Empezamos el viaje a Alemania por Múnich, donde tras dejar las maletas en el hotel, nuestra primera visita en la ciudad sería al campo de concentración de Dachau, para conocer de cerca uno de los episodios más lamentables de la historia reciente.

DÍA 1: 18 de septiembre de 2012

Comenzábamos el viaje como suele ser habitual: con un buen madrugón porque fuimos al aeropuerto en transporte público y porque teníamos que facturar una maleta.

Volamos a Múnich con Iberia (de la que quedamos muy descontentos, como os contamos en otro post), pero hay otras compañías aéreas que también vuelan a la capital de Baviera desde España como Air Berlin o Lufthansa.

Nada más llegar a Múnich y dejar las maletas en el hotel, pusimos rumbo a Dachau para visitar el campo de concentración que hay allí. Nunca antes habíamos visitado uno y teníamos ganas porque nos interesa mucho esa parte de la Historia.

Entrada al campo

Entrada al campo

Para ir del aeropuerto al centro de la ciudad se precisa el ticket «Partner-Tageskarte Gesamtnetz» que es válido para hasta cinco adultos para viajar por todas las zonas tarifarias de Múnich durante todo el día desde que se cancela hasta las 6.00 horas de la mañana del día siguiente. Su precio es de 20 euros (septiembre de 2012).

Como disponíamos de este ticket decidimos aprovechar para ir a Dachau que está ubicado en una zona tarifaria incluida en el billete desde el aeropuerto. Si no, los billetes para el centro de Munich, no son válidos para ir hasta esta localidad. Se precisa otro ticket que se llama «Partner Tageskarte XXL» y tiene un precio de 13,10€ (septiembre de 2012) y que vale también para hasta cinco personas.

Antes de dirigirnos a Dachau, en la estación de tren donde el hotel nos comimos unos kebabs para no perder tiempo porque aunque nuestro vuelo fue puntual y llegamos a media mañana a Múnich, tardamos bastante en llegar del aeropuerto al hotel porque se encontraba a las afueras de la ciudad y el Campo de Concentración cerraba a las 17.00 horas.

Para llegar a Dachau desde el centro de Múnich, hay que coger la línea de cercanías S2, dirección Dachau o Petershausen y bajar en Dachau. Luego desde la estación hay que coger el autobús 726 en la parada que pone KZ-Gedenkstätte. El viaje desde Múnich lleva unos 35 minutos.

Campo de concentración

La entrada al recinto es gratuita, pero si quieres comprender mejor lo que allí pasó, es buena idea hacerse con una audioguía que cuesta 3,50€. Así lo hicimos nosotros.

Barracones por dentro

Barracones por dentro

Este campo de concentración se construyó sobre una fábrica de pólvora en desuso en 1933, poco después de llegar Hitler al poder y fue creado como campo de concentración para prisioneros políticos.

Al principio, aquí venían a parar todos los que eran contrarios al régimen. Este campo fue modelo para otros que se construirían después. Con el paso de los años, terminó siendo un lugar de internamiento para todo tipo de prisioneros: judíos, homosexuales, testigos de Jehová, gitanos…

En abril de 1945 las tropas estadounidenses liberaron a los prisioneros que todavía quedaban dentro. En el tiempo en el que estuvo en funcionamiento, en Dachau murieron unas 41.000 personas.

Nada más llegar al recinto te recibe en la puerta el «maravilloso» letrero en alemán Arbeit macht frei que viene a decir que «el trabajo os hará libres» o algo así…

De los barracones que tuvo tan solo permanecen en pie dos que se han reconstruido para mostrar cómo eran. Además, queda el edificio de la intendencia que ahora alberga un museo con fotos y documentos de la historia del campo, el búnker que se usaba como cárcel para los prisioneros políticos, los hornos crematorios y una cámara de gas. También sigue en pie algunas de las torres de vigilancia que rodeaban el campo.

Aunque tiene una cámara de gas, en este campo apenas se utilizó para matar en masa a los prisioneros como en otros campos, si no que fue más usada para experimentar. Y es que en Dachau se realizaron numerosos experimentos científicos y médicos usando a los prisioneros como cobayas.

Torre de vigilancia

Torre de vigilancia

Cuando se decidió abrir al público el Campo de Concentración para que quedara para el recuerdo las atrocidades que se cometieron allí y no quedaran en el olvido, se construyeron una capilla cristiana, una iglesia evangélica, un monumento a los judíos y una capilla ortodoxa rusa en memoria de todos aquellos que fueron apresados por sus convicciones religiosas.

La verdad es que deambular por el campo de concentración pone los pelos de punta…, sobre todo cuando escuchas en la audioguía testimonios de cómo era la vida allí o cuando pasas por la cámara de gas… Sales de allí con una sensación bastante agria y te preguntándote que cómo es posible que los seres humanos lleguemos a ser tan crueles como para hacer atrocidades como las que allí se cometieron.

Al final no pudimos ver el museo del Campo porque se nos echó el tiempo encima y había que dejar a las 17.00 horas las audioguías. En fin, otra vez será.

Primera toma de contacto con Múnich

De vuelta en Munich, nos bajamos del tren en Marienplatz, el centro de la ciudad. Tiene ese nombre por una estatua de la Virgen María que se colocó sobre una columna en la plaza en el siglo XIX.

De todos los edificios que hay en la plaza destaca especialmente el Neues Rathaus (Nuevo Ayuntamiento) y su carrillón que se pone en marcha cada día a las 11.00 y a las 12.00 horas (y en temporada de verano, también a las 17.00 horas). Tiene además una torre a la que se puede subir en ascensor y desde la que se puede contemplar unas bonitas vistas de la ciudad.

Carrillón del Neues Rathaus

Carrillón del Neues Rathaus

Antes de ver nada, nos pasamos por la Oficina de Turismo de Múnich, que está justo en los bajos del Neues Rathaus. Con nuestro plano y algún que otro folletito decidimos subir a la torre… No sé si porque ya era la hora casi de cerrar o por alguna razón que no entendimos, no nos cobraron la entrada a la torre.

Desde lo alto, se puede ver las torres de la catedral de Múnich, la torre de la televisión a lo lejos, la torre de la iglesia de St. Peter…

Catedral de Múnich

Catedral de Múnich

Como el día había sido duro (habíamos salido de casa poco después de las 5.00 de la mañana para ir al aeropuerto de Barajas en transporte público), decidimos que ya otro día seguiríamos con las visitas y que nos relajaríamos tomando unas cervecitas en el biergarten (literalmente significa jardín de cerveza, pero en realidad es una gran terraza donde sentarse a tomarse unas cervezas) de Viktualienmark, una placita donde hay varias cervecerías y donde durante el día (aunque no a las horas que llegamos nosotros) hay un animado mercado de alimentación.

De allí, nos fuimos ya a cenar. Nuestra elección fue la mítica y famosa cervecería Hofbräuhaus. Es famosa por varias razones, aunque algunas de ellas parece que se quieran olvidar. Es una de las cervecerías más antiguas de Múnich. Sus orígenes se remontan al siglo XVI cuando el rey Guillermo V la abrió como cervecería de la Casa Real Bávara.

Es famosa también porque en ella daba sus discursos Hitler antes de llegar al poder y porque fue lugar de reuniones de los militantes del partido nazi. Y decía que algunas de las razones que la han hecho famosa se quieren olvidar porque precisamente lo referente a Hitler, parece haber sido borrado de la cervecería. En la carta hay una página dedicada a la historia del local y en ningún momento se hace referencia a ese episodio de la historia, algo que nos pareció bastante curioso…

Hofbräuhaus por dentro

Hofbräuhaus por dentro

Es una cervecería enorme, con varios salones, con unos techos bonitos y, al menos cuando estuvimos nosotros (iríamos en dos ocasiones más), está siempre muy animada. Las camareras van vestidas con el traje típico bávaro. También entre las mesas va pasando una camarera cargada con el pan típico de la zona (los bretzel) y como en otras partes de Múnich, las cervezas se toman por litros. Además, otra cosa que nos gustó es que a pesar de la fama que tiene y contrariamente a lo que podríamos pensar, comer allí no es nada caro.

Nosotros nos pedimos:

  • Roast pork from Bavarian production: que viene a ser un filete asado de cerdo con una bola de puré muy denso de patatas.
  • Bretzel: una especie de pan típico de la zona
  • Apple Strudel: tarta de manzana

Gastos del día

  • Ticket PartnerTageskarte Gesamtnetz: 20 €
  • 2 kebabs en estación de tren de Donnarch (3,80 € cada uno) + botella de agua grande (2,30 €): 9,90 €
  • 2 Mcflury en McDonald’s de Dachau: 4,58 €
  • 1 red bull en estación de tren de Dachau: 2,60 €
  • 2 audioguías del campo de concentración: 3,5 x 2 = 7 €
  • 1 cerveza 0,5 l + 1 zumo de manzana en Viktualienmarkt: 6 €
  • Cena en Hofbräuhaus: 1 cerveza München Weisse (3,85 €) + 1 limonada (2,70 €) + 2 roast pork (8,90 € cada uno) + 1 appel strudel (4,50 €) + 1 bretzel (3,70 €) = 32,55 €

Total: 82,63 €

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