba de nuestra visita a los templos de Angkor era poder ver el amanecer. Y por fin había llegado el día. También sería el día en el que veríamos el templo por el que había ido hasta allí: Ta Pronh, que tantas veces había visto en fotografías y películas.

DÍA 14: 17 de agosto de 2011

Con legañas en los ojos todavía, a las 4.30 horas nos reunimos con nuestro tuktukero que nos esperaba puntualmente en la puerta del hotel para llevarnos a Angkor Wat. Ya lo habíamos visitado el día anterior, y hoy tocaba ver cómo asomaba el sol desde este templo. Todavía era de noche. Al llegar a Angkor no se veía nada… Bueno, sí, muchos turistas que llegaban para presenciar también el amanecer, como nosotros.

NOTA: Es conveniente llevar una linterna porque no hay ninguna iluminación en los templos.

Cogimos sitio (y menos mal que fuimos pronto porque cada vez venía más y más gente), plantamos el trípode y a esperar se ha dicho… Por desgracia, las imágenes que vimos no era lo que había soñado… 🙁

Amanecer en Angkor

Amanecer en Angkor

Poco a poco empezó el cielo a aclararse…, pero, el día amanecía nublado y con cierta neblina, para nuestra desgracia, y no se vislumbraba el sol por ningún sitio. Aun así aproveché para hacer muchas fotos, pero no son las imágenes que me habría gustado sacar. Cuando el día ya aclaró por completo, hacia las 6 y pico de la mañana volvimos al hotel para desayunar. Tras reponer fuerzas con un contundente desayuno volvimos de nuevo a los templos. Como hay tantos templos, nos dejamos un poco llevar por el conductor del tuk tuk que nos hizo una ruta por algunos de los más representativos y otros que pillaban de paso. Hicimos lo que se conoce como la «ruta larga».

Así visitamos en este orden: Chau Say Tevoda (templo hinduista del siglo XII), Thomonanon (templo también hinduista del siglo XII dedicado a Shiva y Visnú), Ta Keo (templo hinduista del siglo X dedicado a Shiva), Ta Prohn (templo budista del siglo XII), Banteay Kdey (otro templo budista del siglo X), Sras Srang, Pre Rup (templo de montaña de mediados del siglo X), East Mebon (otro templo del siglo X, su particularidad es que antiguamente estaba en medio de un estanque y solo se podía llegar en barca), Ta Som (es un templo pequeño del siglo XII), Neck Pean (templo budista construido en una isla, aunque ya nada queda del estanque en el que estuvo) y Preah Khan (templo budista del siglo XII, con cierto parecido a Ta Prohn).

De todos ellos, el que más ganas tenía de visitar era Ta Prohn. Cuando vi por primera vez una imagen de este templo hace unos años me dije que algún día tenía que visitarlo. Y por fin había llegado el momento. ¿Por qué tenía tantas ganas de visitarlo? ¿Qué lo hace tan especial (al menos para mí)?

Ta Prohn

Ta Prohn

Seguro que todos habéis visto alguna imagen de este templo porque junto con Angkor Wat es uno de los más famosos. Y es que este templo es conocido porque en él se rodó la película de Tomb Raider. Pero a mí me parece especial  no por esta razón, sino porque los árboles crecen con fuerza entre las piedras. Paseando por Ta Prohn, a pesar de las hordas de turistas que acuden hasta él, te sientes como un verdadero explorador. Hay zonas del templo que son intransitables porque muchas piedras y la propia selva impiden el paso.

Temía que pudiera defraudarme, pero no solo no me defraudó, sino que me terminó de enamorar por completo. La única pega que le pondria es que me habría gustado disfrutarlo en soledad y no rodeada de montones y montones de turistas japoneses que lo invanden todo.

Otro de los lugares que me gustaron fue Sras Srang, que es una especie de embalse, junto a Banteay Kdey. Dispone de una zona de embarcadero y en el centro, al parecer hubo un templo en una isla artificial.

A la entrada de los templos, suele haber muchos niños: algunos pidiendo dinero y otros intentando venderte algún souvenir. Lo más curioso es que los niños se manejan bien en inglés, y algunos incluso saben algunas palabras en español. En uno de los templos nos pasó algo que en principio nos pareció gracioso, pero luego nos dio mucha pena, y es que al bajar del tuk tuk enseguida nos rodearon y no había manera de avanzar. Todos intentando que les comprásemos algo a ellos. Para intentar quitárnoslos de encima empezamos a repartir caramelos y la cosa empeoró porque empezaron a acudir incluso más niños.

Después de tanto templo, la verdad es que estábamos cansados y ya los últimos apenas los disfrutamos. Entre templo y templo, nos comimos un bocadillo. A eso de las 15.30 horas, decidimos poner punto y aparte a la visita y volver al hotel para descansar. Hacía una tarde maravillosa para poder disfrutar de un bonito atardecer, pero todavía quedaban dos horas y estábamos cansados después del madrugón. Ya intentaríamos ver el atardecer al día siguiente. También el conductor del tuk tuk se alegró cuando decidimos acabar con las visitas. Al llegar al hotel nos echamos una siestecilla y luego bajamos a tomar un bañito a la piscina del hotel antes de prepararnos para ir a cenar.

Nuestro conductor de tuk tuk echándose una cabezada

Nuestro conductor de tuk tuk echándose una cabezada

Esta noche fuimos a cenar a un buffet barbacoa enfrente de la entrada del Mercado Nocturno. Es un buffet que te preparan la comida a la barbacoa y que también tiene la opción de prepararte tú mismo con un aparatejo que te ponen en la mesa… Fue divertido, aunque salimos con un olor a humor alucinante.

De allí fuimos a dar una vuelta por el Mercado Nocturno. Nada más entrar, te acosan para que te hagas un masaje… Y claro, no pudimos resistirnos… Nos dieron un masaje camboyano (muy parecido al tailandés, pero menos duro) de 1 hora de duración por 2 dólares cada uno… ¡¡¡Qué maravilla!!! Tras el masaje, yo quise probar los masajes de pies que hacen unos pececillos… Es divertido, pero no apto para los que tengan muchas cosquillas… Gustavo lo pasó fatal por eso. Yo pasada la primera impresión de cosquillas, luego es divertido. 😀

Ya mucho más relajaditos y descansados después del duro día en los templos regresamos al hotel a dormir.

Gastos del día
  • Botella de agua grande comprada dentro del complejo: 4.000 rieles
  • Agua grande + coca cola + red bull dentro del complejo: 8.000 rieles
  • 2 llamadas a España: 1,60 dólares
  • Cena Buffet en BBQ Buffet Real Khemer Cook: 47.000 rieles
  • Masaje para dos de 1 hora cada uno: 24.000 rieles
  • Masaje para dos de peces de 20 minutos: 8.000 rieles
  • 1 imán: 2.000 rieles

Total: 93.000 rieles + 1,60 dólares (unos 18,85 €)

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