 |
| La Rambla |
Como ya os contaba en
otro post, para el "bautismo" viajero de Iris elegimos Barcelona. Aunque es una ciudad en la que había estado en otras tres ocasiones, siempre que voy, veo cosas que no había visto en otros viajes anteriores. Fuimos a Barcelona con nuestro coche y haciendo paradas frecuentes por la peque, por lo que a pesar de salir a primera hora de la mañana de Madrid llegamos a la Ciudad Condal hacia las cinco de la tarde.
Tras dejar las maletas y el coche aparcado en el
hotel Silken Sant Gervasi, salimos para redescubrir la ciudad. Con Iris en el fular portabebés ha resultado muy fácil conocer Barcelona. La verdad es que si no hubiera sido por el portabebés habría resultado muy complicado moverse por la ciudad. Y es que el primer obstáculo que nos pudimos encontrar estaba en los Ferrocarriles Catalanes.