• Bangkok

    Bangkok no es solo la capital de Tailandia. Para muchos viajeros, es la puerta de entrada al Sudeste Asiático. Es una ciudad en lo que lo primero que llama la atención es el peculiar olor que la envuelve.

  • Hanoi

    Hanoi es la caótica capital de Vietnam con sus cientos de motos por todas partes. Parece difícil cruzar sus calles en las que nadie hace caso de los semáforos. Te enseñamos cómo hacerlo sin riesgo.

  • Cáceres

    Cáceres es una de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad que hay en España. Callejear por su casco histórico medieval nos traslada de verdad a la Edad Media.

  • Estambul

    No es la capital de Turquía, pero es quizá el lugar más visitado del país. Entre Europa y Asia, Estambul está lleno de contrastes. El Estambul antiguo con la mezquita de Santa Sofía y el Estambul moderno con Istiklal Caddesi se dan la mano en esta fascinante ciudad.

  • Bruselas
  • Bilbao

    El Guggeheim es sólo uno de los muchos encantos que tiene la capital de Vizcaya. Pero pasear por el Casco Viejo y tomarse un pincho en alguno de los muchos bares que hay en esta zona es otro de los atractivos de Bilbao.

Días 9: descubriendo Hoi An y su Noche Legendaria

 12 de agosto de 2011

Un día más comenzamos madrugando, aunque no tanto como el día anterior. Tras dar cuenta del desayuno, a las 8.00 horas estábamos ya listos en la recepción del hotel esperando que llegara el autobús que nos llevaría a Hoi An.
NOTA: Hoi An no tiene aeropuerto. El más cercano es el de Danang, a una hora. Hay varios tipos de autobuses para llegar: los open bus, los sleeping bus y los normales. Los open bus son unos autobuses turísticos que recorren el país del norte al sur. Con el billete puedes bajar y subir de estos autobuses las veces que quieras y volver a montar. Los sleeping bus hacen solo la ruta Hue-Hoi An, pero lo hacen por la noche y los asientos son como tumbonas. Y los normales son los que todos conocemos. Estos últimos fue el que cogimos.
Tras cuatro horas de viaje, una parada en mitad del camino para estirar las piernas y otra parada en Danang para que se bajara gente, llegamos a Hoi An. El camino fue agotador, en especial, para Gustavo porque los autobuses están pensados para el tamaño de un vietnamita (que son más bien pequeños y menudos), y se daba constantemente en las rodillas con los asientos de delante. Aún así, el viaje no se hace demasiado largo porque el paisaje es muy bonito: entre arrozales, montañas y el mar.
Como estábamos cansados y no sabíamos por dónde caía nuestro hotel, decidimos coger un taxi para llegar. Regateando conseguimos que nos dejara el trayecto por 50.000 dongs... Pero luego vimos que con lo cerca que estaba teníamos que haber peleado por conseguirlo por menos. Nuestro hotel era el Hai Au. Dejamos nuestras cosas en la habitación (bueno, nos las subieron los mozos porque estaba en la cuarta planta) y nos fuimos a recorrer la ciudad. Al salir del hotel cogimos sin saberlo (interpretamos al revés el mapa que nos dieron en el hotel) el camino contrario al centro de la ciudad.
Hoi An es Ciudad Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. fue un gran puerto mercante del Sudeste Asiático entre los siglos XVII y XIX. Tiene influencias chinas, japonesas y francesas. Su casco antiguo, que es peatonal (aunque las motos y las bicis si que pueden circular) data de los siglos XVI-XVIII y pasear por él te traslada de verdad a otra época. Es la ciudad que más nos gustó de nuestro viaje por el Sudeste Asiático y en la que nos habríamos quedado más dias de buena gana.
Si por algo es famosa Hoi An es por sus sastres. Cada dos pasos hay sastrerías en las que te hacen en 24 horas todo tipo de ropa a medida: trajes, vestidos, abrigos, camisas... Yo no quería irme de allí sin que me hicieran algo. Así que preguntamos en las tiendas que íbamos viendo... Hasta que dimos con una en la que estaban unas chicas muy simpáticas que son las que consiguieron liarme, jejejeje

El proceso para hacerte un traje a medida es: si no tienes idea de lo que quieres (como me pasaba a mí), te enseñan revistas y catálogos. Una vez decidido el modelo, eliges la tela. Y por último, comienza el regateo hasta conseguir un precio que te convenga. Yo conseguí un vestido de seda por 600.000 dongs. Quedamos en que al día siguiente a las 10.00 horas iría a probármelo.

Antes de salir de la tienda nos aseguramos de si íbamos bien hacia el centro, y nos confirmaron que íbamos en sentido contrario. Como ya las tripas rugían, fuimos a comer y lo hicimos en un sitio que recomendaban en la Lonely Planet: Green Moss, un restaurante pegando al acceso al casco histórico totalmente recomendable.

Visitar el Casco Histórico de Hoi An
Para visitar el Casco Histórico, es preciso comprar una entrada con la que se pueden realizar cinco visitas o actividades: visita a casas o pagodas, asistir a un concierto de música tradicional, una representación teatral o una visita guiada nocturna.

Bien es cierto que para visitar el casco histórico no os pedirán la entrada, pero si para ver el interior de casas o pagodas. Con la entrada te dan una pequeña guía y plano con los sitios a visitar (son casi una veintena). Lo mejor es ir perderse callejando por la ciudad porque es muy agradable pasear por allí. Nosotros usamos la entrada en dos días porque muchos de los lugares de visita cierran sobre las 17.00 horas.
De todos los lugares no hay que perderse:
  • Alguna Sala de Asambleas como puede ser la Phuc Kien, un templo de la comunidad china, construido en el siglo XVII y dedicado a la diosa del mar.
  • La Casa de la Familia Tan Ky: es la más famosa de las casas que se pueden visitar. Es una casa china del siglo XVIII, pero que conjuga su arquitectura con la vietnamita. Al entrar, miembros de la familia te explican cosillas de la casa y de su historia. Ha albergado a siete generaciones de la misma familia. 
  •  Puente Cubierto Japonés: un bonito puente del siglo XVI que fue construido por los mercaderes japoneses. Dicen que se empezó a construir en el año del mono y terminó en el del perro, de ahí que haya estatuas de perro y mono custodiando cada lado dle puente. Nosotros pudimos entrar en él sin mostrar la entrada porque estuvimos a última hora de la tarde. Por lo que pudimos visitar seis sitios, en lugar de los cinco que establece la entrada.
Además, nosotros visitamos un taller artesanal, donde puedes ver cómo se hacen los famososo farolillos que se ven por toda la ciudad, la capilla de la Familia Tran (una casa-capilla de 1802), el Templo Quan Cong (que también alberga un museo).

Nuestra estancia en Hoi An coincidió con una celebración que tiene lugar el día 14 del mes lunar (cuando hay luna llena). Se trata de la Noche Legendaria de Hoi An. Al caer la noche, la ciudad queda a oscuras, solamente iluminada por cientos y cientos de farolillos. Esa noche, la ciudad tiene un encanto especial. Se celebran juegos, cantos, bailes y comidas tradicionales... Los vietnamitas salen en masa a la calles... Hay tanta gente que casi parece el metro en hora punta, jejejeje 

Para cenar, nos animamos a probar a hacerlo en un puesto callejero con mesitas y sillas pequeñitas al más puro estilo vietnamita. Yo al principio estaba algo reacia por miedo a que mi estómago no lo aceptara.. Pero la verdad es que la comida estuvo muy buena y fue superbarata. Elegimos un puesto en el que además de vietnamitas también había turistas occidentales. Lo dificil fue saber qué comíamos porque no se veía nada ya que solo se contaba con la iluminación de unos farolillos. Elegimos la típica sopa vietnamita (Cau Lau), que estaba muy rica... Tanto que Gustavo repitió. Y luego me decidí a probar un típio postre vietnamita: Che Bap... Pero no me gustó nada y se quedó entero. ¡Puagg, qué asco!

Tras la cena, seguimos caminando por la ciudad, maravillándonos del ambiente que había. Y pusimos punto final a la noche con un delicioso helado y un crêpe de chocolate en uno de los muchos cafés, en el Café Casa Verde, que hay en el casco histórico de Hoi An.






Gastos del día
  • Pagamos el hotel de Hue: 18 dólares
  • Billetes de autobús Hue-Hoi An: 4 x 2= 8 dólares
  • Botella de agua grande + coca cola + red bull en bar de carretera: 60.000 dongs
  • Taxi al hotel de Hoi An: 50.000 dongs
  • Propina al mozo del hotel: 10.000 dongs
  • Vestido hecho a mano: 600.000 dongs
  • Comida en restaurante Green Moss: noodles con cerdo + noodles con ternera + white rose + coca cola + agua pequeña: 164.000 dongs
  • 2 donuts en puesto callejero: 15.000 dongs
  • 2 batidos en el Hai Café (calle Nguyen Thai Hoc, 98): 90.000 dongs
  • Imán de Hoi An: 25.000 dongs
  • Cena en puesto callejero junto al río: 3 Cao Lau + postre llamado che bap + 2 botellas de agua pequeña: 70.000 dongs
  • Helado + crêpe de chocolate en Café Casa Verde (calle Bach Dang, 99), junto al río: 100.000 dongs
TOTAL: 1.730.000 dongs (unos 62,80 euros).

Más fotos en Flickr y más vídeos en Youtube.

28 comentarios:

Vietnamitas en Madrid dijo...

Precioso lugar. No nos cansamos de ver fotos del puente de Hoi An.
Un saludo
Vietnamitas en Madrid

Helena dijo...

Pues muy chulo. Y que bien que coincidiera con la festividad esa de los farolillos, seguro que le daba un encanto especial.
Un saludo ;)

Babyboom dijo...

Increíble el lugar, tuvisteis suerte de coincidir con el festival de los farolillos y poder mezclaros con su gente. Ya veo que al final picastes con las compras, jejejeje. Un abrazo. ;-)

Carfot dijo...

Vietnam me sigue maravillando y Hoi An tiene muy buena pinta, sobretodo por la noche iluminada por los farolillos, que envidia.

Un abrazo |||

Cool dijo...

Como me gusta Hoi An, fue un respiro de aire fresco en mitad del viaje. Pasamos allí 3 días y nos habríamos quedado más.
Cenar a la luz de los farolillos a la orilla de la playa fue increible.
Un abrazo

Artabria dijo...

Un lugar maravilloso y la noche con los farolillos tiene que ser muy especial. Tienes que sacarle una foto al vestido para que podamos verlo :-)

Caliope dijo...

Qué ganas le tengo a Vietnám! el Puente Cubierto es precioso y tuvo que ser mágica la noche iluminada con farolillos. Un abrazo!

Gildo Kaldorana dijo...

Que bonito y que bueno.
Me encantan estos lugares tan auténticos.
Buen post y muy buenas fotos.
Saludos

VALERIA dijo...

Que bien esta, muy completo. Pues tomo nota por si al final nos animamos a ir este verano!, :-)

Purkinje dijo...

Qué bonito Hoi An... Es uno de los lugares que más recuerdo de Vietnam. En nuestro caso la suerte la tuvimos en Hue, donde coincidimos con los preparativos del festival bianual... Si ya eso nos encantó, imagino que Hoi An con los farolillos debía ser alucinante!!

Fran dijo...

Que bueno llegar y encontrarse una festividad local!! Me parece un lugar precioso Hoi An y esa comida callejera la hubiera disfrutado de lo lindo....
Saludos

Bleid dijo...

una de las ciudades mas bellas del sudeste asiatico junto a Luang Prabang y es que el influjo colonial se apodera del viajero . repleto de tiendas de decoracion y artesania Hoi An es un lugar imprescindible para los amantes de los viajes

genial post

abrazos

José Carlos DS dijo...

Estoy con vosotros, por la noche ese lugar tiene un encanto especial y parece todo mucho más relajado :D

Cada vez me gusta más este país jeje

Un saludo!

M.C. dijo...

Vietnamitas en Madrid, la verdad es que cualquier punto de Hoi An es precioso!
Saludos

M.C. dijo...

Helena, si que le daba un encanto especial a la ciudad. Pero aunque no estuviera esa celebración, la ciudad es muy bonita.

M.C. dijo...

Babyboom, si que piqué con las compras. Lo tenía claro que picaría incluso antes de ir, que ya me habían hablado de los sastres de Hoi An.
Un abrazo

M.C. dijo...

Carfot, pues ya sabéis. A ver si organizáis un viajecito! Es un país que merece mogollón la pena. Un abrazo

M.C. dijo...

Cool, nosotros también nos habríamos quedado de buena gana más días en Hoi An! Nos gustó tanto. Un abrazo

M.C. dijo...

Artabria, a ver si le hago una fotillo a los vestidos... porque al final fueron 2, pero ya contaré por qué, jejeje Saludos

M.C. dijo...

Caliope, a nosotros Vietnam nos fascinó! Y eso que íbammos muy bien sin saber qué nos íbamos a encontrar... Saludos

M.C. dijo...

Gildo, me alegro de que te gusten mis posts y mis fotos.
Saludos

M.C. dijo...

Valeria, si os animáis y tenéis alguna duda, me preguntas lo que quieras. Saludos

M.C. dijo...

Purkinje, Hoi An es fascinante con farolillos y sin ellos. A mí es una de las ciudades que más me gustaron de Vietnam. Saludos

M.C. dijo...

Fran, yo al principio la comida callejera tenía reparos, pero la verdad es que en Vietnam, por lo general, no hay peligro. Un abrazo

M.C. dijo...

Bleid, no conozco muchas ciudades asiáticas, pero desde luego de las que conozco es una de las más bonitas!! Un abrazo

M.C. dijo...

José Carlos, sí, esta ciudad es un oásis de calma! Sobre todo después de haber estado en Bangkok y Hanoi con son un completo caos!!! jejeje
Saludos

Isabel (Diario de a bordo) dijo...

Ostras! Me he quedado con ganas de ver como es el vestido que te hicistes :( Tienes que poner una foto! :D

El Guisante Verde Project dijo...

Hola!
Hoi An es un lugar bastante agradable para pasar unos días, si el tiempo lo permite, claro! Hay que tener en cuenta que lo realmente interesante, y lo que es patrimonio mundial son más o menos tres calles, lo que conforman el casco antiguo. El resto, que es la mayoría, no tiene mucho interés.
Creo que hay que verlo, y estuvimos muy contentos y a gusto, aunque no dejó de invadirme una sensación de pueblo-tienda que ha perdido la mayoría de su autenticidad. En especial me ocurrió con las casas históricas, convertidas en mercadillos.
Aun así, un lugar que merece la pena descubrir.
Saludos!

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